Un equipo internacional, liderado por científicos del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, fue capaz de curar la osteoporosis en ratones con una dosis diaria de un compuesto experimental que inhibe la síntesis de la serotonina en el intestino. Investigaciones recientes ya habían demostrado que la serotonina en el intestino retarda el desarrollo óseo. Este último descubrimiento puede llevar al desarrollo de nuevas terapias que podrían generar un nuevo hueso. Los medicamentos actuales contra la osteoporosis o suplementación específica para las articulaciones sólo actúan para intentar evitar el colapso del hueso viejo. Los resultados de la investigación habían sido publicados en el último ejemplar de la revista Nature Medicine.

El papel desconocido de la serotonina

La investigación ahora publicada es una secuencia de otro gran descubrimiento hecho por el mismo grupo en el 2008 (y publicado en la revista Cell) sobre que la serotonina liberada por el intestino inhibe la formación ósea, y que la regulación de la producción de serotonina en el intestino afecta la formación ósea. Antes de ese descubrimiento, la serotonina era conocida sobre todo como un neurotransmisor que actúa en el cerebro. Sin embargo, el 95% de serotonina del cuerpo está el intestino, donde su principal función es inhibir la formación ósea.
Con base al descubrimiento anterior, los científicos postularon que un inhibidor de la síntesis de la serotonina en el intestino sería un tratamiento eficaz contra la osteoporosis. Ellos ahora confirmaron su hipótesis en animales de laboratorio.
Además afirmaron que las “Nuevas terapias que inhiban la producción de la serotonina en el intestino tienen el potencial para volverse una nueva clase de medicina para ser añadida al arsenal terapéutico contra la osteoporosis“.

La osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad en la cual los huesos se vuelven frágiles y porosos, aumentando el riesgo de quebraduras. La enfermedad es diagnosticada cuando la masa ósea decae por debajo de un cierto nivel. Es una preocupación cada vez mayor de los profesionales del área de salud porque afecta a decenas de millones de personas en todo el mundo, lo que deberá aumentar con la elevación de la expectativa de vida de la población.

Osteoporosis


La preocupación es todavía mayor con respecto a las mujeres, a causa del aumento de la incidencia de la osteoporosis post-menopáusica.

Renovación de los huesos

Los huesos no son inertes, ellos experimentan una renovación constante, con algunas células responsables por la remoción de material antiguo y otras células responsables por la creación de un nuevo hueso. En los humanos, la formación ósea alcanza su pico hasta los 20 años de edad, a partir de allí es cuando la masa ósea empieza a bajar. La tasa de caída para las mujeres aumenta tras la menopausia, cuando bajan los niveles de estrógeno y las células que eliminan las partes viejas de los huesos se vuelven hiperactivas.
“Hay una necesidad urgente de nuevos tratamientos que no sólo paren la pérdida ósea, sino también que construyan un nuevo hueso”, dice Karsenty, uno de los investigadores. “Usando estos resultados, estamos trabajando duro para desarrollar este tipo de tratamiento para pacientes humanos”. El próximo paso es comprobar el nuevo compuesto en humanos.

La primera prueba hecha en humano salio un exito, en noviembre se hara la prueba final y la aprobacion de la PDA en enero 2016
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