Actualmente la obesidad o el descuido físico es un tema que ha venido afectando a una gran parte de la población mundial. El sobrepeso es el producto de descuidos alimenticios generados por problemas que normalmente son emocionales. Llegar a éste estado no toma mucho tiempo y recuperar el cuerpo que se tenían antes es mucho más difícil y jamás volverá a ser el mismo luego de haber padecido un estiramiento de piel tan agresivo.
Existen personas dispuestas a ayudar en la lucha contra esta patología, un ejemplo de esto es el entrenador personal de fitness Drew Manning, el cual tiene la filosofía de predicar y motivar a sus alumnos con el ejemplo, ser un segundo padre, hermano o abuelo que nos demuestra los beneficios de los ejercicios y una vida sana, sin embargo, muchos de sus pupilos no tenían la motivación suficiente para continuar con el proceso de reducción de peso ya que decían que sus cuerpos gordos no les facilitaba la realización de los circuitos o series que éste entrenador les mandaba a hacer. Decían, además, que su condición de entrenador le facilitaba el trabajo a él mismo haciéndolo olvidar que estaba trabajando con personas de un peso diferente, por ende, no lograba entenderlos a nivel emocional.
Manning decidió ponerse en los zapatos de sus compañeros de entrenamiento, así que se propuso a sí mismo cumplir con una metodología de ganancia y pérdida de peso que le tomaría 12 meses de ejecución. Este plan consistió en una dieta rica en carbohidratos, azucares y harinas que le facilitarían su meta se subir de peso en 6 meses.
Para la semana 24 logro aumentar 32kg extra dándole un peso total de 120 kilogramos.
Una vez lograda su primera meta, dio inicio a la segunda fase que sería cumplida en un período de 6 meses más. Drew comenzó a realizar la misma serie de ejercicios que les proporcionaba a sus alumnos, esto, acompañado de una dieta balanceada. Para finales del semestre logró alcanzar su peso ideal y recuperar su cuerpo tonificado, ejercitado y sano.



Demostró así que todo es ésta vida hay que proponérselo mental y físicamente. Cuando se tienen ganas, se pueden lograr los objetivos planteados.
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