VEJIGA NEUROGENA
La vejiga  es el último reservorio de almacenaje de orina y se comporta como una cámara de baja y alta presión según las circunstancias de reposo o evacuación.
Para desarrollar una función normal es necesaria la integridad nerviosa, sensitiva y motora; en caso contrario, cuando se presenta alguna alteración morfofuncional de las vías o centros nerviosos se denomina vejiga neurógena.
Los músculos y los nervios del aparato urinario trabajan juntos para contener la orina en la vejiga y vaciarla en el momento apropiado.
Los nervios llevan mensajes de la vejiga al cerebro y del cerebro a los músculos de la vejiga para decirles cuándo deben contraerse o relajarse.En la vejiga neurogénica, los nervios que supuestamente llevan estos mensajes no funcionan adecuadamente, paralizando fundamentalmente la vejiga.
    A nivel de la médula sacra, en los segmentos S2,S3 y S4 se encuentra el centro de la micción, que corresponde al nivel vertebral D12, L1 y L2.

Vejiga neurogena espastica (de neurona motora superior)

La patología responsable afecta a la médula por encima del centro de la micción y puede ser:
-    Más frecuente los traumatismos.
-    Procesos tumorales.
-    Esclerosis múltiple.
-    Espina bífida: defecto que se produce durante las primeras etapas del desarrollo fetal. El defecto consiste en el cierre óseo incompleto de la médula espinal a través del cual esta última puede protuir o no.

Se producen contracciones vesicales involuntarias, disminuyendo paulatinamente la capacidad vesical de almacenamiento, sin que se relajen los esfínteres, convirtiendo a estas vejigas en reservorios de poca capacidad, con contracciones involuntarias, cámara de alta presión y aumento de la resistencia esfinteriana.
    Inmediatamente a la lesión traumática grave de la médula espinal sobreviene una fase de shock medular, quedando el paciente en retención urinaria. A las pocas semanas reaparece la actividad refleja de los músculos pelvianos y aparecen contracciones vesicales reflejas, que a la larga pueden emitir orina debido a que el esfínter externo adquiere espasticidad, por lo que pueden presentar micción imperiosa y residuo vesical.

La vejiga espástica leve:
-    Es secundaria casi siempre a lesiones degenerativas, como en  ACVA, esclerosis múltiple o parkinson.
-    La sensibilidad no se pierde, las contracciones son voluntarias y no hay residuo vesical, sin embargo la capacidad queda disminuida.

Vejiga neurogena flaccida (de neurona motora inferior):
    También la causa más frecuente es la traumática, aunque los tumores, hernias discales..... que afecten al arco reflejo sacro a nivel de S2, S3, S4 “cola de caballo” o nervios sacros, pueden dar lugar a una disminución de la percepción de llenado vesical, lo que acarrea sobredistensión y atonía subsiguiente, transformándose estas vejigas en grandes reservorios sin capacidad contráctil.
    Los esfínteres también sufren esta relajación facilitando la emisión de orina por contracción abdominal o presión manual a nivel de hipogastrio.
    Esta lesión se caracteriza por vejiga de gran capacidad, baja presión, ausencia de contracciones y disminución del tono del esfinter externo en su estadio de cronicidad, mientras que en la fase aguda tiene un periodo de shock medular que se traduce en retención urinaria, pero no se recupera la capacidad contráctil vesical y el vaciamiento se manifiesta por presión manual suprapúbica.
    Diagnostico:
    La historia clínica es lo más importante.
    El tacto rectal: si existe hipertonía nos orienta a lesión de motoneurona superior, mientras que la hipotonía orienta a lesión de motoneurona inferior.
    Cistouretrografía miccional seriada: nos informará sobre la capacidad vesical, reflujo vesicorenal, y morfología del tramo urinario inferior.
Consiste en introducir una sonda bien lubricada en la vejiga, después de que el paciente realice una micción espontánea, para poder medir el residuo vesical y posteriormente inyectar a través del catéter un contraste hasta lograr una máxima repleción vesical, retirando posteriormente la sonda y realizando radiografías seriadas miccionales.
    Tratamiento:
    Depende del momento evolutivo de la enfermedad.
    Hay que evitar la sobredistensión de la vejiga y la infección urinaria.
    Fase aguda: sondajes intermitentes o permanentes.
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