Si de por si muchas mujeres somos sumamente sentimentales, lo demostramos aún más cuando miramos una película que logra tocarnos las fibras más sensibles de nuestro ser, al punto de hacernos derramar lágrimas. En su mayoría son aquellas escenas de amor, de muerte, de separación, etcétera, las que terminan por hacernos sacar la caja de kleenex. A muchos les puede dar gracia pero te sorprenderá lo que esta parte de ti tan sensible significa en realidad. 

Muchos nos determinarán como personas ¨ridículas¨, ¨débiles¨ o ¨exageradas¨ pero descuida, pues mostrar tus emociones  no es malo, además no somos nada de ello, todo lo contrario, la ciencia ha determinado que las mujeres que lloramos ante la escena o trama de una película, somos emocionalmente más fuertes que las demás.

La empatía te hace grande:

Según los expertos, el llanto demuestra la gran capacidad que tenemos para empatizar con los demás y ponernos en los zapatos de los demás sin juzgar previamente. Este depende de una estimulación previa, es decir, de aquellas vivencias pasadas y experiencias adquiridas. Muchos pensarán que esta cualidad pasa desapercibida pero no, esta cualidad te hace más grande.

Quien es empático goza de una buena y fácil comunicación con los que le rodean, además todo parece estar en equilibrio y la probabilidad de lograr la resilencia es mayor. No obstante, logras una conexión muy especial con los demás.

Llorar limpia el alma y mejora tu ánimo:

La Universidad de Tilburg realizó un estudio en el que determinó que una película melancólica que termina alterando tu ánimo, también lo termina mejorando, así que deja de reprimir tu llanto sólo por el que dirán pues al finalizar la película te sentirás de maravilla.

El estudio consistió en que 60 personas miraran una película de trama dramático. Al finalizar se les cuestionó sobre cómo se habían sentido durante el filme y estos confesaron que la mejor parte fue cuando este finalizó pero ya se habían liberado a través del llanto.
Sí, es cierto que se sintieron tristes pero también es cierto que cuando sacaron las lágrimas acumuladas, su estado mejoró considerablemente. Dicho ánimo positivo dura alrededor de 90 minutos supuestamente.

Así que si en tu próxima ida al cine la película te hace llorar, ¡no te detengas! Pues además de mejorar tu ánimo recuerda que el llanto limpia el alma, todo aquello que tenías en tu interior y que no habías querido exteriorizar, termina por sanar y la sonrisa vuelve a tu rostro.

Llorar no es sinónimo de debilidad:

La Universidad de Claremont en California, Estados Unidos llevó a cabo un experimento el cual consistió en que un grupo de personas mirara un vídeo referente al  Hospital Infantil St. Jude. El vídeo se dividió en dos partes así como el grupo. El grupo A miró la primer parte del vídeo que mostraba un paseo al zoológico padre e hijo y no se hacía mención de la enfermedad que el niño padecía. El grupo B miró la segunda parte en donde se muestra al padre del pequeño hablando del cáncer terminal que padece su hijo.

Evidentemente el grupo B resultó ser el grupo con respuesta emocional más alta mientras que el A no tuvo la estimulación emotivo-sensorial como el B.

Si eres ese tipo de personas que no puede evitar llorar con las películas ¡felicidades! Eres una persona emocionalmente más fuerte que las demás.
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