Si bien el cáncer testicular continúa siendo poco común, un nuevo informe indica que la incidencia de este cáncer está aumentando, en especial entre los hombres hispanos. 

Descubre más detalles sobre este tema y la importancia de detectar el cáncer testicular, para combatirlo cuanto antes.

Sin prisa pero sin pausa. Así estaría creciendo el cáncer de testículo en los Estados Unidos, según lo refleja un análisis estadístico desarrollado por especialistas de la Universidad de Chicago, que tomó en cuenta la base de datos epidemiológica nacional entre los años 1992 y 2009.

Según este informe, que fue presentado en la reunión anual de la Asociación Urológica Americana, que este año se hizo a principios de mayo, en San Diego, la incidencia del cáncer del testículo ha crecido de 5.7 casos cada 100 mil hombres en 1992 a 6.8 en 2009; y los hombres hispanos fueron los que más aumento mostraron: de 4 afectados cada 100 mil hombres en 1992 han pasado a 6.3 cada 100 mil, en 2009.

Al respecto, los especialistas aclaran que la cifra sigue siendo muy baja y no es necesario alarmarse, aunque sí es importante estar prevenidos. Y si bien estos resultados han sido avalados por el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, deben ser considerados como preliminares hasta que sean revisados por colegas profesionales y se publiquen en una revista médica especializada.

Recuerda que el cáncer testicular es el crecimiento descontrolado de células anormales en uno o ambos testículos. Los testículos son las glándulas sexuales de los hombres que se encuentran en el escroto debajo del pene: producen esperma, testosterona y otras hormonas masculinas.

Este tipo de cáncer suele afectar a los hombres jóvenes, de entre 20 y 39 años de edad (aunque también puede desarrollarse en personas de mayor edad, claro), y una vez que aparece puede permanecer dentro del testículo o propagarse a otras partes del cuerpo.

Entre sus síntomas principales se encuentran:
  • Presencia de un bulto doloroso en un testículo.
  • Tener un testículo más grande.
  • Sentir dolor en la parte baja del abdomen.
  • También puede haber crecimiento de las mamas, y raras veces, podría salir una sustancia lechosa del pezón (esto ocurre cuando el tumor afecta le secreción de las hormonas masculinas).
Otros síntomas menos frecuentes, que tienden a aparecer una vez que el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo, incluyen:
  • Un bulto inflamado en el cuello.
  • Dolor de espalda que no desaparece.
  • Falta de aire.
  • Tos con sangre.
Es importante que estés atento a los síntomas, para poder pedir ayuda profesional cuanto antes, en caso de que sea necesario. Incluso, puedes aprender a hacerte un autoexamen de los testículos, aunque los especialistas en cáncer no lo recomiendan, ya que se considera que estos controles deben ser parte de las consultas de rutina con un profesional especializado.

¿Quiénes tienen más riesgos de desarrollar este cáncer? Toma nota:
  • Los hombres con antecedentes de testículo no descendido, una condición conocida como criptorquidismo o criptorquidia (se estima que alrededor del 10% de todos los cánceres de testículo se detectan en este grupo de hombres).
  • Hombres con antecedentes familiares de cáncer del testículo.
  • Hombres con un testículo sin desarrollarse.
  • Hombres con VIH positivo.
  • Hombres con ciertas condiciones genéticas, como el síndrome de Down o el síndrome de Klinefelter.
Además, los hombres que han desarrollado cáncer en un testículo tienen un riesgo del 2 a 3 por ciento de desarrollar cáncer en el otro testículo en el transcurso de su vida.

La mayoría de los hombres que desarrollan cáncer del testículo pueden recibir tratamiento, y muchas veces es posible curarlo, especialmente cuando se detecta en etapas tempranas. El tratamiento puede incluir cirugía, radiación y/o quimioterapia.

Como el tratamiento puede producir infertilidad, si quieres tener hijos más adelante debes considerar la posibilidad de acudir a un banco de esperma para conservarlo antes de iniciar el tratamiento del cáncer del testículo.

Luego del tratamiento, es muy importante que te hagas los controles necesarios, con la frecuenta que te indique el médico.

¿Te preocupa este tema, tienes dudas o has notado algo extraño en alguno de tus testículos? 

Pues no pierdas más tiempo y consulta con tu médico o con un urólogo, que es el profesional que se especializa en el cuidado de los órganos reproductivos del hombre.

Recuerda que cuanto antes se detecta el cáncer del testículo más posibilidades hay de curación.
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