Autotransfusión
Definición
La autotranfusión es la donación de un numero de unidades de sangre obtenida de la misma persona en la que se usará hasta 5 semanas antes de una cirugía programada. Dependiendo de cuanta sangre sea necesaria y la condición que esta tenga, una unidad de sangre puede ser completada una vez cada semana. La ultima donación debería ser tomada no menos de una semana antes de la cirugía.

Objetivo
Mejorar la práctica transfusional en intervenciones de patologías quirúrgicas seleccionadas, permitiendo una reserva de sangre autóloga ,una reducción de la incidencia de la transfusión homóloga y un descenso de la viscosidad sanguínea transfusional.

Criterios de inclusión
Pacientes en programa quirúrgico que necesiten 2 o mas unidades de concentrado hemático.
Edad: 18-75 años preferiblemente
Peso: > 60 kg
Hb: > 13 g/dl
Hto: > 38%

Criterios de exclusión
Infecciones agudas
Malnutrición
Alteración del estado psicológico
Antecedentes de enfermedades infecciosas virales
Enfermedad cardiovascular o respiratoria grave
HTA severa
Miopatía avanzada
Enfermedad vascular cerebral
Enfermedades autoinmunes
Crisis epilépticas
Dificultad de acceso venoso

Indicaciones
Esplenectomía programada: 2 unidades
Escoliosis: 4 unidades
Prótesis de cadera: 3 unidades
Prótesis de rodilla: 2 unidades
Prostatectomía: 3 unidades
Nefrectomía: 3 unidades
Gastrectomía: 2 unidades
Colectomía: 2 unidades
Toracotomía: 2 unidades

Tipos de autotransfusión
•    Donación autóloga preoperatoria
Consiste en la extracción de 450 ml de sangre aproximadamente en un intervalo de 3 a 7 días entre extracciones, realizando la última 72 horas antes de la intervención. El límite de intervalo entre la extracción de la primera bolsa y la fecha de cirugía ha de ser como máximo 35 días. Entre extracciones se administra hierro (500 mg al día)

•    Hemodilución aguda normovolémica
En función del hematocrito basal, inmediatamente antes o durante la inducción anestésica se extraen entre 1 a 3 unidades de sangre, reponiendo el volumen extraido con soluciones cristaloides y/o coloides. Después de la intervención el paciente es transfundido con su propia sangre, que al haber sido conservada solo unas horas, aporta plaquetas y factores lábiles de la coagulación.

•    Eritroféresis preoperatoria
Se realiza entre 18 y 24 horas antes de la intervención quirúrgica, a través de un procedimiento de aféresis que recoge solamente concentrado de hematíes devolviéndole el plasma al paciente.

•    Transfusión autóloga intraoperatoria
Mediante máquinas especiales se recupera la sangre del campo operatorio y tras este procedimiento se reinfunde al paciente

•    Transfusión autóloga postoperatoria y postraumática
Se recupera la sangre acumulada en el transoperatorio y se reinfunde antes de que hayan pasado 6 horas para evitar proliferación bacteriana

Ventajas de la autotransfusión
Se evita la transmisión de enfermedades como el SIDA, hepatitis, malaria, CMV, toxoplasmosis, sífilis, Chagas, etc. Se disminuye la incidencia de hemólisis, su disponibilidad es inmediata, evita errores de tipificación, disminuye el riesgo de hipotermia de la sangre almacenada, es menos costosa, favorece el funcionamiento de los bancos de sangre.

Desventajas de la autotransfusión
Se puede producir hemólisis por aspiración, manipulación a través de bolsas y por el escurrimiento que hace el rotor de infusión. La hemólisis es mayor si el tiempo de exposición de la sangre aumenta. No debe hacerse autotransfusión después de 48 horas por el riesgo de hemólisis. Existe el riesgo de coagulopatía por deficiencia de factores. Si no se tienen precauciones puede producirse embolismo aéreo. Hay riesgo de microembolismo por microcóagulos, microagregados, grasas o protenias desnaturalizadas. Puede producirse contaminación grave cuando existen lesiones del tubo digestivo. Es común la hemorragia por el uso excesivo de heparina y por no neutralizar con sulfato de protamina

Técnica
La técnica se realiza en varias etapas: recolección, anticoagulación, filtración, infusión y control.

La recolección se puede hacer por medio de aspiración, preferiblemente por cánulas plásticas y de baja presión para evitar la hemólisis, o empleando sistemas rudimentarios pero efectivos, como la simple recolección por medio de vasijas.
La anticoagulación se hace in situ, aspirando con la sangre de las cavidades pleurales o abdominal, 20-30 ml de una mezcla de 500 ml de solución salina con 2000 unidades de heparina, cada 5 a 10 minutos. También pueden aplicarse 1000 unidades de heparina disueltas en 100 ml de solución salina en toda la cavidad llena de sangre, para luego aspirar el contenido ya mezclado.
La filtración inicial se hace cuando se emplea el método de la vasija, usando una gasa para detener el paso de los coágulos grandes y luego colocando la sangre en las bolsas de infusión provistas de filtros para microcoágulos y microagregados.
La infusión se hace utilizando las bolsas especiales que tienen sus filtros a través de una de las venas canalizadas, o empleando una bomba rotatoria tipo Sarns.
Por último, el control requiere estudios de laboratorio como hemocultivos, cultivos de la sangre que se infunde, pruebas completas de coagulación, hemoglobina y hematocrito, además del seguimiento clínico.
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top