Las aftas bucales están entre algunas de las condiciones orales más comunes que afectan a un gran número de personas.

Las aftas o úlceras bucales son unas lesiones pequeñas y superficiales que se forman en los tejidos blandos de la boca o en la base de las encías, y deben diferenciarse de los herpes labiales.
Estas pequeñas lesiones aparecen en forma de llaga en la boca o en la lengua y pueden ser dolorosas y muy molestas. Generalmente las aftas son de color blanco o amarillento y están rodeadas por un tejido blando de color rojizo e inflamado. Puede causar hormigueo en la boca y en algunos casos pueden causar inflamación en los ganglios linfáticos, fiebre y malestar.

Las aftas se suelen curar solas en una semana o dos, pero en algunos casos se van formando nuevas aftas mientras se van curando las anteriores.

Existen tres tipos de de aftas bucales:
-Estomatitis aftosa menor: Este es el tipo de afta más común, y suelen ser úlceras pequeñas, y se curan en una semana sin causar cicatrices.
-Estomatitis aftosa mayor: Este es un tipo de afta grave y afecta a aproximadamente un 15% de las personas con úlceras bucales. Suelen durar dos o más semanas o más y son generalmente más grandes de un centímetro de diámetro y pueden ser muy dolorosas y causar cicatrices.
-Estomatitis aftosa herpetiforme: Este tipo es muy poco común, y produce una serie de úlceras muy pequeñas acumuladas que a veces se fusionan para formar una gran úlcera. No duran mucho tiempo y se suelen curar en una semana.
La causa exacta de las aftas bucales se desconoce, pero parece ser que es una combinación de distintos factores y que pueden ser un signo de otros problemas de salud.

Entre las causas más comunes de la aparición de aftas bucales se encuentran una deficiencia de vitaminas como la vitamina B12, deficiencias nutricionales como deficiencia de zinc, hierro o calcio, el estrés, alguna lesión bucal, un sistema inmune deficiente o infecciones virales, cambios hormonales o alergias a ciertos alimentos entre otras.

Los mejores remedios y consejos para minimizar el dolor que producen las aftas bucales son los siguientes:
-Evitar el consumo de alimentos calientes y picantes, alimentos y/o bebidas ácidas.
-Seguir una dieta adecuada.
-Colocar una bolsa de té húmeda sobre el afta durante cinco minutos puede ayudar a aliviar el dolor ya que el té es alcalino y neutraliza los ácidos, además de contener compuestos astringentes que pueden ayudar a aliviar el dolor.
– Utilizar un enjuague bucal antimicrobiano ayuda a aliviar el dolor y a mejorar.
– Evite fumar así como el consumo de alcohol.
-Intente controlar el estrés en la medida de lo posible utilizando métodos para relajarse.
Las aftas pueden ser recurrentes, y para evitar su aparición y aliviar el dolor, lo mejor que se puede hacer es encontrar la causa por la que se producen.
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top