La Tuberculosis es la enfermedad infectocontagiosa más antigua conocida, que acompaña a la humanidad desde tiempos inmemoriales.
Actualmente en nuestro país la situación de salud respecto a la TBC ha mejorado notablemente, ya que en el Siglo XX un número importante de la población era afectado por esta enfermedad que constituía un problema de extreman gravedad.
Los avances en materia de descenso de la morbilidad y mortalidad se deben en parte a algunos hitos importantes como son la creación del SNS (1952) y la puesta en práctica en el año 1973 del Programa Nacional del Control de la TBC, vigente hasta nuestros días.
A través de las siguientes páginas nos referiremos a este programa del Ministerio de Salud, el cual ha tenido un éxito sustancial en la reducción de la endemia que con el transcurso de los años podría significar un progreso importante a la erradicación de la TBC, enfermedad que afecta hoy en día sobre todo a la población adulta y adulta mayor, grupo atareo al cual deben dirigirse los mayores esfuerzos si se desea lograr una verdadera reducción de este problema de salud pública en nuestro país.


Los objetivos generales del presente trabajo serán:
- Conocer el Programa Nacional de Control de la TBC en todos sus aspectos.
- Analizar la situación actual del programa.
- Tomar conocimiento del Rol del profesional de Enfermería en el programa.

En relación a los objetivos específicos éstos comprenderán:
- Analizar la situación epidemiológica del país.
- Conocer aspectos básicos de la TBC tales como :
• Definición del programa.
• Prevención de la TBC
• Diagnóstico de la TBC

Tomar conocimiento de aspectos importantes tales como:
• Normas para la localización de casos en el servicio de salud
• Organización de los laboratorios de bacteriología de la TBC.
• Esquemas de tratamiento en adultos
• Actividades de Enfermería en el Programa de Control de la TBC


Situación Epidemiológica.

Durante gran parte del siglo XX, la tuberculosis fue en Chile un problema de extrema gravedad, similar a lo observado en otros países de América Latina y en particular de la Región Andina.
No fue hasta la década de los 50 que la reducción de la mortalidad alcanzada en Chile fue muy similar a la observada en países desarrollados en ese mismo período. Estos éxitos se atribuyen a dos órdenes de factores: el descubrimiento de fármacos antituberculosos eficaces (la introducción de la quimioterapia específica y la vacunación de recién nacidos y escolares mediante campañas masivas) y la creación del Servicio Nacional de Salud (en 1952) que hizo posible su utilización gratuita en escala nacional con adecuada cobertura de la población.
A finales de la década del 60 se introdujeron las medidas destinadas a evitar la autoadministración de medicamentos y la monoterapia. También en este período se incrementó la utilización de la bacteriología en las actividades de control de la TBC y la pesquisa de casos se orientó a la localización de casos en consultantes sintomáticos respiratorios.
Entre los años 1971 y 1973 se estudió y puso en práctica el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, vigente hasta nuestros días. Este Programa estableció la notificación obligatoria de los casos de TBC, la integración de las acciones básicas de control en la red de atención primaria, la localización de casos mediante la bacteriología y la aplicación del tratamiento gratuito directamente supervisado, poliquimioterápico y abreviado, incluyendo rifampicina, en todo el país, después de la realización de ensayos operacionales satisfactorios.
La información sistemática disponible a partir de 1981 sobre la condición bacteriológica de los casos detectados, ha permitido establecer que la morbilidad por tuberculosis pulmonar con examen de esputo directo positivo (TBC BK+ (D) ha declinado constantemente a un ritmo superior al 7% anual.
Los significativos avances en el control de la tuberculosis obtenidos a partir de 1990, que se objetivizan en un descenso de la morbilidad del -7.8% anual en el decenio(1990 – 1999), permitieron al Programa de Control de la Tuberculosis (PCT), postular el objetivo de alcanzar la “eliminación de la tuberculosis como problema de Salud Pública”.
En el año 2000 se inicia en Chile la primera etapa de un proceso avanzado de Control de la Tuberculosis que debe conducir a la eliminación de esta enfermedad del territorio nacional en plazos previsibles, no muy lejanos. En el año 2003, la tasa de morbilidad por tuberculosis, en todas sus formas (TBC-TF), fue de 18.4 por cien mil, la más baja históricamente registrada en Chile.
Como etapa intermedia, se estableció la meta “eliminación avanzada” (tasa 10 x 100.000) para el año 2008 – 2009, la que ha sido incorporada por el Ministerio de Salud como uno de los Objetivos Sanitarios a alcanzar en el decenio 2000 – 2010. La meta final, denominada “Eliminación de la tuberculosis como problema de Salud Pública” se obtendrá cuando se alcance la tasa de 5 por 100.000 para todo el país. De acuerdo a lo previsto por el programa, esta meta, como promedio nacional, podría cumplirse antes del año 2020.
Como síntesis de la situación epidemiológica descrita, se puede afirmar que en Chile la endemia ha evolucionado favorablemente, con una tendencia declinante de la morbilidad que permitiría pensar en un progreso importante hacia la eliminación de la tuberculosis.

Definición del Programa
El Programa de Control de la Tuberculosis (PCT) es un Programa de Salud Pública de alcance nacional descentralizado, cuyas normas y operaciones técnicas se cumplen en todos los niveles de la estructura del Sistema Nacional de Servicios de Salud del país y en las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud.
Su objetivo general es reducir significativamente el riesgo de infección, la morbilidad y mortalidad por tuberculosis en Chile, hasta obtener su eliminación como problema de Salud Pública.
El Ministerio de Salud se ha propuesto alcanzar la meta de “eliminación avanzada”, definida como morbilidad de 10 por cien mil en el año 2008 - 2010, y la de “eliminación como problema de Salud Pública”, tasa de 5 por cien mil, en el año 2020.
Para alcanzar el objetivo general del Programa y las metas sanitarias establecidas se
debe dar cumplimiento a los objetivos específicos que se indican:
Lograr coberturas de vacunación BCG del 100% de los Recién Nacidos, localizar y diagnosticar sobre el 70% de la incidencia estimada de los casos pulmonares bacilíferos por bacteriología directa y por cultivo, lograr 90% de curación de los casos pulmonares confirmados bacteriológicamente que ingresan a tratamiento con esquema primario, efectuar estudio completo en más del 90% de los contactos de casos pulmonares confirmados bacteriológicamente y de los casos de tuberculosis en cualquiera de sus formas, en menores de 14 años y mantener tendencia decreciente de la incidencia de casos en todas formas de tuberculosis, con reducción anual del 7% o más, con el fin de alcanzar la Meta Sanitaria en el plazo propuesto.

Niveles de Atención, Red Asistencial, Garantías de Atención
Niveles de Atención:
• Primer Nivel de Atención: este se refiere a la estructura de atención en contacto directo y continuo con la población del territorio de su área de responsabilidad. Corresponde a Consultorios, Centros de Salud, hospitales tipo 2, 3 y 4, Unidades de Atención de urgencia adosadas a Hospitales, SAPUS y Postas Rurales de Salud.
• Segundo Nivel de Atención: Está constituido por Hospitales de tipo 1 y Centros de Diagnóstico y Terapéuticos con dotación de especialistas en la mayor parte de los campos y equipamiento para exámenes, procedimientos, hospitalizaciones e intervenciones, lo cual otorga a este nivel capacidad resolutiva de mediana a alta complejidad.
• Tercer Nivel de Atención: Corresponde a establecimientos de cobertura nacional, institutos o clínicas especializadas.
Red Asistencial
Esta caracterizada por diversos conceptos funcionales que deben operar en la estructura asistencial tanto pública como privada:
Cobertura de la población de acuerdo a sus características (el PCT se ejecuta en la estructura de atención pública y toda la población tiene acceso a ella), oportunidad diagnóstica, (el PCT aplicado con eficiencia, debe ofrecer diagnóstico oportuno al 90% de los casos pulmonares de adultos y niños) y calidad de atención.



Garantías de atención
El PCT cubre toda la población del país sin restricciones, sus atenciones diagnósticas y terapéuticas son gratuitas y salvo excepciones no debe haber demoras en la atención. Las estrategias y tecnologías que emplea el PCT, generadas en la experiencia nacional y coincidentes con recomendaciones de la OMS, son las mejores en términos de eficiencia, eficacia y relación costo efectividad y las únicas de acuerdo al conocimiento actual, con capacidad de producir impacto epidemiológico en el plazo adecuado para lograr la meta sanitaria. Todo caso de tuberculosis tiene garantizado el tratamiento, que es gratuito, sin costo de ningún tipo (copago), para el paciente.
Toda la población del país, es beneficiaria de las actividades del Programa de Control y Eliminación de la Tuberculosis (PROCET) independientemente de su condición previsional. Por ello sus acciones están integradas en el Sistema Nacional de Servicios de Salud y son gratuitas. Los afiliados del sector privado de salud (Isapres) o beneficiarios de instituciones dependientes de otros organismos, podrán ser atendidos en sus propias instituciones o si así lo prefieren en los establecimientos que componen la red asistencial de los Servicios de Salud.




Prevención de la Tuberculosis

VACUNACIÓN BCG:
La vacuna BCG forma parte de medidas de intervención de del programa de control de la TBC, considerando la situación epidemiológica actual de chile.

Indicaciones:
1. Recién nacidos con peso igual o mayor a 2000g. al egresar de la maternidad.
2. Menores de un año no vacunados al nacer.
3. Contactos de tuberculosos bacilíferos, menores de 5 años, no vacunados con BCG, al término de la quimioprofilaxis.

PRUEBA DE TUBERCULINA:
La prueba de Tuberculina (PPD) permite medir la alergia producida por la infección tuberculosa.
La reacción tuberculínica diferencia entre reactores y no reactores. Los reactores representan personas que han sido infectadas por el bacilo de Koch. Aplicada a una población, separa infectados de no infectados y el hacerlo permite establecer la prevalencia de la infección tuberculosa en esa población.

Indicaciones de la reacción tuberculínica:
1. Estudio epidemiológicos
2. Prueba de aproximación diagnostica en niños y adultos.
3. Identificación de pacientes de alto riesgo de hacer tuberculosis.
4. Evaluación a la respuesta de la vacuna BCG.

QUIMIOPROFILAXIS:
La quimioprofilaxis consiste en la administración de Isoniacida a personas con riesgo de desarrollar una tuberculosis.
Los elementos básicos para decidir la quimioprofilaxis en contactos que constituyen el mayor grupo beneficiario de ella, son los siguientes:
1. Estudio bacteriológico y localización de la enfermedad en el caso índice (pulmonar bacilífero).
2. Edad del contacto (< 5 años).

3. Seguridad de la ausencia de enfermedad tuberculosa activa en el contacto (Rx. y examen clínico negativo).

Se distingue entre una quimioprofilaxis primaria, que es aquella que se indica a personas no infectadas, es decir PPD (-) para protegerlas de la infección con el M. tuberculosis y una quimioprofilaxis secundaria, que es la que se administra a individuos ya infectados, es decir PPD (+) para evitar que desarrollen la enfermedad.




Diagnóstico de TBC.

Una actividad del Programa de Control de TBC consistente en tamizajes sucesivos
(identificación de personas que presentan Síntomas Respiratorios (SR), tos y expectoración
por más de 15 días y que demandan atención por esta u otras causas en los Servicios de
Salud), destinados a encontrar con la mayor precocidad posible, los enfermos que constituyen la principal fuente de transmisión de la enfermedad: Tuberculosos Pulmonares con Baciloscopía Positiva en la Expectoración.
La TBC activa se diagnostica por la detección de Mycobacterium tuberculosis en cualquier muestra del tracto respiratorio (TBC pulmonar) o fuera de él (TBC extrapulmonar). En Chile el 75% de los casos son de localización Pulmonar. El resto son extrapulmonares, en cualquier órgano, pero más frecuentes en pleura, ganglios y aparato genitourinario, (25% de los casos).

1. Técnicas para el diagnóstico etiológico de la TBC:
 Técnicas bacteriológicas: _ Baciloscopía de Esputo
_ Cultivo de muestra biológica
 Radiografía de Tórax
 Examen Histopatológico: biopsia de tejidos (tiene su principal indicación en las localizaciones extrapulmonares de la tuberculosis)

Baciloscopía de Esputo:
Es la técnica de rutina y herramienta fundamental para el diagnóstico de TBC. Debe emplearse en toda muestra, tanto de procedencia pulmonar como extrapulmonar. Una buena muestra de expectoración es la que proviene del árbol bronquial, recogida después de un esfuerzo de tos, debe ser suficiente en cantidad (10 ml. aproximadamente), debe estar colocada en envase adecuado (desechable de preferencia), y debe ser conservada y transportada correctamente (refrigerada de preferencia).
La eliminación de bacilos en los esputos es variable, por eso es conveniente analizar 2 muestras para el diagnóstico (La primera se pedirá en el momento de la consulta, y la otra será recogida por el enfermo, al día siguiente, apenas despierte (muestra matinal) aprovechando la acumulación de secreción bronquial durante el sueño).
Cultivo:
Es el método bacteriológico más sensible y específico. Permite diagnosticar la enfermedad aún en pacientes que tienen una escasa eliminación bacilar.

Debe efectuarse en:
_ Muestras de expectoración provenientes de pacientes con imágenes pulmonares patológicas y baciloscopias de pesquisa (-)
_ Muestras de contenido gástrico o de expectoración inducida, en pacientes con imágenes pulmonares patológicas y sin expectoración espontánea.
_ En toda muestra de procedencia extrapulmonar.

Radiografía de Tórax:
Es esencial en el diagnóstico de la enfermedad. Las lesiones típicas radiológicas son apicales, en segmentos posteriores y generalmente formando cavidades.

2. Tuberculosis extrapulmonares:
En localizaciones de la TBC distintas de la pulmonar, la comprobación bacteriológica del diagnóstico debe incluir el cultivo y complementarse con el estudio histopatológico y bacteriológico de muestras de tejido obtenidas por biopsia.




Normas para la localización de casos.


1-Tipos de localización:
Intramural: se realiza en los establecimientos de salud de cualquier nivel de complejidad
a) Espontánea: personas que consultan por sus síntomas respiratorios (SR)
b) Activa: En consultantes por otras causas, pero que además son S.R., detectados por un breve interrogatorio sobre presencia de tos y expectoración.
Extramural: La que se realiza fuera de los establecimientos de salud. Es activa, ya que requiere la intervención del personal de salud o de líderes o agentes comunitarios.
a) Activa selectiva: en grupos de la comunidad de conocido mayor riesgo de tuberculosis: poblaciones cerradas (recintos penitenciarios, Hogares de ancianos) personas con algún grado de marginalidad socioeconómica.
b) Activa indiscriminada: en población general.

2- Prioridades: según rendimiento, en proporción al hallazgo de casos pulmonares bacilíferos y según recursos requeridos:

1- intramural pasiva.
2- intramural activa.
3- extramural selectiva.

Extramural indiscriminada nunca lo es, por su bajo rendimiento y la cantidad de recursos que se necesitan. Una vez implementada la localización intramural pasiva y activa, se puede extender a la modalidad extramural selectiva.

3- Implementación operacional:
§   Deberá investigarse sistemáticamente a los S.R de 15 años y más que tengan tos y expectoración por más de 2 semanas. La investigación se hará mediante dos baciloscopias de expectoración. La petición se hará en el formulario de investigación bacteriológica de tuberculosis Los S.R. identificados se registrarán en el Libro “Registro y seguimiento de pacientes Sintomáticos Respiratorios” que constituirá una de las fuentes de información para la evaluación de la actividad de localización de casos.
§   A los consultantes mayores de 50 años, además se les solicitará un examen radiológico de tórax.
§   Como una extensión a la localización de casos intramural se debe incluir la investigación de tuberculosis en los infectados por el VIH y en los contactos de enfermos tuberculosos pulmonares bacilíferos.
§   La identificación del sintomático respiratorio y la petición del examen bacteriológico no son una acción médica exclusiva, sino una actividad de todo el personal y del equipo de salud. Sin embargo, es responsabilidad de ENFERMERÍA la organización del sistema de identificación del consultante S.R., la petición de la muestra, la recolección de la misma, su inscripción en el libro de “Registro y Seguimiento de pacientes S.R” y su envío al laboratorio.
§   En los establecimientos de atención primaria que dispongan de Salas ERA (Programa de Salud Respiratoria del Adulto) se podrá recurrir al kinesiólogo del equipo para resolver problemas especiales y/o capacitar al personal encargado correspondiente en procedimientos para obtener muestras de expectoración de buena calidad (Expectoración inducida).



                Organización de los laboratorios de bacteriología de la TBC.

A nivel nacional se conforma una red de laboratorios públicos y privados, organizados según niveles de estructura y complejidad técnica, relacionados por flujo de referencia, información, supervisión, capacitación y asesoría.

  1. Niveles de estructura.
·         Nivel Central: Es el centro de Referencia Nacional para la tuberculosis. Corresponde a la Sección Micobacterias del Instituto de Salud Pública.
·         Nivel Intermedio: Son los laboratorios asignados en los Servicios de Salud para cumplir con las funciones propias de este nivel (integración y análisis  de la información de su jurisdicción). Corresponden a los del Hospital Base de los Servicios de Salud.
·         Nivel Local: Son los laboratorios de los establecimientos de los Servicios de Salud.

  1. Niveles de complejidad técnica.
·         Tipo I: Efectúan baciloscopías, cultivos y estudios de susceptibilidad y de de identificación  de micobacterias.
·         Tipo II: Efectúan baciloscopías y cultivos.
·         Tipo III: Efectúan solamente baciloscopías.





                                          Esquemas de tratamiento.

Se utilizarán regímenes de quimioterapia diferenciados de acuerdo a la clasificación de los enfermos, distinguiéndose un esquema primario y otro primario simplificado para los casos nuevos; un esquema secundario para los pacientes antes tratados que consulten nuevamente con baciloscopías positivas (recaídas o abandonos de tratamientos anteriores); esquemas de retratamiento para los enfermos multirresistentes y para los casos crónicos, y esquemas diferenciados en situaciones especiales.

Esquema primario: se le otorga a los enfermos nuevos o vírgenes de tratamiento con tuberculosis pulmonar o extrapulmonar confirmada bacteriológicamente, los casos con enfermedad extensa, severa o de mal pronóstico, aun cuando no tengan confirmación bacteriológica. Estos recibirán el esquema primario, 2HRZE/4H2R2, que consiste en 2 meses de tratamiento con Isoniacida (H), Rifampicina(S), Pirazinamida(Z) y Etambutol(E); seguido de 4 meses de tratamiento con Isoniacida y Rifampicina, con una duración total de 6 meses.
Esquema primario simplificado: otorgado a los pacientes nuevos sin confirmación bacteriológica, el cual consiste en la administración de los mismos fármacos anteriores, simplificando el número de drogas, con una duración de 6 meses del 2HRZ/4H2R2 (no se les administra Etambutol).
Esquema secundario: utilizado en pacientes con antecedentes de tratamientos anteriores, los cuales comprenden 2 grupos:  A) los antes tratados, constituidos por las recaídas y abandonos, que recibirán el esquema secundario, correspondiente a un tratamiento primario reforzado, en número de drogas y en número de dosis, de nueve meses de duración: 1HRZES/1HRZE/7H2R2E2 (S, Estreptomicina). A estos pacientes se les deberá practicar de rutina un estudio de sensibilidad a las drogas.
B) Los portadores de tuberculosis multirresistente y los casos crónicos que serán tributarios de esquemas de retratamiento.
Esquemas de retratamiento:
Esquema normado de retratamiento: para los fracasos confirmados de los tratamientos primarios o secundarios que presentan multirresistencia, definiendo ésta como resistencia simultánea a la Isoniacida y Rifampicina, los cuales deben ser derivados al médico neumólogo de referencia del PCT en el Servicio de Salud. Consiste en tres drogas de uso excepcional, no empleadas en los tratamientos primarios o secundarios: Kanamicina, Ethionamida y Ciprofloxacino, además de dos drogas de primera línea a las cuales exista baja probabilidad de resistencia adquirida: Etambutol y Pirazinamida, administradas diariamente por un tiempo mínimo de 3 meses. El tiempo total de tratamiento será de 18 a 24 meses. Se practicará una baciloscopía y cultivo mensualmente.
En casos en que el estudio de sensibilidad muestre Multidrogopoliresistencia, que compromete una de las drogas de excepción, se podrá solicitar al Nivel Ministerial del Programa, autorizar el uso de Cicloserina, como medicamento complementario
Esquemas individualizados: aplicado en los enfermos crónicos, con historia de múltiples abandonos o tratamientos irregulares, generalmente resistentes a muchos medicamentos, así como en los fracasos del esquema normado de retratamiento, consiste en un tratamiento en base a los medicamentos a los que hayan conservado la sensibilidad y a otras drogas de excepción de que se pueda disponer. Al contrario del esquema normado de retratamiento, para los regímenes individualizados se debe esperar la prueba de sensibilidad para prescribirlos.

 Los esquemas de tratamiento deben saberse en forma general, agregar las RAM
REACCIONES ADVERSAS A LAS DROGAS ANTITUBERCULOSAS
Todas las asociaciones de drogas antituberculosas tienen un porcentaje de efectos secundarios indeseados, los que en una pequeña proporción de enfermos pueden revestir gravedad, interferir en la regularidad del tratamiento o favorecer el abandono. Cuando aparece alguna manifestación indeseada durante un tratamiento antituberculoso, lo primero que hay que establecer es si ella se debe a alguno de los medicamentos administrados o a un cuadro intercurrente. Una de las razones para mantener el control mensual del enfermo es para detectar las manifestaciones más importante y frecuentes, que son: hepatitis y reacciones alérgicas. Con el esquema primario con Etambutol, Isoniacida, Rifampicina y Pirazinamida, la incidencia total de manifestaciones adversas, que obligan a la suspensión de alguna de las drogas, oscila entre 2 y 3%. En unos pocos casos revisten especial gravedad.
Reacciones adversas a los medicamentos antituberculosos (RAM) más frecuentes:
Isoniacida:
a) Hepatitis.
b) Polineuritis periférica.
c) Reacciones alérgicas.
Pirazinamida:
a) Hepatitis
b) Dolores articulares y gota.
c) Reacciones alérgicas.
Rifampicina:
a) Ictericia por interferencia con el metabolismo de la bilirrubina.
b) Hepatitis, con elevación de las transaminasas (rara).
c) Reacciones inmunológicas:- reacciones alérgicas.
                                                - síndrome gripal o síndrome febril con artralgias.
                                                - alteraciones hematológicas (trombocitopenia).
Estreptomicina:
a) Reacciones alérgicas.
b) Toxicidad del VIII par; (trastornos del equilibrio).
c) Toxicidad renal.
d) Parestesias bucales.
Etambutol:
a)      neuritis óptica.
Conducta frente a las Reacciones Adversas a Medicamentos
a) Identificar la droga causante mediante el conocimiento de las manifestaciones que cada una produce. Cuando eso no es posible, como ocurre en la mayoría de los casos, suspender todos los medicamentos y referir al médico.
b) Para identificar la droga responsable de la reacción adversa puede seguirse la secuencia recomendada en la Tabla 8. En esta fase de descarte no deben darse dos o más drogas simultáneamente.
c) En caso de hepatitis no deberá emplearse más la pirazinamida.
 Tratar en forma completa y oportuna a los enfermos, es la medida de mayor impacto epidemiológico y por lo tanto indispensable para alcanzar el objetivo que postula el programa.



       Actividades de Enfermería en el programa de control de la Tuberculosis.

La tuberculosis, enfermedad infecciosa definida como prioridad sanitaria, requiere de un abordaje multidisciplinarlo, en donde la enfermera adquiere un rol protagónico en la prevención, curación y control de la enfermedad. Planifica las estrategias globales de intervención y ejerce un liderazgo para la organización de las actividades.
La organización y funcionamiento de la localización de casos, el tratamiento controlado, el seguimiento de casos en tratamiento, la prevención del abandono, recuperación del inasistente, estudios de contacto, dependen de enfermería.

I) Actividades de Prevención:

1)      Localización  de casos: A nivel de atención primaria es la enfermera la indicada para organizar un sistema de localización acorde a su realidad; y es el equipo de salud quien debe ejecutar estas acciones con el objetivo básico de pesquisar los casos de tuberculosis pulmonar bacilifera entre los consultantes mayores de 15 años, que presenten síntomas respiratorios definida como tos y expectoración por más de 15 días, independiente del motivo de su consulta.

2)      Quimioprofilaxis: Utilizado en personas con riesgo de enfermar de TBC y es de responsabilidad de la enfermera la supervisión a nivel local y control semanal.

3)      Estudio de contactos: La enfermera realizara el estudio de contactos según un esquema durante las consultas programadas. Realizara estudios de diagnostico que correspondan:
                                                              i.      Aplicación del P.P.D (Prueba de tuberculina).
                                                            ii.      B.C.G .

4)      Promoción: Orientada a conseguir la adopción de una conducta que disminuya          la transmisión de la infección en la comunidad.

II) Actividades de Tratamiento:
La atención de enfermería en básica en la terapia de la tuberculosis.
Una vez indicado el tratamiento por el medico según la norma, la enfermera deberá administrarlo a través de la organización para el tratamiento supervisado.

1)      Organización del tratamiento en TBC: Las actividades de enfermería en relación al tratamiento se realizan a través de la estrategia DOTS/TAES (tratamiento acordado estrictamente supervisado) que garantiza la curación de la enorme mayoría de los pacientes, y la reducción del riesgo de enfermar para la comunidad. Contempla los siguientes elementos:
a.       Tratamiento gratuito: incluye el derecho al diagnostico, atención médica y tratamiento. Proporcionado a todos los habitantes del país en los 3 niveles de atención.

b.      Tratamiento ambulatorio: Administración de medicamentos supervisados de manera directa por el personal de enfermería, en centro de salud lo mas cercano al domicilio o lugar de trabajo de los enfermos.
c.   Quimioterapia abreviada.
d.   Tratamiento controlado: La enfermera deberá supervisar las clínicas y
capacitar al personal auxiliar a cargo de estas acciones.

2)      Registro nacional de TBC: Informe enviado por la enfermera de nivel intermedio a la Seremi y de allí al MINSAL.

3)      Libro de registros y seguimientos de enfermos tuberculosos: Es el instrumento de información oficial del programa de control de tuberculosis (PCT) y es de responsabilidad de enfermería. Debe ser llenado en los niveles de atención local e intermedio.




III) Atención de Enfermería.
La atención integral e individualizada dirigida al paciente, su familia y la comunidad, es responsabilidad de enfermería de los establecimientos de salud, y pone énfasis en la educación, control y seguimiento del enfermo con tuberculosis y sus contactos, con la finalidad de contribuir a la disminución de la morbimortalidad por tuberculosis.
Objetivos:
·         Educar al paciente y su familia sobre la enfermedad, formas de contagio, importancia del tratamiento supervisado y de la baciloscopia mensual.
·         Contribuir a la adherencia del paciente a su tratamiento mediante una buena comunicación.
·         Contribuir a un adecuado seguimiento de casos y al estudio de contactos.
·         Identificar en el paciente conductas de riesgo (escore) para programar consejería.
Primera Consulta:
  • Establece relación con el paciente, donde se ve la actitud de este frente a la TBC.
  • Educar sobre la enfermedad, tratamiento, etc.
  • Realiza apertura de tarjeta de tratamiento controlado.
Segunda consulta:
  • Se da inicio al tratamiento, en donde se controla le evolución del paciente y se evalúa las reacciones adversas ante los medicamentos.
  • Se refuerza la educación sobre la enfermedad.
  • Se informa al paciente sobre la continuidad del tratamiento.
Tercera consulta:
  • Se realiza el alta del paciente con la finalidad de recomendarle al paciente una consulta precoz en caso representar sintomatología respiratoria.

Otras consultas durante el tratamiento:
  • Frente a la inasistencia al tratamiento
  • Completar estudios de contactos, cambios de domicilio o reacción adversa a drogas.




                                                       Conclusión.

Nuestro país ha transcurrido por un escenario epidemiológico evolutivo, específicamente respecto a la tuberculosis, el cual se inicia con altas tasas de mortalidad hasta obtener tasas considerablemente disminuidas. Para lograr aquello, es preciso destacar la importancia que implicó haber desarrollado el  Programa de Control de la Tuberculosis que constituye uno de los programas de salud pública cuya atención diagnóstica y terapéutica son de carácter gratuito independiente de la previsión del individuo. Este programa cuenta con una serie de objetivos específicos necesarios para alcanzar metas como la “eliminación avanzada de la Tuberculosis” y la “Eliminación como problema de salud pública” de la misma, así como también para cumplir con el objetivo central de dicho programa que contempla disminuir el riesgo de infección, la morbilidad y la mortalidad.

Otros aspectos importantes que se abordaron respecto al programa en sí fueron el diagnóstico y la organización de los laboratorios de TBC. El primero implica tres tipos de técnicas (técnicas bacteriológicas, radiografía de tórax y examen histopatológico), éstas se aplican según el tipo de tuberculosis, ya sea pulmonar o extrapulmonar. En lo que respecta a la organización de laboratorios, éstos conforman una red nacional que se clasifican según  niveles de estructura y según niveles de complejidad técnica.

El Programa de Contol de la Tuberculosis muestra el rol del Profesional de Enfermería, lo cual permite familiarizarse con éste, ya que fue posible distinguir el protagonismo de dichos profesionales dentro del equipo multidisciplinario que debe abordar la Tuberculosis y lo concerniente a ella. El papel del Profesional de Enfermería se centra en las actividades de prevención, curación, control así como también actividades relativas al tratamiento, el cual debe administrar, y que destaca por sustentarse en regímenes de quimioterapia.

Comparte este artículo con tus amigos
 
Top