Taponamiento cardiaco:
Es un síndrome clínico y hemodinámico, el cual es potencialmente mortal. Este resulta de la acumulación de líquido, pus, gas o sangre en la cavidad pericárdica que va a llegar a comprimir las cavidades cardiacas, primero las derechas y luego las izquierdas, hasta hacer que el corazón ya no funcione normalmente.
La presión intrapericárdica va a aumentar, esto va a disminuir los llenados ventricular y auricular, lo que lleva a una disminución de la precarga y eventualmente del gasto cardiaco. Esto va a generar hipotensión y el desencadenamiento de todos los mecanismos de la insuficiencia cardiaca, e incluso, todos los mecanismos de la hipertensión arterial. Cuando la presión arterial cae se activan el sistema simpático, el sistema Renina Angiotensina Aldosterona, se activa el mecanismo de la reabsorción de sodio, etc, y todos esos mecanismos activados van a explicar las manifestaciones clínicas.
En el taponamiento cardiaco se va a generar hipotensión, esto va a ser causa de shock cardiogénico, y por otro lado va a disminuir la precarga y va a aumentar la presión intrapericárdica. Esto va a dar lugar a una alteración en el llenado ventricular con un aumento de la presión venosa sistémica.
Inicialmente el corazón logra compensar porque el pericardio se distiende un poquito, pero llega un momento en el que esto ya no es así. Entonces se activan todos los mecanismos para insuficiencia cardiaca y para hipertensión arterial, esto va a generar un aumento en las resistencias periféricas para evitar la hipotensión e intentar aumentar el retorno venoso.
El taponamiento cardiaco puede evolucionar de varias formas, puede ser agudo o crónico y dependiendo de qué tan rápido evoluciona, así van a ser las repercusiones que genere.
Un taponamiento cardiaco agudo puede ser originado por ejemplo por un politrauma, un hemopericardio, un paciente anticoagulado. Con solo 100 cc de líquido que acumule pueden originar un taponamiento cardiaco y provocar la muerte del paciente. Pero hay pacientes que pueden pasar con semanas o meses con un taponamiento cardiaco, donde el líquido va acumulándose despacio y al corazón le da tiempo de activar los sistemas para compensar un poco la cantidad de líquido acumulada allí, puede incluso llegar a tener un litro de líquido acumulado para que llegue a producir inestabilidad hemodinámica. Esto es muy común en pacientes con insuficiencia renal.
Así como un paciente que reproduzca un taponamiento cardiaco agudo puede desarrollar las manifestaciones clínicas muy rápidamente, al realizar la pericardiocentesis (extracción de líquido de la cavidad pericárdica) de unos 100 cc, fácilmente va a poder revertir los síntomas.


Dentro de los hallazgos clínicos y semiológicos se encuentran:
•    Disnea, taquipnea, sobre todo la taquipnea es uno de los hallazgos más frecuentes y esta aumenta con el esfuerzo. Además del dolor característico de la pericarditis, mencionado anteriormente.
•    A la auscultación puede haber roce pericárdico, o los ruidos cardiacos pueden estar disminuidos por la presencia de líquido que disminuye la transmisión normal de los ruidos del corazón.
•    Además se va a tener hipotensión arterial, criaforesis, frialdad distal, que son manifestaciones del shock cardiogénico.
•    Por un lado va a haber hipotensión y por otro lado hipertensión venosa, lo que va a resultar en ingurgitación yugular.
•    También se va a encontrar el pulso paradójico que es una exageración de lo que normalmente ocurre durante la inspiración. Se va a producir una caída de la tensión arterial  sistólica de > 10 mmHg durante la inspiración.
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