Se define como “el cese permanente de menstruaciones como resultado de la pérdida de la actividad folicular ovárica”. Sólo de actividad folicular, pues aunque disminuida, la actividad endocrina ovárica se mantiene en el tiempo. Se realiza el diagnóstico luego de 12 meses consecutivos de amenorrea, descartando otras causas, pero siempre de manera retrospectiva. La mayoría de las mujeres menopáusicas están en un rango entre 50 y 64 años, con un promedio de inicio de los 50.3 años. No obstante, se considera “normal” su inicio a partir de los 40 años, no así bajo este límite de edad.
No existe un marcador biológico adecuado para este evento, por lo que la mujer no puede decir “hoy empezó mi menopausia” haciéndose el diagnóstico retrospectivo, por lo que no se recomiendan mediciones seriadas de hormonas (estrógenos-FSH) para intentar reconocer el último período menstrual. De hecho, se recomienda que el diagnóstico sea lo más natural posible una vez que la mujer reconoce su última regla con 12 meses de anterioridad.
La PREMENOPAUSIA comprende todo el período reproductivo previo a la menopausia, mientras que la PERIMENOPAUSIA refiere al período inmediatamente previo a la menopausia (con cambios endocrinológicos, biológicos y clínicos) y el primer año luego de la menopausia (o sea, un año antes y un año después).
Sobre el término “climaterio”, éste debería abandonarse para evitar confusión de acuerdo a algunos autores, pero aún así es ampliamente utilizado hoy por hoy; significa “el paso de una etapa reproductiva a una no reproductiva”, e incluye a todos los discutidos anteriormente.
La menopausia además de ser un fenómeno natural puede ser inducida, como ocurre en las ooferctomías (quirúrgica), o ablación endometrial causada por un tratamiento de quimio o radioterapia (médica).
La postmenopausia comprende el período de la vida de la mujer luego de la última regla, independiente si fue inducida o espontánea. Es un concepto “poco usado”, pues los que predominan y es necesario manejar son los de menopausia, perimenopausia y climaterio.


Menopausia precoz (inducida).

Menopausia que ocurre a una edad <2 desviaciones estándar bajo la media en relación a la población de referencia, considerando en la práctica una edad <40 años. Muchos fenómenos de menopausia precoz se deben a una serie de mecanismos fisiopatológicos: – Espontánea: como manifestación de trastornos autoinmunes, como la producción de autoanticuerpos contra el ovario, derivando en una ooforitis por ejemplo. – Inducida: por enfermedades médicas, fármacos, RT o cirugía – Una menopausia que ocurra fuera de los límites de la curva normal, predeterminado genéticamente La importancia clínica de la menopausia precoz se traduce en episodios de amenorrea y una FSH aumentada en>40 años, siendo FSH la hormona que le da el sello a la menopausia. Aún así, existe una remisión entre un 5% y un 25% de la menopausia, pudiendo reestablecerse la función ovárica e incluso ocurrir un embarazo. De lo anterior, es que se recomienda dejar una terapia de reemplazo hormonal hasta aproximadamente 48-50 años, y con mayor razón si la paciente no desea una nueva concepción y así evitar una posible demanda por parte de la paciente.
La menopausia no sólo apunta hacia el cese de la función ovárica y menstruación, sino que implica todo un desorden en el estilo de vida y un mayor riesgo de enfermedades crónicas. En el primer grupo consideramos: la aparición de fenómenos tales como bochornos, cefaleas, insomnio, y 

depresión. En el segundo encontramos la Enfermedad Coronaria como una de las más importantes. De hecho, se postula que después de la menopausia más mujeres que hombres fallecen por esta causa. Otras complicaciones crónicas que podemos hallar son: la Osteoporosis y la Atrofia Genitourinaria (todas determinadas por falta de estrógenos).
            Los estrógenos tienen diferentes blancos de acción además del endometrio:
        SNC: visión- equilibrio-memoria
        Patrón del sueño
        Piel y fanéreos, la piel se adelgaza por pérdida del colágeno y se fragiliza.
        Lípidos
        Colon
        Vejiga y lubricación vaginal
        Sistema óseo
        Tono muscular

Sintomatología de la menopausia:
Síntomas a corto plazo.

  • Alteraciones menstruales, las que ocurren por anovulación. Ocurren aproximadamente a partir de los 40 años, marcando el inicio de la futura amenorrea. Cualquier sangrado posterior a la última regla debe considerarse como una metrorragia postmenopáusica que debe ser investigada de manera especial, pues entre el 10-15% corresponden a un carcinoma endometrial.

  • Bochornos y sudoraciones nocturnas, los síntomas vasomotores, corresponden a los síntomas más frecuentes dentro de la menopausia, presentes en el 50%-70% de las mujeres menopáusicas. Es por esto que no son elementos diagnósticos de menopausia, además que pueden presentarse en pacientes que aún están ciclando.
Los bochornos son síntomas que se presentan en el corto plazo: se caracterizan por presentar un inicio súbito, con un intenso calor que se inicia en el tórax y puede progresar hacia el cuello y cara. Se acompañan generalmente de sudoraciones, ansiedad y palpitaciones. Persisten aproximadamente durante 2 años y con una duración de entre 30’’ a 60’.
Existen factores de riesgo asociados a la manifestación de estos síntomas:
      • IMC > 27 kg/m2 (obesidad)
      • Alteraciones menstruales perimenopáusicas
      • Tabaquismo
      • Niveles socioeconómicos bajos, por tener un contexto más limitado en cuanto a sus actividades cotidianas, lo que puede acrecentar la percepción de estos síntomas.
      • Sedentarismo
      • Menopausia quirúrgica

La menopausia engloba una serie de condicionantes en su vida además de la falla de producción estrogénica (problemas sexuales de su pareja, soledad, hijos que se van de la casa) que determinan el hecho que una mujer paulatinamente se vaya quedando sola, siendo las redes sociales una importante herramienta para aumentar o atenuar esta sensación personal.
Si bien los síntomas vasomotores son lo característico de la menopausia, vamos a encontrar a otros síntomas a la vez, tales como:
n      Insomnio
n      Alteraciones del sueño
n      Irritabilidad
n      Depresión
n      Disminución de la líbido
n      Alza de peso: 2.25 - 4.19 kg
n      Artralgias

Con lo anterior, todos estos síntomas en el corto plazo determinarán a una mujer mucho más susceptible al medio: más vieja, olvidadiza, llorona, solitaria, enojada, triste, sin apetito sexual, entre otras manifestaciones, con lo que su calidad de vida claramente se ve perjudicada. Y con respecto al sexo, el problema se funda en que existen condiciones anatómicas que están claramente afectadas:
  • Atrofia vaginal: epitelización y flujo sanguíneo vaginal disminuidos.
  • Mucosas secas, existiendo una mayor tendencia a la dispareunia e irritación.
  • Disminución de la líbido, por una baja en la testosterona libre y por un aumento de la SHBG.
  • Menor desempeño sexual, con una baja en la excitabilidad y fantasías, orgasmos leves y esporádicos.

Síntomas a mediano plazo
(3-5 años postmenopausia).

n      Atrofia urogenital, el estrógeno es un determinante importante en la reepitelización y secreción vaginal, por lo que su ausencia determina un adelgazamiento de las capas de la mucosa, resequedad, palidez y pérdida de la elasticidad de la mucosa.
n      Dispareunia
n      Atrofia y sequedad de la piel: Disminución del colágeno, grosor y elasticidad
n      Trastornos urinarios: prurito, nicturia, incontinencia de esfuerzo y de urgencia. Un error frecuente en AP es el diagnóstico de ITU a repetición, lo que puede evitarse con la aplicación de estrógenos locales.
n      Piso pelviano, una mayor tendencia a hacer prolapsos.


Síntomas urogenitales
Vulvovaginales
Urinarios
Prolapso
Sequedad
Disuria
Peso pélvico
Prurito
Hematuria
Bulto
Dispareunia
Nocturia/> frecuencia
Constipación
Descarga
Urgencia

Sangrado postcoito




Síntomas a largo plazo
(5-10 años postmenopausia)

n      Osteoporosis:
        De acuerdo a la esperanza de vida actual, más menos 1/3 de las mujeres consultan ya en un estado hipoestrogénico, el que han mantenido toda su vida.
        Prevalencia a los 50 años 6%, aumentando drásticamente a los 80 años = 50%
        En mujeres > 50 años:
§         Fractura de columna lumbar: 12.1% (sólo se dg 1/3)
§         Fractura de cabeza del fémur: 7.9% (mortalidad al año 20%)

n      Enfermedades cardiovasculares
        Infartos.
        AVE.
        Arteriosclerosis.



Últimos datos:

TANTO LA OSTEOPOROSIS COMO LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES SON LOS PRINCIPALES INDICADORES DEL AUMENTO DE MORTALIDAD EN MUJERES POSTMENOPÁUSICAS.

LA MENOPAUSIA ESTÁ PREDETERMINADA GENÉTICAMENTE Y NO EXISTEN ACCIONES PARA RETRASARLA. COMO PATRÓN, SE REPITE POR LO GENERAL LA LÍNEA MATERNA

DEBEMOS CONSIDERAR LA MENOPAUSIA MÁS ALLÁ DE UN TRASTORNO REPRODUCTIVO, SINO QUE ENTENDERLO COMO UNA PATOLOGÍA MULTIFACTORIAL QUE INVOLUCRA UN DETERIORO DE LA CALIDAD DE VIDA Y PRINCIPALMENTE LA SALUD DE LA MUJER.

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