Síndrome del dolor fantasma. ¿Por qué los pacientes amputados sienten dolor en el miembro extirpado? Uno de los problemas más importantes que presenta el paciente amputado es la presencia de un dolor persistente en el miembro que fue extirpado, el denominado síndrome del dolor fantasma (SDF). Pero su origen aún es desconocido. La Asociación Nacional de Amputados de España (Andade), con sede en Valladolid, junto con científicos de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y de la Universidad del Estado de Santa Catarina, Brasil, han iniciado un proyecto de investigación que tratará de determinar las bases de este dolor. 
  
Según explica el doctor Francisco José Berral, director del Departamento de Deporte e Informática de la Universidad Pablo de Olavide e investigador principal, el trabajo tiene su origen en otro realizado con anterioridad en el que se constató que la incidencia del SDF era menor en los amputados de miembros inferiores brasileños.

 “Nos llamó la atención que los amputados que evaluamos en Brasil no presentaban dolor fantasma, y sin embargo tenían el mismo origen traumático que los amputados en España”, razón por la que decidieron realizar una investigación en profundidad. “Si conocemos el origen podemos intentar dar una solución a este numeroso grupo de pacientes”, subraya el experto.

El proyecto incluye aspectos nunca antes utilizados. En primer lugar, se valorará la historia clínica para conocer la evolución del paciente desde el origen traumático hasta el momento de la amputación. En este sentido, se estudiarán detalles como el tipo de cirugía que se llevó a cabo. También se realizarán cuestionarios validados de tipo psicológico y sobre la calidad de vida de estas personas.

Finalmente, la fase experimental incluirá pruebas termográficas para medir la temperatura del muñón, así como un análisis de la variabilidad de la frecuencia cardiaca para comprobar la relación del dolor con la actividad del sistema nervioso autónomo parasimpático y simpático.

La muestra incluirá a amputados de miembros inferiores de distintos niveles y causas traumáticas, mayores de 18 años, de ambos sexos y con o sin dolor fantasma. Como señala Francisco Berral, se empezará a estudiar a amputados que hasta el momento no presentan dolor fantasma, con el objetivo de distinguirlos de los que sí lo presentan. La participación es voluntaria, por lo que todo aquel que desee participar y cumpla con el perfil podrá hacerlo.

El trabajo, que se extenderá a lo largo de este año y cuya fase experimental se llevará a cabo en Valladolid durante la primavera, será posible gracias a una beca otorgada por la Fundación MAPFRE.
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top