Terapia electroconvulsiva
TEC o terapia por electroshock, es un controvertido tratamiento psiquiátrico en el cual se inducen convulsiones utilizando la electricidad.
Actualmente la TEC es utilizada mayormente para tratar la depresión aguda que no responde a otros tratamientos. La TEC se usa también para tratar manías, catatonia, esquizofrenia y otros desordenes mentales. Esta terapia comenzó a usarse en los años cuarenta y cincuenta; hoy en día se calcula que alrededor de un millón de personas en el mundo reciben TEC cada año, generalmente de 6 a 12 tratamientos administrados de 2 a 3 veces por semana. Existen tres variables fundamentales en la aplicación de la terapia electro-convulsiva: la colocación de electrodos, la duración de la estimulación y las propiedades electrofísicas de la estimulación. La TEC ha sido probada clínicamente como el tratamiento más efectivo para la depresión aguda. Sin embargo, para al menos la mitad de las personas que reciben este tratamiento, los beneficios son solamente temporales. Después del tratamiento se puede continuar con la terapia de medicamentos y algunos pacientes siguen recibiendo tratamiento continuado con TEC. Los efectos secundarios de esta terapia incluyen amnesia, la cual puede ser permanente en la minoría de pacientes, y confusión, la cual generalmente desaparece en las horas siguientes al tratamiento.

Está ampliamente aceptado el hecho de que la TEC no causa daño cerebral, aunque varios pacientes se han quejado de pérdida temporal o permanente de la memoria. El consentimiento del paciente después de habérsele informado de los riesgos es un requerimiento habitual en la terapia electro-convulsiva moderna; por otra parte, el tratamiento involuntario no es común y se da típicamente sólo cuando se está ante un caso de vida o muerte.
 Forma en que se realiza el examen
La terapia electroconvulsiva (TEC) se realiza con mayor frecuencia en la sala de recuperación o en el quirófano de un hospital, bajo anestesia general. Se aplica electricidad al cerebro durante algunos segundos para provocar actividad convulsiva y se administra un medicamento para impedir que la convulsión se extienda por todo el cuerpo. Esta terapia generalmente se aplica tres veces a la semana por un total de 6 a 12 sesiones.
 Preparación para el examen
Debido a que se administra anestesia general, el paciente no debe comer ni beber antes del procedimiento.
Se le debe preguntar al médico si se debe tomar algún medicamento diario en la mañana antes del procedimiento. 


 Lo que se siente durante el examen
Algunas personas han reportado una leve confusión y dolor de cabeza después de una terapia electroconvulsiva. El personal del hospital controla de cerca al paciente después de este procedimiento con el fin de garantizar una recuperación completa.
 Razones por las que se realiza el examen
La terapia electroconvulsiva es un tratamiento altamente efectivo para la depresión y se utiliza también para tratar el trastorno bipolar, la catatonía y algunos trastornos psicóticos.
 Cuáles son los riesgos
Entre los posibles efectos secundarios de la terapia electroconvulsiva (TEC) se encuentran:
• Confusión
• Pérdida de la memoria
• Dolor de cabeza
• Hipotensión
• Taquicardia
• Reacción alérgica a la anestesia
 Consideraciones especiales
Algunas afecciones ponen a los pacientes en mayor riesgo de presentar efectos secundarios con esta terapia, por lo que se aconseja hablar con el médico sobre cualquier afección o inquietud en el momento de decidir si dicha terapia (TEC) es apropiada o no para la persona.
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