LA UÑA:
La uña corresponde a una modificación de la piel en que la capa córnea se presenta compactada y dura. Los componentes anatómicos de la uña son:
a) Lámina: Corresponde a estructura dura de la uña
b) Lecho: Corresponde a la superficie de soporte de la lámina sobre la falange distal
c) Matriz: Es el tejido donde se forma la lámina. Tiene forma semilunar con sus extremos hacia proximal. La lúnula corresponde a la porción más distal de la ma-triz, que se transparenta a través de la lámina
d) Epiniquio: Es el pliegue superior y proximal de la piel sobre la uña.
e) Periniquio: Corresponde a los pliegues de piel lateral y medial a la uña
f) Hiponiquio: Es la porción de piel que queda por debajo del borde libre de la uña
g) Cutícula: Es la extensión del epiniquio hacia la lámina ungueal, cuya función es la de sellar dicho pliegue.
Desde el punto de vista semiológico, se pueden distinguir los si-guientes signos:
a) Onicolisis: Corresponde al desprendimiento distal de la lámina ungueal
b) Onicomadesis: Es el desprendimiento proximal de la lámina ungueal
c) Onicosquisis:     Es el término médico para señalar la fragilidad y/o fragmenta-ción en capas de la lámina.

d) Onicodistrofia: Es la alteración en la forma y/o grosor de la lámina ungueal
e) Onicogrifosis: Es la distrofia extrema de las uñas, en que se produce un encur-vamiento del eje longitudinal, dando la forma de garra de Grifo (animal mitológico).
f) Pits u hoyuelos: Son depresiones puntiformes de la lámina. Pueden ser obser-vados en forma aislada en personas normales, pero pueden ser numerosos en pacientes con psoriasis, alopecia areata y dermatitis atópica.
Las patologías más frecuentes de la uña son la onicomicosis (trata-da en el capítulo de micosis), la paroniquia y la onicocriptosis.
Paroniquia:
Corresponde a la inflamación del epiniquio y/o periniquios. Este proceso inflamatorio puede ser de origen infeccioso, traumático, dermítico, tanto alérgico como irritativo, o por depósito de materiales en la dermis.
En su forma más frecuente, la paroniquia comienza con un traumatismo de la zona, ya sea el desprendimiento de pliegues excesivos de piel o el rebaje de la cutícula. Eso permite la entrada de bacterias bajo la piel y, en especial en dueñas de casa, la entrada de cándida álbicans, produciéndose un proceso inflamatorio que tiene a la cronicidad. La afectación del epiniquio por lo general se acompaña de distrofia de la lámina.
El tratamiento es el de la infección bacteriana y/o micótica y la co-rrección de los factores precipitantes.

Onicocriptosis:
Es la inflamación y eventual sobreinfección del periniquio producida por el choque de la lámina ungueal contra éste, en especial en los ortejos mayores. La causa más frecuente es el mal corte de las uñas, uso de calzado inadecuado y el mal alineamiento del aparato ungueal con respecto al ortejo.
Al producirse el enclavamiento de la lámina, se forma una proliferación de vasos sanguíneos reactivos conocida como granuloma telangectásico. Si persiste el enclavamiento la superficie del granuloma se queratiniza y tiende a producirse una hipertrofia del periniquio. Los bordes de la lámina comienzan a verticalizarse, aumentando la incrustación.
El tratamiento depende del grado de compromiso. En las fases ini-ciales se puede utilizar ácido tricloroacético a saturación para quemar el granuloma telangectásico, además de producir el alzamiento de la lámina incrustada con algodón o gasa. En conjunto con esto debe tratarse la infección sobre agregada, con antibióticos como la flucloxacilina o el ciprofloxacino.
En las fases con queratinización o hipertrofia el tratamiento es quirúrgico, ya sea con onicectomía y matricectomía parcial o la reducción quirúrgica de las partes blandas hipertrofiadas. La onicectomía total no está indicada, por cuánto al estar ausente la lámina se produce un levantamiento del hiponiquio, lo que llevará en la gran mayoría de los casos a una nueva onicocriptosis.

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