¿Cómo cepillarse los dientes?

“Es muy importante seguir una técnica rutinaria y ordenada para no olvidar ninguna zona sin cepillar.”

1º. Toma el cepillo como si fuera a escribir con él y coloque el cabezal del mismo a lo largo de los dientes en posición horizontal, con un ángulo de 45° con el eje vertical de los mismos y sobre la encía en la zona donde se unen dientes y encías (Imagen 1).
2º. Comience por los dientes superiores en su cara interna (paladar), una vez colocado el cepillo realice una suave vibración (como si le temblara el pulso) durante 4-6 seg o de 10-15 veces cada 2 dientes. Terminaremos “barriendo” los dientes suavemente de atrás-adelante (Imagen 2).
3º. Repetiremos la operación anterior en todos los dientes y superficies (paladar y labial) tanto superiores como inferiores (en estos últimos “barriendo” de atrás-adelante) (Imagen 3).
4º. En las zonas linguales de los incisivos colocaremos el cepillo en vertical y realizaremos los mismos movimientos. (Imagen 4).

5º. Las caras oclusales (zonas de masticación) se cepillaran con movimientos iguales a los de las demás caras del diente (Imagen 5 y 6).
6º. La limpieza lingual podemos realizarla con el cepillo dental “barriéndola” desde atrás hacia delante (Imagen 7).
7º. También podemos utilizar el LIMPIADOR LINGUAL “raspando” la lengua de atrás hacia delante (Imagen 8).
8º. Al terminar enjuagaremos con abundante agua.


¿Qué es la Caries Dental?

Es una enfermedad infecciosa (producida por bacterias), que afecta a los tejidos duros del diente (esmalte, dentina, cemento) y es azúcar dependiente.

El ácido generado como un producto del metabolismo de los carbohidratos o azucares por la placa bacteriana produce la desmineralización de los tejidos duros del diente.

La caries suele comenzar como una grieta en el esmalte (1). A medida que crece, penetra en la cavidad de la pulpa y llega hasta los nervios causando un intenso dolor (2). Luego, las bacterias pueden penetrar en los vasos sanguíneos dentales y formar un absceso en la raíz del diente (3).


¿Qué es la Gingivitis?

Gingivitis es la enfermedad bacteriana que provoca inflamación y sangrado de las encías, causada por los restos alimenticios que quedan atrapados entre los dientes y por una nula o deficiente higiene bucal.
Esta enfermedad se puede desarrollar después de tres días de no realizar la higiene oral (cepillado de dientes y lengua). Cuando esta enfermedad evoluciona a un estado crónico, provoca bolsas periodontales, movilidad dentaria, sangrado excesivo y espontáneo, y pérdida del hueso alveolar que sostiene a los dientes.
Existen varios tipos de gingivitis, todas con las mismas manifestaciones clínicas y la mayoría generadas por la sola presencia de placa bacteriana.
La mejor prevención de esta enfermedad es una correcta higiene bucal, un cepillado por lo menos dos veces por día y el uso del hilo dental. Una vez establecida la gingivitis tal vez sea necesario un tratamiento odontológico que corresponde a una eliminación de tártaro (cálculo o “sarro”) de las superficies cervicales de los órganos dentarios.


¿Cómo usar la Seda o Hilo Dental?

“El uso de la seda o hilo dental es el único método efectivo para eliminar la placa dental de las superficies interproximales.”

Empiece cortando un trozo de seda dental de unos 45 cm. Enrolle la mayor parte del hilo en el dedo medio de una mano (derecha si es diestro), y el resto en el mismo dedo de la otra mano
Para limpiar los dientes superiores, sujete el hilo entre el pulgar de una mano y el índice de la otra, dejando poco más de 1 cm. de seda entre ambos. Inserte la seda entre los dientes utilizando un movimiento de sierra. No fuerce el hilo, y llévelo hasta la unión encía-diente.
Cúrvelo en forma de "C" contra un diente, deslizándolo dentro del espacio entre encía y diente hasta notar resistencia. Usando ambas manos, mueva el hilo arriba y abajo en la cara de un diente, a continuación haremos lo mismo en la cara del diente contiguo. Repetiremos esta técnica en todas las caras de los dientes superiores.
Para limpiar entre los dientes inferiores encontrará mayor facilidad si guía el hilo usando los índices de ambas manos.
No olvide la cara posterior del último diente de ambos lados, tanto superior como inferior.
Por último, enjuáguese con abundante agua después de usar el hilo para eliminar la placa y partículas de alimentos. 


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