Son tumores frecuentes entre los varones de entre 50 y 70 años. No obstante se lo puede llegar a ver en mujeres y también en edades inferiores a las citadas. En general ocurren en familias de cancerosos. El factor desencadenante es el tabaquismo. También ocurren en pacientes con laringitis crónica.
Según su ubicación en la laringe pueden clasificarse en:
• supraglóticos (asientan en epiglotis, repliegues aritenoepiglóticos, bandas ventriculares o falsas cuerdas y sus correspondientes ventriculos),
• glóticos (asientan en cuerdas vocales)
• subglóticos: situados por debajo de las cuerdas vocales.
• hipofaringeos: situados en las fosas glosoepiglóticas, senos piriformes, retrocricoides y paredes laterales y posterior de la hipofaringe.
SINTOMAS:

Los supraglóticos presentan síntomas iniciales como parestesias faringolaringeas, sensación de cuerpo extraño, carraspeo. Posteriormente aparece dolor de oido reflejo del mismo lado del tumor y dolor a la deglución. Finalmente hay dolor a nivel de laringe espontáneo y a la palpación, dolor al tragar, dificultad para tragar, mal aliento, salivación permanente, expectoración sanguinolenta, disnea (dificultad como falta de aire), disfonía. Muy tardíamente aparecen ganglios regionales en cuello, pero también suelen aparecer en etapas tempranas. El ataque ganglionar es un signo de avance tumoral importante.
los glóticos en cambio reconocen a la disfonía como síntoma temprano ya que son las mismas cuerdas vocales las afectadas. La disfonía suele ser el único síntoma inicial, es permanente y progresiva.
los subgloticos, no dan sintomas tempranos, ya que asientan en estructuras de poca expresion sintomatológica por lo que su hallazgo casi siempre se hace tardíamente. El paciente experimenta tos, disfonia, disnea o adenopatías cervicales.
En la laringe existen dos variedades de tumores malignos según el tipo celular que le da origen: epiteliomas (los más frecuentes) y sarcomas.
Ambas clases según su apariencia pueden ser vegetantes, ulcerados, infiltrantes o mixtos. Según su tipología celular, pueden ser Diferenciados, semidiferenciados o indiferenciados de acuerdo con el mayor o menor parecido con el tejido original donde asienta.
Ante la sospecha de tumor de laringe, el médico tratante debe solicitar la intervención de un especialista en otorrinolaringologia y un cirujano de cabeza y cuello.
Éstos últimos procederán a realizar una laringoscopía indirecta en consultorio para confirmar la sospecha y una endoscópica para ahondar en detalles y obtener una biopsia. A veces es necesario realizar la biopsia mediante microcirugia laringea bajo anestesia general. Es importante estudiar el estado general del paciente, para lo cual un médico clínico procederá a su examen minucioso y general.
Se agregará una tomografía de cuello para evidenciar invasión de estructuras asdyacentes al tumor. Todo ello permitirá estadificar el tumor es decir, saber en que etapa de su evolución se encuentra y en base a ello su pronostico y tratamientos a realizar.
Estadificación:
De acuerdo al tamaño tumoral:
• T1s: carcinoma in situ
• T1: tumor localizado a su area de origen, con movilidad laringea conservada, si asienta en cuerdas vocales éstas deben ser móviles.
o T1a: compromiso de una sola cuerda
o T1b: compromiso de ambas cuerdas
o T2: tumor que toma dos regiones (supraglótica y glótica o bien glótica y subglótica) sin compromiso de movilidad de las estructuras de las mismas
• T3: tumor que no sale de laringe pero con disminución de movilidad (fijación de cuerdas vocales)
• T4: tumor que sale de los limites de la laringe
De acuerdo al compromiso ganglionar:
• N0: no se palpan ganglios
• N1: se palpan ganglios móviles ipsilaterales
• N2: se palpan ganglios contralaterales o bilaterales pero móviles en ambos casos
• N3: se palpan adenopatias fijas
De acuerdo a la presencia de metástasis:
• metástasis presentes
De la combinación de T,N y M se obtiene el estadío:
E1: T1 + N0
E2: T1 + N1 ó T2 + N0
E3: T1 + N2 ó T2+N1 ó T2+N2 ó T3+N0 ó T3+N1 ó T3 + N2
E4: T4 con cualquier N y cualquier M
N3 con cualquier T y cualquier M
M1 con cualquier T y cualquier N
Naturalmente que los Estadios E3 y E4 tienen mucho peor pronóstico que los E1 y E2.
El diagnóstico final lo dá una biopsia y sólo ella autoriza a un tratamiento oncológico.
Según el estadío se escogen las armas terapéuticas que son las siguientes:
Radioterapia: de elección en los T1 supraglóticos y glóticos y mientas más indiferenciados mejor. También cuando fracasa la cirugía se hace rescate con terapia radiante. Se han ensayado tratamientos radiantes en E1 sin cirugía, para conservar el órgano.
Cirugía: según el tamaño se hace la resección por microcirugia en los T1is, o bien la cordectomía simple en T1. En casos de mayor extensión se utiliza la laringectomia (exéresis de la laringe) que puede ser parcial (hemilaringectomia) o total. Cuando el caso lo requiere se hace además vaciamiento ganglionar de cuello, eliminando las cadenas ganglionares que son la etapa extralaringea de la enfermedad.
Actualmente en laringectomizados totales se realizan reconstrucciones de laringe que incluso poseen la capacidad de fonación, previo entrenamiento de los pacientes.

PRONOSTICO (de sobrevida media a los cinco años)
Tumores confinados a la glotis: 80 a 95%
Tumores confinados a la supraglotis: 55 a 65%
Tumores confinados a la subglotis: 30%
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