¿Qué es el herpes?
Se trata de una infección causada por el virus herpes, el cual tiene la capacidad de quedarse de forma latente en el organismo durante años. Tras una primera infección, el virus permanece de forma inactiva en el cuerpo humano, y vuelve a multiplicarse y a causar enfermedad en determinadas situaciones. Afecta a más de un tercio de la población.

 Existen dos tipos de virus herpes:
En el tipo 1: 
La infección primaria se presenta a los 1-4 años de edad, en forma de gingivostomatitis. Se transmite por contacto con saliva infectada (besos).

El tipo 2: 
Es raro que aparezca antes de la pubertad, ya que generalmente se transmite a través de las relaciones sexuales, incluido el sexo oral. Hay que prestar especial atención al herpes genital durante el parto, porque la infección puede transmitirse al bebé.

La infección puede reaparecer de forma espontánea o por determinados factores desencadenantes: otras infecciones, menstruación, estrés, cambios de temperatura, rayos ultravioleta o traumatismos

Síntomas del herpes:
Los síntomas que se producen en un herpes son muy variables, desde cuadros muy leves y poco sintomáticos, hasta formas graves o incluso mortales. 

La lesión principal se presenta en forma de vesículas de pared muy fina, en una base rojiza y algo inflamada. Desde que se produce la infección hasta que aparecen las vesículas pueden transcurrir unos seis días.

Gingivostomatitis
Suele comenzar con fiebre, malestar general y dolor alrededor de la boca. Las vesículas herpéticas se pueden ver en el paladar, encías, labios o lengua. Si evolucionan pueden aparecer llagas abiertas. 

Además, se produce dolor al tragar, que puede derivar en deshidratación. Se acompaña también de una inflamación de los ganglios linfáticos (adenopatías) situados debajo de la mandíbula. Tras 7-10 días, las lesiones curan sin dejar secuelas.

Infecciones de la piel
Es más común en niños y en adultos jóvenes. Los profesionales en contacto con secreciones como enfermeras, dentistas y médicos, constituyen una población de riesgo. 

Tras uno o dos días con una sensación de quemazón en las zonas infectadas, aparecen las vesículas, que suelen ser molestas y permanecen hasta dos semanas. En ocasiones se acompaña de fiebre.

Infecciones del ojo:
Aparece por primera vez en niños en forma de conjuntivitis, con edema de párpados y vesículas. Se acompaña, además, de una adenopatía en la región anterior de la oreja. Es muy común también la afectación de la córnea (parte más externa del ojo).

Herpes genital:

El herpes genital ocurre con mucha más frecuencia en la mujer; en ellas se afecta el cuello del útero. La infección normalmente es asintomática. Los episodios de repetición pueden ocasionar fusión de los labios vulvares y estrechamiento de la uretra. En el hombre, se observan vesículas en prepucio, glande, y pueden llegar incluso al escroto. Se acompaña de estreñimiento y retención urinaria.

Infección del sistema nervioso:

La meningitis:
Causada por el virus herpes afecta especialmente a adultos jóvenes; se trata de un cuadro benigno. 

También se puede producir encefalitis: 
En este caso se trata de una forma más grave que puede llegar incluso a la muerte.Suele comenzar de forma súbita con dolor de cabeza, vómitos, fiebre y dolores musculares, junto con afectación del nivel de conciencia como somnolencia excesiva o coma.

Infección en el neonato:
Normalmente, el responsable es el virus herpes tipo 2, que se suele transmitir durante el parto, a partir de las vesículas presentes en el cuello uterino materno. En el feto, la infección va a ocasionar meningoencefalitis, trastornos de la deglución, lesiones oculares y pulmonares. 

El pronóstico es grave, y es causa de muerte en el 20% de los casos. La transmisión del virus también se puede producir a través de la placenta, durante el periodo de gestación. En este caso, va a ocasionar retraso mental (debido al nacimiento de fetos con la cabeza muy pequeña) o lesiones de la retina.

Tratamiento del herpes
Existe un medicamento muy eficaz para el tratamiento de la infección causada por el herpes, que es el aciclovir. Todas las formas clínicas se tratan igual, lo único que cambia es la forma de administración del medicamento y la duración del tratamiento. 

fármacos de segunda elección, en caso de no poder administrarse el aciclovir, son famciclovir o ganciclovir, que pertenecen al mismo grupo de fármacos.

En la infección genital, las pomadas con aciclovir durante 5-7 días son muy beneficiosas en la infección primaria. En las formas más graves, el tratamiento debe ser oral durante 10 días. 

Además las relaciones sexuales están desaconsejadas mientras la infección siga siendo sintomática.
En el caso de encefalitis, debe iniciarse el tratamiento con aciclovir vía intravenosa cuanto antes, y persistir durante al menos 10 días. Después de esto, se realiza de nuevo una punción lumbar y, en el caso de que aún existan restos del virus en la muestra obtenida, se continúa el tratamiento durante una semana más. 

El tratamiento precoz es muy importante porque esta infección puede llegar a ser mortal. La mortalidad de esta forma de infección es del 70% sin tratamiento, y se reduce a un 20% con el medicamento adecuado.

En la infección neonatal se aconseja realizar una cesárea en el caso de que la madre esté contagiada. Durante el embarazo no debe realizarse tratamiento materno. En el caso de que la infección llegue a afectar al niño, se debe comenzar el tratamiento con aciclovir intravenoso durante 10 días.

Las lesiones bucales son tratadas también con aciclovir, por vía tópica durante 5-7 días en las lesiones leves.
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