El 70 – 80 % de la población padece lumbalgias en algún momento de su vida; sólo en 1/6 la duración es más de dos semanas.
Las entidades más frecuentes de lumbalgia son las enfermedades degenerativas y traumáticas de la columna vertebral y la patología genitourinaria, siendo el cuadro más frecuente el cólico nefrítico o crisis renoureteral:
    El dolor es agudo; sin  relación con movimientos y de carácter cólico (aumenta y disminuye la intensidad). Comienza en fosa lumbar generalmente unilateral y se irradia por trayecto ureteral hasta hipogastrio.
    El dolor lumbar de origen mecánico se exacerba con los movimientos y calma parcialmente con el reposo. Sin embargo en el cólico nefrítico el paciente no puede estar quieto por aumento del dolor.
    El dolor renal se suele acompañar de otros síntomas a nivel urinario: disuria, polaquiuria, tenesmo vesical, hematuria.....
    Hay que tener en cuenta las características del dolor. Valorar:
-    Instauración: súbita o insidiosa
-    Duración: aguda o crónica.
-    Ritmo: es lo más importante. El dolor mecánico es el más frecuente, aumenta con los movimientos, mejora con el reposo, no suele presentarse por la noche, no despierta al paciente y es unilateral.
El dolor inflamatorio empeora con el reposo, mejora con los movimientos, duele más por la mañana tras el reposo nocturno y suele ser bilateral o alternante.
-    Carácter: continuo, intermitente o cólico
-    Irradiación: si la irradiación es abdominal, la causa de la lumlbalgia puede ser una crisis renoureteral (hacia el area inguinogenital)
-    Factores desencadenantes.

 
FORMAS DE PRESENTACIÓN DE DOLOR RENAL Y UROLÓGICO

El dolor lumbar es un síntoma que acompaña frecuentemente a la uropatía obstructiva supravesical; unas veces de aparición brusca y en forma de crisis renureterales, y otras, cuando la obstrucción es progresiva, continúo y sordo. Cuando la obstrucción es infravesical existen cambios en la micción. En casos agudos dolor en hipogastrio e intenso deseo miccional con globo vesical.
El dolor de litiasis renoureteral suele ser intenso, brusco comenzando en fosa lumbar e irradiado a hipocondrio, fosa iliaca y genitales. Otras veces el dolor es sordo y constante en el área costovertebral y flanco, secundaria a la distensión de la vía excretora y cápsula renal.
Los tumores benignos pueden pasar inadvertidos o manifestarse por dolor dorso lumbar, hematuria franca o hemorragia perirrenal espontánea.
Un tercio de los adenocarcinomas renales son asintomáticos descubriendose por otro motivo. Cuando da síntomas, son tardíos o síntomas de metástasis. El dolor lumbar suele ser gravativo, no muy intenso. La ocupación, el desplazamiento de estructuras o la infiltración de órganos de la región lumbar son el origen del mismo. A veces, se presenta en forma de cólico nefrítico por compresión del uréter.
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top