Colestasia Intrahepática del Embarazo (CIE)
La Colestasia Intrahepática del Embarazo (CIE), es una patología colestásica reversible y acotada el curso del embarazo. Se presenta en la segunda mitad de la gestación, de preferencia en el tercer trimestre, por lo que no existe antes de las 20 semanas.
Corresponde a la patología hepática más frecuente asociada al embarazo, y las manifestaciones se resuelven espontáneamente en el post parto inmediato.
Epidemiología
Actualmente es una patología de baja incidencia, desde el año 2000 la incidencia ha disminuido considerablemente a un 1-2% de las embarazadas, mientras que en el pasado (antes del año 1985), representaba un 15%.  Esto se debe a la mejora en las condiciones de salud de la población en general. La recurrencia varía de un 40 a 60%.
Etiopatogenia
Se desconoce la causa, pero se puede asociar a ciertos factores de riesgo, tales como:
•    Predisposición genética: familiar y étnica (más incidencia en mapuches)
•    Factores hormonales: asociados al aumento de estrógenos (embarazo, anticonceptivos orales y gestaciones múltiples)
•    Factores ambientales: cambios en la alimentación (consumo de grasas) y estacionales (primavera).

     Durante el embarazo se produce un incremento de los niveles de estrógenos, lo cual sumado a todos los otros factores, produciría a nivel del hígado la acumulación de sales biliares, las cuales serían responsables de la sintomatología y daño perinatal.

 En diferentes investigaciones se ha observado:
1.    Mayor respuesta contráctil a oxitocina.
2.    Sales biliares aumentadas, que también aumentan la contractilidad, posiblemente por mayor entrada de Ca++ al intracelular.
3.    Sales biliares inducen expulsión de meconio y mayor frecuencia de partos prematuros en ovejas.
4.    Sales biliares estimulan motilidad colónica (expulsión meconio).
5.    Sales biliares estimulan síntesis de prostaglandinas (parto prematuro).
6.    Contractilidad uterina aumentada en tercer trimestre en pacientes con CIE.

Clínica

     Se caracteriza por prurito palmo plantar persistente, que incluso puede llegar a ser generalizado, de predominio nocturno y que cede terminado el embarazo. Se puede asociar hasta en un 10% con ictericia.
Diagnóstico

     El diagnóstico es clínico y no son necesarias las pruebas de laboratorios, pero podrían ser útiles para descartar otras patologías. Vamos a sospecharlo esta patología en:
•    Mujer embarazada, cursando la segunda mitad de su embarazo
•    Presenta prurito palmo plantar que puede ser generalizado, de predominio nocturno
•    Sin lesiones cutáneas primarias
•     No cede en el lapso de una semana
•     Ictericia (10%)
•     Desaparece 1 o 2 días después del parto
Laboratorio
No existe examen de laboratorio que sea patognomónico de esta patología. Las pruebas hepáticas están normales o discretamente alteradas.
El examen más específico de la enfermedad son las sales biliares; sin embargo, éstas pueden resultar normales, y no descartan CIE si la clínica es característica.
Diagnóstico Diferencial

     Según sospecha, y por los síntomas, se pueden solicitar exámenes para descartar otras patologías que podrían presentar cuadros similares.
Prurito: alergias, infecciones, patología dermatológica
Ictericia: coledocolitiasis, hepatitis, drogas, hemólisis
Complicaciones

     Si bien el pronóstico materno es bueno, se ha asociado a la CIE con parto prematuro (cuatro veces mayor en relación a la población general), presencia de meconio en el líquido amniótico y muerte súbita fetal en las últimas semanas de gestación. Al producirse un mayor paso de ácidos biliares maternos hacia el feto, se induciría vasoconstricción de las venas coriónicas placentarias, lo que provocaría distrés respiratorio en el recién nacido.
Manejo
     Luego de hacer el diagnóstico, es muy importante hacer un seguimiento de la sintomatología materna y el estado fetal. Se deben realizar controles semanales para evaluar dirigidamente los siguientes aspectos:
•    Presencia de contractilidad uterina aumentada
•    Percepción de movimientos fetales
•    Aparición de coluria e ictericia
•    Evaluación del prurito
La hospitalización se reserva para casos en que el prurito es muy invalidante o si hay asociación con otra condición patológica de importancia.
El tratamiento farmacológico se utiliza para el manejo de los síntomas. En el caso del prurito, pueden indicarse antihistamínicos. Para mejorar el flujo biliar, se indica ácido ursodeoxicólico, lo cual alivia los síntomas y reduce la concentración plasmática de ácidos biliares.


Interrupción del Embarazo en CIE
Se utiliza este método, de forma excepcional, cuando los síntomas maternos son invalidantes. Debe asegurarse que exista madurez pulmonar fetal.

Criterios:
•    Alteraciones de la unidad feto placentaria
•    38 semanas, en cuadros anictéricos
•    36 semanas, en cuadros ictéricos
Se realiza mediante una inducción del parto, usando misoprostol u oxitocina. En el caso de que la vía vaginal esté contraindicada o el método de inducción no funcione, se recurre a la cesárea.
     Esta conducta pretende evitar las eventuales muertes fetales súbitas descritas en las últimas semanas del embarazo.
Otro factor a considerar para interrumpir el embarazo a las 36 semanas, con feto maduro, es el antecedente de mortinatos previos por CIE o la presencia actual de meconio en el líquido amniótico.
Ante la existencia de patologías asociadas a la CIE, se decidirá el momento de la interrupción dependiendo de la gravedad del cuadro coexistente.
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