Desde siempre muchas personas han tendido a demonizar a la cerveza considerándola una bebida que no nos aportaba nada más que calorías y que era la principal culpable de muchos problemas de sobrepeso. Es cierto que el consumo de alcohol nunca es recomendable por los efectos que tiene, pero existen variedades de cerveza sin alcohol que nos aportan infinidad de beneficios. Por ello en Vitónica queremos hacer hincapié en lo que nos aporta una cerveza sin alcohol.

La cerveza está elaborada a partir de materias primas naturales, como la cebada, de ahí que tenga grandes propiedades que nunca podemos pasar por alto. Además, a la cerveza sin alcohol contiene otra serie de sustancias que son igual de beneficiosas para la salud, como la malta, que esté presente en grandes cantidades. Ésta se obtiene de la cebada y nos aporta infinidad de hidratos de carbono y vitaminas que el organismo necesita. Pero este componente no es el único, sino que existen otros muchos.

El lúpulo es otro de los componentes que nos encontramos en una cerveza. Es lo que le da su característico sabor amargo, pero además tiene otra serie de beneficios como su poder relajante y estimulador del apetito en casos en los que el hambre no nos acompañe. Junto a esto las levaduras que se utilizan en la elaboración de la cerveza son algo muy beneficioso para el organismo, ya que se trata de los hongos que se utilizan en el proceso de fermentación de esta bebida y que nos ayudan a mantener un sistema digestivo en perfectas condiciones, ayudándonos a hacer que funcione mejor.

La cerveza es una bebida carbonatada, y como tal contiene gas carbónico, pero con unas cualidades un tanto especiales, ya que el tipo de gas que nos aporta lo que hace es ayudarnos a mejorar la circulación sanguínea y con ella el proceso digestivo y de asimilación de los nutrientes por parte del organismo. No hay que olvidar que además contiene altas cantidades de antioxidantes, recomendables para mantener las células en perfectas condiciones.

Las vitaminas también ocupan un papel importante en esta bebida, y es que concretamente encontramos altas cantidades del vitaminas pertenecientes al grupo B, vitamina D, E y C, todas ellas necesarias en el organismo para el funcionamiento perfecto de todas y cada una de sus partes. Por ello es necesario que incluyamos la cerveza sin alcohol en nuestra dieta. Aunque ya sabemos que todo en su justa medida, no debemos nunca pasarnos.

Más beneficios de la cerveza: reduce el colesterol y retrasa el envejecimiento

Si hace unos días Velsid nos hablaba de la buena relación que existe entre cerveza y ejercicio físico y lo buena que esta bebida es para la rehidratación, ahora otro estudio demuestra que el lúpulo de la cerveza reduce el colesterol y retrasa el envejecimiento. Eso sí, con algunos matices: ha de ser cerveza sin alcohol y no puede consumirse en exceso.

El secreto está en el lúpulo, una planta cuyos frutos se desecan y son uno de los ingredientes principales de la cerveza, junto con la malta de cebada. El lúpulo da a la cerveza ese sabor amargo tan característico y le proporciona también el aroma. Según este realizado por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca) y por la Universidad de Valencia, el lúpulo podría tener beneficios sobre el metabolismo oxidativo, disminuyendo los niveles de colesterol total y triglicéridos.

La investigación se llevó a cabo con la colaboración de cincuenta monjas de clausura de tres conventos de León, que estuvieron un mes sin beber alcohol, luego bebieron medio litro de cerveza sin alcohol diario durante 45 días, luego estuvieron 6 meses sin consumir esta bebida y finalmente tomaron 400 miligramos de lúpulo durante 40 días. Se eligieron las monjas como muestra por su vida ordenada y por llevar una dieta homogénea y equilibrada. El resultado: las que tenían el colesterol alto consiguieron reducirlo en un 6%.

No obstante, desde el Centro de Información Cerveza y Salud, que ha promovido esta investigación, apuntan que para que tenga efecto, la cerveza ha de ser sin alcohol, debe consumirse de forma moderada y en el marco de una dieta adecuada.

La cerveza, una buena forma de hidratarnos en verano

Todos hemos sido testigos del aumento de temperaturas que hemos experimentado en los últimos días. El verano es la estación en la que el calor más aprieta, y por ello debemos tomar medidas para evitar deshidratarnos y sufrir las consecuencias. Una forma de conseguir la hidratación adecuada es a través del consumo de bebidas como la cerveza.

En verano la cerveza es una bebida habitual de cualquier terraza y chiringuito de playa, ya que se trata de un refresco muy socorrido. Pero para muchos no es la opción más adecuada, ya que al tratarse de una bebida alcohólica su consumo significa un aporte calórico considerable para el organismo. Pero en la actualidad existen diferentes opciones para consumir cerveza sin aportar alcohol, ya que existe una variante sin alcohol y sin calorías que nos aporta los beneficios de esta bebida y su potente poder hidratador.

La cerveza es una bebida que se obtiene a partir de la cebada o la malta, lo que la dota de grandes beneficios para el organismo. Ante todo debemos tener en cuenta su alto aporte energético, así como la cantidad de ácido fólico que nos aporta. Es una buena fuente de vitaminas y minerales como el potasio que nos ayuda a regular los niveles de líquidos del organismo. Junto a esto debemos tener en cuenta su alto contenido en fibra y líquidos necesarios para mantener una correcta hidratación.

Estas características de la cerveza la convierten en una bebida muy recomendable para conseguir hidratarnos cuando el calor más aprieta. Sobre todo es importante que la tengamos en cuenta en determinados momentos cuando la hidratación y el aporte nutricional son necesarios. Existen algunos casos que no podemos pasar por alto, y que son grupos de población que tienen un mayor riesgo y en los que la cerveza puede ser su aliado.

Las embarazadas necesitan más hidratación, por lo que la cerveza se la aportará a la vez que el ácido fólico y la fibra nos servirán de ayuda. Es cierto que en los embarazos no se recomienda el consumo de alcohol, pero siempre se puede echar mano de cervezas sin alcohol o bajas en calorías. En el caso de los deportistas la cerveza es una buena manera de reponer las sales minerales perdidas a través del sudor, que se intensifica con el buen tiempo y las altas temperaturas.

Los ancianos son otro grupo de riesgo que puede tener en la cerveza su ayuda para evitar la deshidratación, ya que a medida que pasan los años el mecanismo que el organismo tiene para regular la hidratación se va deteriorando. Por ello es importante que estas personas ingieran alimentos ricos en potasio que ayuden a regular los líquidos, por lo que la cerveza puede ser una buena opción, puesto que además de hidratar tiene un alto aporte de potasio.

Es importante que en verano nos hidratemos correctamente, y la cerveza puede ser una forma muy sana y refrescante de conseguirlo. Desde luego que la opción más correcta es la de sin alcohol, ya que nos aportará altas dosis de nutrientes a la vez que nos ayuda a hidratarnos, dejando de lado los efectos negativos que el alcohol tiene sobre nuestro organismo.
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