Sarampión
El sarampión es una enfermedad infecciosa aguda, altamente contagiosa, bastante frecuente, especialmente en niños causada por un virus, específicamente un paramixovirus del género Morbillivirus.

Historia
Aunque el sarampión fue referido en la antigüedad por médicos griegos y romanos, y confundido con otras enfermedades exantemáticas como la escarlatina y la viruela, fue Rhazes, un médico árabe, el que en siglo IX lo diferenció de la viruela, en su obra “De morbilis et variolis”.
Ingrassia en Italia y Sydenham en el Reino Unido lo diferenciaron de la escarlatina.
Un médico Escocés, demostrado en 1757 que el sarampión fue causado por un agente infeccioso presente en la sangre de pacientes.
A finales del siglo XVIII, Home, en Edimburgo, demostró la contagiosidad del sarampión y posteriormente Panum en 1846, en las islas Faroe, corroboró su contagiosidad, precisó que el periodo de incubación era de 2 semanas aproximadamente y que proporcionaba inmunidad duradera de por vida.
En 1954, Enders y Peebles consiguieron cultivar el virus salvaje del sarampión en cultivos celulares de tejido renal humano, lo que supuso el paso previo para la obtención de la vacuna del sarampión, lo que logro un cambio radical en 1963 en los Estados Unidos donde fue autorizada.
En 1980, antes de que se generalizara el uso de la vacuna, el sarampión causaba cerca de 2,6 millones de muertes al año.
Entre los países europeos que han presentado el mayor número de casos de sarampión, destacan Francia, Rumanía, Italia y España. En concreto en nuestro país se detectaron 1.876 enfermos entre enero y octubre de este año. Además, en otros países menos poblados, Como Noruega, Bélgica, Dinamarca o Eslovenia, han aumentado significativamente los casos de sarampión en el 2010-2011.
La intensificación de las actividades de vacunación ha influido de forma decisiva en la reducción de las muertes por sarampión. Se calcula que entre 2001 y 2011 fueron vacunados contra la enfermedad 1000 millones de niños de 9 meses a 14 años que viven en países de alto riesgo. A nivel mundial, las defunciones por sarampión han descendido un 71%, pasando de 548 000 en 2000 a 158 000 en 2011.

Etiología
El virus del sarampión perteneciente a la familia de los paramixovirus del genero morbillivirus, ARN monocatenario mide de 100 a 250 nm, no segmentado, encapsulado y codifica por lo menos 8 proteinas estructurales que son: las proteínas C, F, H, L, M, N, P, V. Contiene partículas esféricas, pleomorficas compuesta por dos capas de envoltura de lípidos (heredada de la célula hospedera), en la cual se implantan dos glicoproteínas transmembranarias y una membrana proteína:
    Proteína H: por su actividad de hemaglutinina.
    Proteína F: que es de fusión, porque permite fundir la envoltura de la partícula viral con la membrana de la célula hospedera.
    Proteína M: también llamada de matriz es indispensable para la maduración y salida de las nuevas partículas virales durante el replicativo viral.
El virus del sarampión es relativamente termolábil a 50 °C se inactiva en pocos minutos, mientras que a 37 °C se inactiva en un plazo de tiempo de 2 horas y a 25°C puede sobrevivir de 2 a 5 días.
Es sensible al acido, enzimas proteolíticas, luz fuerte y al secado, sin embargo, el virus permanece infeccioso en forma de gotas durante varias horas, sobre todo en condiciones de poca húmeda.

Epidemiologia
El hombre es el único reservorio del virus del sarampión, aunque numerosas especies de animales, incluyendo monos, perros y ratones pueden ser infectados en forma experimental, luego de la adaptación del virus en cultivos celulares. El microorganismo es ubicuo, aunque el clima, otros factores naturales y la cobertura de vacunación modifican la prevalencia de la infección en las diferentes regiones.
La enfermedad es muy común en las ciudades, especialmente en zonas donde el hacinamiento, el saneamiento deficiente  y la baja cobertura de vacunación permiten que el virus salvaje siga circulando.
Las características epidemiológicas clave del sarampión son: elevada contagiosidad del virus, existencia de un solo serotipo, no hay un reservorio animal, las infecciones asintomáticas son infrecuentes y la infección confiere una inmunidad de por vida.
Antes de la vacunación generalizada, el sarampión era una enfermedad casi obligada en la niñez, de forma que a los 20 años más del 90% de la población había pasado la enfermedad. El sarampión es endémico en todo el mundo. En general, las epidemias experimentan recidiva con regularidad cada dos a tres años. Un estado de inmunidad de la población es el factor determinante; la enfermedad se exacerbará cuando haya una acumulación de niños susceptibles. La gravedad de una epidemia depende del número de individuos susceptibles. Cuando se introduce la enfermedad en poblaciones aisladas donde no ha sido endémica, una epidemia se produce con rapidez y las tasas de ataque son de casi 100%. Todos los grupos de edad desarrollan sarampión clínico y la tasa de mortalidad puede ser de hasta 25 por ciento.
En los países industrializados, el sarampión ocurre en niños de cinco a 10 años de edad, en tanto que en los países en vías de desarrollo suelen infectarse los niños menores de cinco años.
El sarampión pocas veces produce la muerte en personas sanas de países desarrollados; sin embargo, en los niños desnutridos en países en vías de desarrollo, donde no se dispone de atención médica adecuada, es una causa principal de mortalidad en los lactantes.
La Organización Mundial de la Salud estimó en 2005 que había 30 a 40 millones de casos de sarampión y 530 000 decesos cada año en todo el mundo. El sarampión es la quinta causa global principal de mortalidad en niños menores de cinco años de edad y las muertes por sarampión ocurren en forma desproporcionada en África y el sureste de Asia.
La Organización Mundial de la Salud y el Fondo Internacional de Urgencias para Niños de las Naciones Unidas (UNICEF) establecieron un plan en 2005 para reducir la mortalidad del sarampión a través de actividades de inmunización y mejor atención clínica de los casos. Se estima que entre 2000 y 2007 el número de casos de sarampión y de muertes por sarampión se redujo en más de dos tercios.
Los casos de sarampión ocurren durante todo el año en climas templados. Las epidemias tienden a presentarse a finales del invierno y a principios de la primavera.

Periodo de incubación
Es habitualmente de unos 10-11 días desde la exposición hasta el inicio de los pródromos. A veces se prolonga hasta los 18 días e incluso más en adultos.
Patogenia
El virus penetra principalmente por el epitelio nasofaríngeo de la persona susceptible por gotitas de secreciones que se encuentran en el aire, aunque también puede hacerlo por su conjuntiva.
La viremia primaria:
El virus luego se multiplica en la puerta de entrada y la infección se propaga luego al tejido linfoide regional donde ocurre una multiplicación adicional, llegando así al sistema reticuloendotelial
La segunda viremia:
Que alcanza los órganos blandos, principalmente la piel, todo el tracto respiratorio (desde la nariz hasta los alveolos) y conjuntivas. El sarampión se puede replicar en determinados linfocitos, lo cual ayuda a la diseminación por todo el cuerpo. Las células gigantes multinucleadas se observan en los tejidos linfoides.


Manifestaciones clínicas
Debemos tomar en cuenta que los signos y síntomas van a depender de la fase en que se encuentre y a que persona afecte. Tenemos 3 periodos o fases para el sarampión clásico, las cuales son:
1-    Periodo  prodrómica
    Signo patognomónico (manchas de Koplik), consiste en la aparición de pequeños puntos blanco-grisáceos con un borde hiperemico en la mucosa bucal.
    Signos y síntomas catarrales
    Tos
    Rinorrea
    Estornudos
    Conjuntivitis no purulenta
    Linfopenia
    Fiebre de 40.6 °C

2-    Periodo de estado o eruptivo
    Erupción maculopapular, es característico de esta enfermedad aparece primero detrás de las orejas y extendiéndose a la cara, cuello, tórax, tronco y extremidades, dejando en la piel una coloración parduzca transitoria.
    Malestar general

3-    Periodo de declinación
Desaparición de los síntomas.
El síndrome del sarampión atípico
Ha sido descrita en personas que habían recibido la vacuna de células muertas del sarampión y quienes  muchos anos después han sido expuestas al salvaje virus de la sarampión. Al inicio estos pacientes tienen muy poca cantidad de anticuerpos en  el organismo.  Luego desarrollan  manifestaciones inusuales de  sarampión que se sigue por la aparición  de un alto titulo de anticuerpos en el plasma. 
Después de la fase prodrómica de fiebre, mialgias, cefaleas y dolor que duro entre 1 o 2 días, aparece la erupción.  Comienza en zonas periféricas y puede consistir en un cuadro de urticaria.
Se cree que la  patogénesis es una hipersensibilidad al virus del sarampión en un paciente parcialmente inmune. Una hipótesis acerca de la  patogénesis es que la vacuna de células muertas carece del antígeno  que estimula la inmunidad para impedir  la entrada del virus del sarampión en el organismo a pesar de esta inmunidad parcial que da.
Manifestaciones
•    Fiebre alta
•    Edema de las extremidades
•    Infiltrado del intersticio pulmonar 
•    Hepatitis
•    En ocasiones un derrame pleural
La enfermedad tiende a ser severa y dura un poco más que la forma clásica, no existe un tratamiento específico disponible, y los pacientes no pueden transmitirlo a los demás porque el virus no ha sido aislado de ellos.
NO hay caso de recurrencia y una sola persona murió de este síndrome.
Los pacientes que han recibido la vacuna de células muertas  en el pasado, deberían de recibir la vacuna de células vivas, que puede ser seguida de una severa reacción local que puede ser: una sensibilidad, eritema alrededor del sitio de inyección, también puede ser una fiebre alta o edema.

Sarampión en inmunocomprometidos
Se presenta un sarampión severo que puede ocurrir en aquellos pacientes con la inmunidad celular comprometida o  deficiente, son los que han sido tratado por una enfermedad maligna, los que han tenido un trasplante de órganos, los que tienen el SIDA  o cualquier forma de inmunodeficiencia congénita.
En aquellos pacientes se puede manifestar por neumonitis, encefalitis,  neumonía  pero sin erupción.
Pacientes inmunocomprometidos que no tienen historia clínica de sarampión y que están expuestos a la infección deberían de recibir la inmunización pasiva mediante la inmunoglobulina aunque hayan sido previamente inmunizados.

Sarampión en los niños malnutridos
Especialmente en los países desarrollados, pueden desarrollar una forma severa de sarampión, que  puede estar relacionado con la pobre respuesta celular  que es resultado de la malnutrición. Y la extensa exposición al virus del sarampión  a causa de la aglomeración  puede tener una función importante en el desarrollo de un sarampión severo  en los países desarrollados.

Sarampión en los adultos
El sarampión siempre ha sido visto como una enfermedad de la niñez, pero puede  ocurrir en los adultos también, y cuando ocurre es más severo.
Se puede manifestar, con otitis media, broncoespasmo, neumonía, hepatitis, sinusitis, una super-infeccion bacteriana del tracto respiratorio. La incidencia de las complicaciones es alta  también.

Sarampión en embarazadas
El sarampión en este grupo se da de forma severa, que puede causar aborto, parto prematuro, anomalías congénitas. Los niños que nacen de madres que tuvieron sarampión durante el embarazo deben recibir la inmunoglobulina activa.

Diagnostico
Datos clínicos y epidemiológicos
El sarampión característico se diagnostica de manera fiable mediante la clínica, donde encontraremos una fiebre por más de 3 días y otros síntomas. La aparición del signo de Koplik,  teniendo en cuenta que este signo desaparece de forma rápida en 24 horas seria un diagnostico definitivo.
Laboratorio
A. Detección de antígeno y ácido nucleíco
Los antígenos de sarampión pueden detectarse directamente en células epiteliales de secreciones respiratorias, la nasofaríngea, conjuntivas y orina.
La detección de RNA viral mediante RT-PCR
B. Aislamiento e identificación del virus
Por frotis de secreciones nasofaríngeas y conjuntivales, las muestras de sangre, las secreciones respiratorias y la orina obtenidas de un paciente durante el periodo febril, son fuentes apropiadas para el aislamiento del virus.
Las pruebas mediante el método de centrifugación y cultivo pueden finalizarse en dos a tres días utilizando la tinción de anticuerpo fluorescente para detectar antígenos de sarampión en los cultivos inoculados. Sin embargo, el aislamiento del virus es técnicamente difícil.
C. Diagnóstico serológico
La confirmación serológica de la infección por el sarampión depende de un incremento de cuatro tantos en el título de anticuerpos entre los sueros de fase aguda y de fase convaleciente o de la demostración de anticuerpo de IgM específico de sarampión en una sola muestra de suero obtenida entre una y dos semanas después del inicio del exantema.
La prueba ELISA se utiliza para determinar anticuerpos del sarampión, siendo  el método más práctico.


Diagnostico diferencial
    Mononucleosis infecciosa
    Síndrome de Kawasaki
    La escarlatina
    La toxoplasmosis
    Rubeola
    Exantemas por fármacos
    Infección por mycoplasma neumonía


Tratamiento
Vitamina A: una sola dosis en dos días consecutivos
•    En lactantes 50,000 UI
•    De 7 a 12 meses 100,000 UI
•    Mayor de 1 año 200,000 UI
Los síntomas se pueden aliviar con:
•    Antipiréticos
•    Antibióticos para la sobreinfección
•    Vaporizaciones
•    Ribavirina





Complicaciones
•    Edema y perdida de los cilios
•    Otitis media: más frecuente en lactantes
•    Neumonía: puede ser neumonía vírica primaria o sobre infección bacteriana; es motivo de hospitalización de pacientes adultos.
•    Larinotraqueobronquitis: en ocasiones graves requiere intubación en los lactantes.
•    Gastroenteritis: siendo la diarrea la que ponga en peligro la vida del paciente.
•    Adenitis cervical: es frecuente y se debe a hiperplasia linfoide
•    Encefalitis aguda: puede ser leve a grave o incluso letal, ocurre en 1/1,000 casos de sarampión; hay forma cerebral y cerebelosa mediada por la inmunidad.
•    Panencefalitis esclerosante subaguda: en 1/100,000 casos de sarampión, por lo general cuando la enfermedad se produjo durante la lactancia; se observa de 5 a 10 años después.
Prevención
Vacunas vivas atenuadas de sarampión que se administran a los
•    12 meses contra sarampión, rubeola y paperas
•    4 a 6 años segunda dosis contra sarampión y rubeola
También deben ser vacunadas las personas expuestas de más edad. Teniendo en cuenta que no se le administra esta vacuna a mujeres embarazadas, ni a inmunocomprometidos.
Inmunoglobulina para  los inmunodeficientes, para que esta sea eficaz debe de ser administrada dentro de los 6 días que siguen a la exposición. 
Los niños que han sido tratados para una enfermedad maligna deben de recibir la vacuna 3 meses después de haber completado su terapia.
En abril de 2012 la Iniciativa presentó un nuevo Plan Estratégico Mundial contra el Sarampión y la Rubéola para el periodo 2012-2020, en el que se establecen nuevos objetivos mundiales.

Para finales de 2015

Reducir la mortalidad mundial por sarampión como mínimo en un 95%, en comparación con los valores de 2000.

Alcanzar los objetivos regionales de eliminación del sarampión, la rubéola y el síndrome de rubéola congénita.

Para finales de 2020
Lograr la eliminación del sarampión y la rubéola al menos en cinco regiones de la OMS.
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top