HEPATITIS FULMINANTE

La hepatitis fulminante es una enfermedad hepática aguda, considerada muy severa, y que produce una importante necrosis del hígado.
 “Se llama fulminante cuando aparecen signos de daño neurológico. Es una afección con una alta mortalidad”.
2.- Asimismo, éste es un trastorno muy difícil de prevenir, ya que se manifiesta en personas previamente sanas, que no presentan inconvenientes hepáticos y que desarrollan el padecimiento por virus o medicamentos.

3.- Si bien cualquier medicamento puede generar un daño hepático, los más peligrosos serían los antibióticos, antituberculosos, antiinflamatorios y algunos anestésicos, entre otros. “La mayor parte de los medicamentos producen problemas de forma impredecible. Sólo en un porcentaje muy pequeño de sujetos se producen efectos dañinos, por lo que no es posible prevenir”, señaló Sierralta.

4.- Para evitar un desenlace con consecuencias fatales, los expertos recomiendan estar atentos a los síntomas que presenten las personas que, generalmente, son los mismos que cualquier hepatitis. Entre estos se encuentran el decaimiento, vómitos, dolor abdominal, náuseas y la ictericia -conocida como el color amarillo que toma la piel-. Sobre este punto, cabe destacar que los cuadros de hepatitis A y B también pueden derivar en una enfermedad fulminante, aunque esto ocurre de manera excepcional.

5.- A diferencia de otras enfermedades como las renales, cuyos pacientes pueden optar a la diálisis, la única posibilidad para quienes sufran una hepatitis fulminante en nuestro país es el trasplante de hígado. Este procedimiento sólo se realiza en centros especializados de Santiago.

6.- Una de las mayores causas de muerte por este trastorno se relacionan con las infecciones, siendo las más frecuentes aquellas septicémicas, urinarias y broncopulmonares, que finalmente pueden desencadenar en una falla multiorgánica.

7.- Generalmente, este síndrome tiene un muy mal pronóstico. En este sentido, sólo el trasplante de hígado ha mejorado las probabilidades, incrementando la sobrevida en un promedio del 70% de pacientes.
CIRROSIS
 
Es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado: la fase final de la enfermedad hepática crónica.

Causas
La cirrosis es el resultado final del daño crónico al hígado causado por hepatopatías crónicas. Las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos abarcan:
•    Infección por hepatitis C (infección prolongada)
•    Alcoholismo prolongado (ver hepatopatía alcohólica)
Otras causas de cirrosis pueden ser:
•    Inflamación autoinmunitaria del hígado
•    Trastornos en el sistema de drenaje del hígado (el sistema biliar), como cirrosis biliar primaria y colangitis esclerosante primaria
•    Hepatitis B (infección prolongada)
•    Medicamentos
•    Trastornos metabólicos de hierro y cobre (hemocromatosis y enfermedad de Wilson)
•    Esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) y esteatohepatitis no alcohólica (EHNA)

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