I. DEFINICIÓN:
El acné es una enfermedad inflamatoria cutánea del folículo pilosebáceo, de etiología multifactorial principalmente por bacterias y de carácter autolimitado que afecta principalmente a las zonas de la piel con mayor densidad de glándulas sebáceas, entre las que podemos incluir cara, pecho y parte superior de la espalda.
Origina una serie de lesiones elementales que incluyen comedones, pápulas, pústulas, nódulos y cicatrices, cuya presencia va a depender de la forma clínica e intensidad con que se manifieste.
La condición es común en la pubertad y está considerada como una respuesta anormal ante niveles normales de la hormona masculina testosterona. La respuesta de la mayoría de las personas disminuye con el tiempo y el acné tiende a desaparecer o al menos disminuye después de la pubertad; de todos modos, no hay manera de predecir cuánto tiempo tardará en desaparecer completamente y algunos individuos continuarán sufriendo acné durante décadas después. El acné afecta a un gran número de seres humanos en algún momento de su vida.

II. FISIOPATOLOGÍA:
Los andrógenos estimulan la producción de sebo que a su vez, determina que prolifere un germen anaerobio que forma parte de la flora normal:
Propionibacterium acnes: Éste desdobla el sebo en glicerol y ácidos grasos, que serían los responsable de la hiperqueratinización (sobrecrecimiento de la epidermis) y del impedimento de la descamación epitelio folicular. Este proceso lleva a la formación de tapones y a al inflamación, representados clínicamente por comedones y pápulas eritematosas.
El P. acnes puede causar una respuesta inflamatoria que lleva a la pústulas y, si se produce una respuesta exagerada, de quistes y nódulos.



III. SÍNTOMAS:
• Lesión o sarpullido en la piel de la cara, pecho, cuello, espalda, u otra área.
• Comedones (o espinillas).
• Pústulas.
• Quistes.
• Pápulas.
• Nódulos.
• Enrojecimiento (eritema) de la piel, alrededor de las lesiones.
• Inflamación alrededor de las erupciones.
• Incrustación de las erupciones de la piel.
• Cicatrices en la piel.
IV. COMPLICACIONES:
• Quistes.
• Abscesos de piel.
• Cicatrices faciales permanentes.
• Queloides.
• Cambios en el pigmento de la piel.
• Daño psicológico en la personalidad, estima personal, confianza, etc.
• Efectos secundarios del Roacutan (incluyendo el daño en el hígado y al feto).
• Efectos secundarios de otras medicaciones.
V. CAUSAS:
Se conocen varios factores enlazados al acné:
• Actividad hormonal, como los ciclos menstruales en la pubertad.
• Estrés, impulsado por las descargas de las glándulas suprarrenales.
• Glándulas sebáceas hiperactivas.
• Acumulación de células muertas de la piel.
• Bacterias en los poros, a las cuales el cuerpo se vuelve alérgico.
• El uso de anabolizantes.
• La irritación cutánea o cualquier forma de rascarse activará la inflamación.
• Algunos medicamentos
• La exposición a altos niveles de compuestos de cloro.
Tradicionalmente, la atención se ha centrado en la sobreproducción de seborrea por influjo hormonal como el principal factor contribuyente. Recientemente, se ha prestado más atención al estrechamiento del canal folicular como segundo factor contribuyente. El derramamiento anormal de las células del folículo, células vinculadas anormales entre el folículo y la retención de agua en la piel (tragándose a la piel y presionando el cierre de los folículos), han sido remarcados como mecanismos importantes. Se ha llegado a asociar a varias hormonas con la sobreproducción sebácea:
• La hormona masculina testosterona
• La dihidrotestosterona (DHT)
• El sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEAS)
• El factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-I).
Adicionalmente, se ha demostrado que la piel propensa al acné es resistente a la insulina.
VI. GRADOS DE ACNÉ
El acné se clasifica en distintos grados relacionados con la gravedad de las lesiones, fundamental para el tratamiento:
• Acné leve: las lesiones principales no son inflamatorias.
Las pápulas y las pústulas pueden aparecer, pero son pequeñas y poco numerosas, generalmente menos de 10.
• Acné moderado: existe un mayor número de pápulas, pústulas y comedones entre 10 y 40.
La espalda, pecho y cuello pueden también puede estar afectado.
• Acné moderadamente grave: existen numerosas pápulas y pústulas entre 40 y 100, normalmente con lesiones nodulares infiltrantes y profundas. Las áreas de piel afectada se extienden además de la cara, al torso y espalda.
• Acné grave: a este grupo pertenece el acné noduloquístico y el acné conglobata caracterizado por muchas lesiones nodulares grande, doloroso y lesiones pustulosas, junto con muchas pequeñas pápulas, pústulas y comedones.

VII. TIPOS DE ACNÉ:
 Acné Vulgar:
Es una afección de la piel caracterizada por comedones cerrados, espinillas negras y granos o "barros" rojos e inflamados.
Se caracteriza por su presencia en cara cuello parte superior del tronco y hombros. Es el típico de los adolescentes, y según la intensidad de las lesiones se habla de varios tipos.
Causas, incidencia y factores de riesgo:
El acné se presenta cuando se obstruyen los orificios diminutos en la superficie de la piel llamados poros. Cada poro es una abertura a un canal llamado folículo, el cual contiene un pelo y una glándula sebácea. Normalmente, las glándulas sebáceas ayudan a mantener la piel lubrificada y ayudan a eliminar las células cutáneas viejas. Cuando las glándulas producen demasiado aceite, los poros pueden resultar obstruidos, acumulando suciedad, desechos y bacterias. La obstrucción se denomina tapón o comedón.
La parte superior del tapón puede ser blanca ( acné miliar) u oscura ( espinilla negra). Si se rompe, el material que se encuentra dentro, incluyendo el aceite y las bacterias, se pueden diseminar al área circundante y causar una reacción inflamatoria. Si la inflamación es profunda en la piel, los granos pueden agrandarse hasta formar quistes firmes y dolorosos.
El acné es muy común en adolescentes, pero puede darse a cualquier edad, incluso en un bebé. Tres de cada cuatro adolescentes tienen acné hasta cierto punto, probablemente causado por cambios hormonales que estimulan la producción de aceite. Sin embargo, las personas hacia los 30 y 40 años también pueden tener acné.
El verdadero acne vulgaris en adultos de mayor edad, puede ser característico de una condición subyacente como el embarazo y trastornos tales como el síndrome de ovarios poliquísticos o el raro síndrome de Cushing.
Existen dos factores exógenos y endógenos que pueden modificar la expresión del acné vulgar. La fricción y los traumatismos pueden romper estos microcomedones pre existente y desencadenar lesiones inflamatorias. La aplicación de agentes tópicos en los productos de estética o capilares, o la exposición tópica crónica a ciertos compuestos industriales pueden desencadenar o agravar el acné. Los glucocorticoides aplicados por vía tópica o sistemática en dosis altas también desencadenar.
 Acné rosácea: Empieza como un enrojecimiento de la nariz, mejillas, frente y barbilla. Después aparecen granos (rojos y con pus) y venitas rojas en las mejillas y en la nariz. No se cura pero suele responder bien al tratamiento, si éste se realiza con regularidad y se evitan los factores que la empeoran. Este tratamiento puede ser preciso mantenerlo durante un tiempo muy prolongado. Las recurrencias son frecuentes y van a requerir nuevos ciclos de tratamiento.
La rosácea es considerada una enfermedad crónica (a largo plazo), no curables enfermedad de la piel con periódicos altibajos. A diferencia de tradicionales acné, la mayoría de los pacientes adultos no "superan" la rosácea. Es característica implica la región central de la cara, causando enrojecimiento persistente o transitoria de rubor en las áreas de la cara y la nariz que normalmente se sonrojan - principalmente la frente, la barbilla y la mitad inferior de la nariz. Se presenta con frecuencia en las personas con la luz justa o piel, y en particular en los de los irlandeses y escoceses antecedentes.

El enrojecimiento, a menudo agravado por lavado, puede provocar a los pequeños vasos sanguíneos en la cara a ampliar (se dilatan) y ser más visible a través de la piel, que aparecen como líneas rojas pequeña (llamada telangiectasias). Continua o episodios repetidos de lavado puede promover la inflamación, provocando golpes de color rojo que se asemejan a la adolescencia el acné. De hecho, la rosácea puede ser a menudo confundida con el acné común.

Más frecuentemente en mujeres y hombres mayores de cuarenta años que presentan problemas hormonales, nerviosos o digestivos. También en el paciente alcohólico.


FACTORES QUE PUEDEN AGRAVAR LA ROSACEA:
• El uso de cremas o pomadas con corticoides tópicos.
• Algunos medicamentos que se toman por la boca también pueden empeorar (corticoides sistémicos, fármacos vasodilatadores), consúltelo con su médico.
• Exposición solar: el sol le perjudica, si no resulta posible evitarlo, debe usar fotoprotectores.
• El calor, el frío e el viento también deben evitarse.
• La estancia en lugares muy caldeados y los cambios bruscos de temperatura perjudican.
• Comidas y bebidas muy calientes, comidas con muchas especias y quesos fermentados.
• Los cosméticos son generalmente mal tolerados. Algunos cosméticos de protección pueden resultar beneficiosos.
• La ansiedad y el estrés pueden ser perjudiciales.
• Evite el alcohol y las bebidas estimulantes.



VIII. TRATAMIENTO:
Hay tratamientos domésticos que pueden disminuir los efectos del acné:
• Limpiar la piel suave pero completamente con jabón y agua, quitando toda la suciedad o maquillaje. El lavado tan frecuente como se necesite controla la grasa. Hay que realizarlo por lo menos a diario y después del ejercicio. Usar un paño limpio todos los días para prevenir infecciones.
• Vapor o compresas húmedas cálidas para abrir los poros atascados.
• Peinar el pelo hacia atrás para mantener despejada la cara.
• Usar astringentes locales para quitar el exceso de grasa.
• No rascar, tocar o frotar las lesiones. Estas acciones pueden aumentar el daño de la piel.
• Lavarse las manos antes y después del cuidado de sus lesiones para reducir el riesgo de infección.
• No apoyar la cara sobre las manos. Esto puede irritar la piel de la cara.
• Identificar y evitar cualquier cosa que agrave el acné. Esto incluye cuidar las comidas, lociones, maquillaje, etc. Evitar las cremas o cosméticos grasosos, que pueden agravar el acné.
• El acné a menudo mejora en verano. Incluso hay comidas que agravan el acné, que pueden tolerarse en verano pero no en invierno.
La eficacia de todos los tratamientos para el acne recién puede evaluarse pasadas 6 a 8 semanas de comenzado el tratamiento. La mayoría de los pacientes podrá comprobar un 40% de mejoría a los 2 meses de tratamiento, un 60% a los 4 meses y un 80% o más a los 6 meses.
Hay muchos productos en venta para el tratamiento del acné, muchos de ellos con efectos no probados científicamente. Genéricamente hablando, los tratamientos exitosos proporcionan pequeñas mejoras entre la primera y la segunda semana y, entonces, el acné disminuye aproximadamente por unos tres meses; después de esto, la mejora comienza a allanarse. Los tratamientos que prometen resultados en dos semanas, son probablemente decepcionantes.
Una combinación de tratamientos, puede reducir enormemente la cantidad y gravedad del acné en muchos casos. Esos tratamientos, que son efectivos en su mayoría, tienden a tener un mayor potencial de efectos secundarios y necesitan un mayor grado de control y seguimiento médicos. Mucha gente consulta con especialistas para decidir qué tratamiento seguir, especialmente cuando se considera la posibilidad de combinar distintos tratamientos.
Otras opciones son:
• Exfoliación de la piel: La exfoliación de la piel puede hacerse o bien mecánicamente usando un paño abrasivo, con un líquido rasgador, o químicamente. Los agentes exfoliantes químicos incluyen el ácido salicílico y el ácido glicólico, los cuales animan a que se produzca desprendimiento de la capa superior de la piel, previniendo una reconstrucción de células muertas que se combinan con el pus para bloquear los poros.
• Bactericidas tópicos: Se puede usar una amplia gama de productos bactericidas que contienen peróxido de benzoilo para moderar suavemente el acné. La crema o gel que contiene peróxido de benzoilo se unta una o dos veces a diario en los poros sobre la región afectad, principalmente, previene nuevas lesiones eliminando al P.acnes. Al contrario de los antibióticos, el peróxido de benzoilo tiene la ventaja de ser un fuerte oxidante y por ello no parece ofrecer resistencia. De todos modos, rutinariamente, causa sequedad, irritación local de la piel y enrojecimiento.
• Antibióticos vía oral: Los antibióticos orales usados en el tratamiento del acné incluyen eritromicina o uno de los antibióticos derivados de la tetraciclina. La tetraciclina que mejor se absorbe es la oxitetraciclina, o alguna de las que se administra en una única toma diaria, como doxiciclina, minociclina o limeciclina. A veces también se usa trimetoprima. De todos modos, reducir la bacteria P. acnes no conseguirá que haga algo para reducir la secreción de grasa y el comportamiento anormal de la célula que es la causa inicial del atascamiento de los folículos. El acné reaparecerá bastante pronto, al final de los días que dure el tratamiento, y más tarde en caso de ser aplicaciones tópicas y semanas más tarde en el caso de tomar antibióticos orales. En algunos otros casos los dermatólogos administran a sus pacientes Isotretinoína como Roaccutan de laboratorios Roche.
• Tratamientos hormonales: En las mujeres, el acné puede ser mejorado con tratamiento hormonal. Las píldoras anticonceptivas que combinan un estrógeno con un progestágeno tienen algún efecto, pero el antagonista de la testosterona. Si un grano es grande o no parece afectarle otro tratamiento, un dermatólogo puede administrar una inyección de cortisona directamente en ellos, esto usualmente reduce la irritación y la inflamación casi de inmediato. Esta acción alisa el grano haciendo que así sea más fácil cubrirlo con maquillaje e incluso hasta puede ayudar en el proceso de alivio.
Los efectos secundarios son mínimos, pero pueden incluir un blanqueado temporal de la piel alrededor del punto donde se ha puesto la inyección. Este método también acarrea un menor riesgo de cicatrización que una intervención quirúrgica.
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