Tabaquismo
Introducción
El tabaquismo actualmente es considerado una enfermedad crónica, que en su curso y evolución va generando una serie de cambios fisiológicos y sociales en el individuo y su entorno.
El consumo habitual del tabaco produce adicción dado el efecto sistémico y estimulador de la nicotina. La dependencia de esta varía entre un individuo y otro, teniendo un valor importante las situaciones condicionantes del acto de fumar.
El tabaquismo es uno de los factores de riesgo más demostrados en su asociación a diversas enfermedades; es entonces una causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte.
El hábito tabáquico es un importante problema de salud pública, por lo cual en nuestro país se han creado diversas campañas para incentivar el cese de fumar debido a las condiciones deplorables que este genera en el tiempo. La finalidad última de la prevención se ha focalizado a todo público, poniendo énfasis en las edades tempranas de consumo y los contextos relacionados.
Epidemiología
Actualmente es reconocida la relación causal entre el tabaquismo y muchas enfermedades, no obstante solo a mediados del siglo pasado se pudo comprobar causalidad.
En el 2000 el tabaquismo contribuye con 4,9 millones de muertes al año y se estima que para el 2025 la cifra de muertes aumente a 10 millones de muertes por año.
Se ha evidenciado que las muertes por consumo de tabaco son equivalentes a la sumatoria de descesos provocado por homicidios, drogas ilegales, accidentes automovilísticos, VIH/Sida, alcoholismo y suicidios.
En Chile representa el 17% de la mortalidad del país; en escolares es más prevalente en mujeres que cursan cuarto medio en colegios particulares.
El 70% de los menores de 15 años ya han fumado una vez, demostrando su alta prevalencia a edades menores.
En nuestro país se consumen 14.000.000 de cigarrillos anuales, teniendo una media de 6 - 7 cigarrillos diarios por persona. Dentro de las regiones que más consumen tabaco se encuentra la quinta región y la que presenta menor consumo es la novena.
Composición de un cigarrillo
Las diversas consecuencias del cigarrillo derivan de la variedad y toxicidad de sus componentes.
La nicotina es el principal componente y es el responsable de la adicción. Se define como un compuesto orgánico de tipo alcaloide. Dentro de sus cualidades esta formar un potente veneno de uso en insecticidas, y a bajas concentraciones ser un estimulante y es uno de los principales factores de adicción al tabaco como ya lo mencionamos.

Listado de sustancias constituyentes del cigarrillo.
• Cadmio, más conocido como líquido de baterías
• Monóxido de Carbono, que constituye el gas de la combustión
• Formaldehído, utilizado también para preservar de tejidos muertos
• Amoniaco, utilizado en el detergentes para pisos
• Arsénico, que se usa como veneno para ratas
• Metano, que forma parte de los combustibles de los automóviles
• Butano, líquido de encendedores
• Cianuro, reconocible como el gas de las cámaras de envenenamiento


Como identificar a un fumador
Cuando nos enfrentamos a un paciente fumador es muy importante darle una buena acogida, hacerlo sentir cómodo en un ambiente de confianza y comprensión. Es entonces de vital importancia realizar una adecuada anamnesis e incorporar en nuestra rutina diaria la consejería antitabáquica.
Lo primero que debemos saber a la hora de reconocer a un paciente como fumador es si realmente cumple los requisitos para serlo, los cuáles nos orientarán sobre el grado de dependencia adquirido.
Estos requisitos son:
1) Fumar al menos un cigarrillo todos los días en el último mes.
2) Presenta los siguientes síntomas 2- 3 horas después del último cigarro
 Un deseo vehemente de nicotina
 Ansiedad, tensión, inquietud, frustración o impaciencia
 Dificultad para concentrarse
 Somnolencia y problemas para dormir, al igual que pesadillas
 Dolores de cabeza
 Irritabilidad
 Incremento del apetito y aumento de peso
 Irritabilidad o depresión
Los síntomas señalados anteriormente nos orientarán sobre el grado de dependencia de la nicotina, al constituir parte de un síndrome de privación. Cabe destacar algunos signos fáciles de visualizar como lo son dientes amarillos, porciones distales de manos ennegrecidas, mal aliento, cambio en el tono de voz y fluctuaciones en el estado anímico.
Tipos de Fumadores

Debemos distinguir básicamente 2 tipos de fumadores los cuáles son los activos y pasivos. Activos cuando ejercen el acto mismo de fumar y pasivos cuando aspiran el humo del tabaco consumido por otros. En ambos tipos de fumadores podemos encontrar residuos en ropas y manos.

Patologías Asociadas
Listado de alteraciones y patologías asociadas al tabaquismo. Cabe señalar que a esta lista debieran agregarse una serie de muchas alteraciones más. Siempre se debe tener en cuenta el tiempo de exposición con la magnitud de la alteración.
Alteraciones tempranas:
• Especialmente en niños
• Otitis media
• Asma bronquial
• Cuadro bronquial severo
• Sd. De muerte súbita
• Acne
• Deterioro de piel y fanéreos
• Mal aliento

Alteraciones tardías:
• En fumadores activos o pasivos
• EPOC
• Enfisema
• IAM
• AVE
• Ca pulmonar, laríngeo, boca, estomago

Manejo del paciente fumador
Prevención y cese de fumar.
El médico en su rol de contacto interpersonal está ligado a la educación. Se ha visto en los últimos años que la consejería antitabaco no se realiza de rutina en consultorios ni atención primaria, aludiendo a los escasos tiempos que se reúnen para el contacto con el paciente. Aún así se ha demostrado que pequeñas consejerías de unos pocos minutos ejercen un efecto potente logrando el cese de fumar en un año.
La labor médica ante el tabaquismo reúne solo dos conceptos: prevención y ayudar al cese de fumar. Para lograr esto debemos aproximarnos al contexto que rodea al paciente, ya que puede estar viviendo una crisis asociada al consumo (intolerancia familiar, falta de inserción entre los pares, angustia) que es importante consignar.
A modo de resumen exponemos los puntos más importantes de abarcar en nuestro encuentro con un paciente fumador.
1) Consejería antitabaco diaria (motivación).
- Debe existir una motivación por parte del equipo de salud para el cese del tabaco, dando a entender los riesgos y consecuencias de este acto. Para esto se pueden realizar charlas grupales e individuales, donde su efecto acumulativo ha demostrado eficacia.
- La motivación del equipo médico puede ser tal, que se decida hacer abordajes en colegios mediante charlas y talleres sobre el tabaquismo. Así tendremos jóvenes con conciencia y conocimiento de las diversas circunstancias y desenlaces del tabaco.
2) Explicar beneficios que posee el dejar de fumar
3) Explicar riesgos asociados al hábito tabáquico
4) Identificar situaciones habituales de consumo
- Las situaciones habituales de consumo son las condicionantes del acto de fumar, por lo cual un adecuado manejo de estas contribuirá satisfactoriamente en el progreso al cese de fumar con nuestro paciente.
5) Apoyo farmacológico. No han demostrado eficacia en su uso aislado.
- Goma de mascar
- Parches transdérmicos
6) Dejar de fumar es más difícil en mujeres que hombres. Esto se ha demostrado por la condición fisiológica distinta de la mujer, a la cual hay que acoger de una forma adecuada y delicada.
7) Identificar la etapa del cambio (Según Prochaska) en la cual se encuentre el paciente. De esta forma podremos conocer la verdadera conciencia del individuo sobre su hábito tabáquico sobre la cual trabajar.
8) Realización de diversas estrategias para el abordaje. Hoy en día no hay una forma efectiva para dejar de fumar, por lo que dependerá mucho del médico, de su motivación y creatividad, lo que pueda transmitir a su paciente para que deje de fumar.
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