Si tienes una mascota seguramente esta invade tu dormitorio, ya sea para jugar o dormir, es por esto que es tan importante que conozca las consecuencias que podría traer esto a tu salud.

Esta Situación podría ocasionar graves daños a la salud, sobre todo en niños y personas con alguna enfermedad del sistema inmunológico, ya que están más propensas a contraer cualquier cosa de los perros.
Los parásitos que puede tener tu perro, es bueno conocerlos para detectar las enfermedades y como curarlas .

Según encuestas, realizadas en Estados Unidos, el 62% de las personas que tienen gato y el 56% de todos aquellos que tienen perro, duermen diariamente con ellos.

Estadísticas que presentan la misma tendencia en el Reino Unido, los Países Bajos, Francia y Japón, haciendo de este capricho un fenómeno universal, del cual, las mascotas son las menos culpables.

Es por esto que debes pensarlo dos veces antes de dormir la próxima vez con tu mascota, pues esto podría esconder algo grave y es mejor evitar con tiempo.

La Rickettsia es una enfermedad causada por un microorganismo que comparte características tanto de las bacterias como de los virus. Normalmente viven en parásitos, garrapatas, pulgas y piojos y se transmiten a los humanos a través de las picaduras de estos insectos y pueden ser transmitidos por mascotas (perros y gatos).
De acuerdo a la Secretaría de Salud, dicha enfermedad no se transmite directamente de persona a persona.

¿Cuáles son los síntomas?

La Rickettsia provoca fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, dolor muscular, sangrados leves de encías o en cualquier otro sitio y erupción cutánea que puede identificarse como manchas rojas.
En muchos casos, dicha enfermedad no es diagnosticada hasta después de algunos días, por lo que es importante seguir con las indicaciones de un médico.

¿Cómo prevenir la enfermedad?

De forma personal es recomendable:

Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, en especial después de tocar mascotas.
Bañarse y cambiar la ropa diariamente.
No compartir objetos personales como gorras, ropa, peines, almohadas, adornos para el cabello o prendas de vestir.
Procurar mantener el cabello recogido o trenzado.
Usar ropa de colores claros y de preferencia que cubra los brazos y las piernas.
Aplicar repelente a las áreas descubiertas de la piel.

Cuidados en casa:

Mantener la vivienda limpia y ventilada.
Cambiar y lavar regularmente las sábanas, colchas, fundas y cobijas de las camas y todo aquello que esté en contacto con tus mascotas.
Mantener a las mascotas en el patio, vacunarlos y bañarlos con jabón antipulgas.
Barrer y deshierbar el patio.
Limpiar el excremento de las mascotas (depositarlo en bolsas dentro de la basura).

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