Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington ha demostrado que el veneno de abeja es capaz de matar el VIH. En el nuevo estudio hallaron que una toxina llamada melitina, encontrada en el veneno de las abejas, puede destruir el virus, dejando células circundantes ilesas.

El estudio, que aparece publicado en la edición Antiviral Therapy, explica que el veneno de abeja contiene una potente toxina llamada melitina que puede hacer unos agujeros en la envoltura protectora que rodea al VIH, así lo publica The Huffington Post.
Además de acabar con el virus, los científicos descubrieron que la melitina cargada en nanopartículas también puede ser eficaz a la hora de atacar células tumorales.

En su investigación, los científicos añadieron una protección sobre la superficie de las nanopartículas, que cuando estas entran en contacto con las células normales, las partículas simplemente rebotan. Pero cuando encuentran el virus destruyen su capa protectora y lo eliminan.
Por el contrario, aunque la mayoría de los medicamentos contra el VIH inhiben la capacidad del virus para replicarse, no hacen nada para detener la infección inicial, por lo que algunas cepas del virus acaban encontrando formas de evitar estos medicamentos y reproducirse de todos modos.

Este hallazgo puede ayudar al desarrollo de un gel vaginal para prevenir la propagación del VIH y un tratamiento vía intravenosa para ayudar a las personas infectadas.
Este estudio viene de la mano con la noticia de que un bebé en Misisipí que había nacido con VIH fue curado. Su madre fue diagnosticada con el virus durante el parto y el bebé recibió un tratamiento de tres fármacos 30 horas después de haber nacido.

Actualmente 33.4 millones de personas viven con VIH/SIDA. La medicina moderna permite a los infectados llevar una vida relativamente normal, con pocos efectos secundarios. Sin embargo, deben permanecer esclavizados al medicamento, gastando enormes cantidades.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), descubrió  la cura al VIH que utiliza un potente inhibidor de las histonas deacetilasas (HDI) llamado Panobinostat, el cual libera al virus VIH de las reservas que crea dentro de las células. Una vez empujado a la superficie celular, el sistema inmunológico puede combatirlo. Una vacuna auxiliar ayuda a impulsar la labor inmunológica.

La táctica resultó ser tan exitosa en las pruebas in Vitro realizadas dentro del laboratorio, que el Consejo de Investigación Danés otorgó 1.5 millones de dólares al equipo para continuar con su labor en ensayos clínicos. Tuvieron la oportunidad de ver cómo reacciona el procedimiento en 15 pacientes, de los cuales todos se han curado de VIH.

El Dr. Søgaard, partícipe del estudio, advierte que aunque el resultado fue exitoso, no equivale a una vacuna preventiva. Crear conciencia acerca del sexo desprotegido y el compartir de agujas permanece de suma importancia para combatir el SIDA.
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