POST CREADO POR maxix09

Comencemos :





¿Cuántas proteínas nos aporta un huevo?







Los huevos son el alimentos proteico perfecto, tienen el perfil de aminoácidos ideal y por eso se le llama la proteína de referencia. Un huevo mediano de unos 60 gramos nos va a aportar unos 7,5 gramos de proteínas, lo que para una persona de 75 kilos significa el 10% de sus necesidades protéicas diarias.

Por tanto un con un huevo obtenemos proteínas de primera calidad, pero no suficientes, por eso es necesario el resto del día tomar leche, cereales, carne y/o pescado. La mejor manera de cocinarlos para que no pierdan sus propiedades es cocerlos, además están buenísimos y no se añaden calorías extra.










Yema o clara de huevo...







Que los huevos son una importante fuente de proteínas naturales de alto valor biológico todos lo sabemos. Por este motivo es un alimento estrella en la dieta de todo deportista. Aunque en ocasiones nos surgen muchas dudas de como lo debemos comer para que nos sea más beneficioso.

El huevo es un alimento compuesto por la yema, la clara y la cáscara. Las partes comestibles del huevo son las que nos crean más dudas, y es que la yema tiene un alto contenido proteico, pero también es donde se concentran la grasas y el colesterol que tan mala fama ha dado a este alimento durante años, por eso tenemos la duda de si debemos o no ingerir esta parte del huevo. Es bueno que tengamos claro lo que queremos conseguir y no nos obsesionemos.

Ambas partes del huevo contienen altas cantidades de proteína de muy alto valor biológico. Concretamente la yema es la parte que más contiene, incluso es la que da sabor a este plato debido en gran parte a su alto contenido graso. La clara por su parte está compuesta por más cantidad de agua, aunque también es muy rica en proteínas de un alto valor biológico que no debemos desperdiciar y que para los deportistas son tan útiles.

A causa de esta diferenciación las claras del huevo son el perfecto aliado para todo deportista, ya que nos aportan proteínas limpias sin darnos grasa y colesterol. Pero sí que es cierto que eliminamos gran cantidad de proteínas y vitaminas al separarlas de las yemas. Por este motivo mucha gente no defiende el consumo de la clara sin más, pues consideran que el aporte graso del huevo no es tan elevado en proporción. Aunque sí que es cierto que las grasas que nos aporta son saturadas en su mayoría y nada beneficiosas.

La mejor forma de preparar las claras de huevo es en tortilla o revuelto, ya que debemos separarlas de la yema, o podemos comprarlas ya separadas. Aunque sí que es recomendable echar un huevo entero para dar más sabor a nuestro plato y añadir así más cantidad de proteínas, pues el aporte graso será mínimo. Un consejo, al separar las yemas de las claras es mejor que utilicemos las manos y no lo hagamos con la cáscara, ya que de esta manera evitaremos contaminarlas con bacterias que podrían hacernos daño.









Los riesgos de comer huevo crudo







El huevo es uno de los alimentos que más nos puede ayudar a cubrir las recomendaciones diarias de proteínas para facilitar el desarrollo muscular, pero es indispensable conocer los riesgos de comer huevos crudos para que comprendamos la importancia de su ingesta en forma cocida.

Los huevos derivan de animales y por esta razón, una mala utilización de los mismos puede transmitir al cuerpo humano bacterias propias de estos seres vivos.

Este es el caso de la salmonella, una bacteria que puede estar dentro de lo huevos sin que nosotros lo percibamos y causar una enfermedad llamada samonelosis que se caracteriza por diarrea, fiebre y dolor abdominal.

Otros alimentos pueden causar también salmonelosis, pero con el huevo existe la particularidad de que muchos desconocemos sus cuidados.

Para que un huevo no transmita la bacteria si ya la tiene dentro, lo único que resta para no infectarnos es cocinar bien el alimento. De lo contrario, la bacteria puede estar en la materia fecal de la cáscara del huevo y entonces, debemos escoger los ejemplares más limpios y con la cubierta intacta, no debemos lavarlos antes de meter al refrigerador porque la impermeabilidad de la cáscara desaparece y puede contaminarse el interior con salmonella, así como reducir su vida útil.

Otro de las cuestiones de la que se ha hablado mucho respecto a la ingesta de huevo crudo es su interferencia en la absorción de ciertas vitaminas. Esta realidad hace referencia a que la clara de huevo posee una proteína llamada avidina que actúa como antivitamina de la biotina o vitamina B8, es decir, impide su absorción, pudiendo provocar un déficit de la misma.

Pero esta antivitamina que posee el huevo se inactiva con la cocción, por lo que evitamos este riesgo con sólo cocinar el huevo.

Otra salvedad necesaria es que la digestabilidad del huevo es alta y ésta no se modifica por su cocción, es decir, las proteínas, las grasas y las demás sustancias que posee este alimento se digieren y metabolizan rápidamente por el organismo humano, condición que no se pierde si se cocina.

Entonces, podemos continuar disfrutando de las proteínas del huevo y sus aportes al desarrollo muscular sin inconvenientes para la salud, siempre y cuando tengamos la precaución de consumirlos una vez sometidos a cocción.

El huevo es un alimento versátil, económico, y con muchos componentes beneficiosos para la salud, por lo que, una buena noticia para todos es que sus riesgos desaparecen con sólo cocinarlos, pero sus ventajas permanecen intactas.









Cocer el huevo para aprovechar al máximo sus beneficios








El huevo es uno de los alimentos estrella en cualquier hogar, y es que nos saca de un apuro en cualquier momento debido a su fácil preparación y a la cantidad de alimento que nos proporciona.

A pesar de parecer un alimento tan sencillo, el huevo puede tener más complejidad de lo que creemos, y es que es un alimento que varía mucho sus propiedades si lo preparamos de una u otra forma. La manera de cocinar el huevo determinará en muchos casos el aporte nutricional que nos va a aportar así como lo bueno que va a ser para nuestra dieta. Una de las mejores formas de cocinarlo es cociéndolo, aunque vamos a ver por qué.

Habitualmente el huevo es un alimento muy recomendado en la dieta de los deportistas debido a su alto contenido en proteínas de muy buena calidad que nos ayudan a conseguir unos músculos más grandes y sanos, ya que intervienen directamente en la construcción de fibras musculares. Pero también tenemos que tener presente que el huevo contiene altas cantidades de ácidos grasos de los que no podemos olvidarnos.

La mayoría de huevos contienen entorno a 12 o 13 gr de proteína por cada 100 gr, mientras que el aporte graso es casi el mismo que de proteínas. La mayoría de los ácidos grasos son de alta calidad y suelen encontrarse en la yema, aunque es importante que tengamos esto en cuenta para evitar aumentar el aporte graso. De ahí la importancia que tiene una correcta preparación del huevo.

Cocer el huevo es una de las mejores formas de prepararlo, y es que al hacerse en agua con la cáscara el huevo apenas sufre en el proceso de preparación. A esto tenemos que sumar que no añadimos otro tipo de grasa externa. Con este tipo de preparación re respetan al máximo las cualidades nutricionales del huevo con lo que el aporte para el organismo es mayor.

Cuando cocemos los huevos conseguimos perder la estructura tridimensional de las proteínas de la clara y la yema a causa del calor que las transforma de un estado líquido a otro sólido. Las albúminas que contiene el huevo se coagulan y lo hacen más fácil de digerir con lo que aprovecharemos al máximo los nutrientes que este alimento nos brinda.

Aunque este tipo de preparación no es todo lo ventajoso que se cree, y es que un exceso de temperatura en la cocción, que generalmente se produce por dejarlo demasiado tiempo, produce pérdida de las vitaminas que se destruyen a consecuencia de las temperaturas elevadas. Para evitar esto tenemos que saber que aunque la yema se solidifica a más temperatura, el tiempo ideal de cocción es de 12 minutos aproximadamente.

A partir de ahora tenemos que adoptar el huevo cocido como una de las mejores formas de consumir este alimento, y es que es la mejor forma de preparación por conservar al máximo las propiedades sin añadir grasas ni calorías extra, además de mejorar la estructura natural de las proteínas, que se vuelven más fáciles de digerir por el organismo.








¿ Es malo comer un huevo en el desayuno ?






El huevo se asocia más al desayuno americano en forma de huevos revueltos pero no es muy común desayunar un huevo en otras partes del mundo, sobre todo en Europa. Entonces,¿Es malo comer un huevo en el desayuno? Como alimento en sí el huevo no es malo para tomarlo en el desayuno, pero sí podemos ponerle un par de matices.

En la forma de cocinar el huevo está la clave. Si desayunamos un huevo frito tampoco es que nos vaya a pasar nada, pero no es recomendable al incluir un exceso de grasa por el aceite y al ser menos digestivo y tomarlo tan de mañana. Un huevo pasado por agua o cocido es otra cosa, ahí no hay grasas añadidas y lo podemos tomar sin que suponga una sobrecarga a nuestro estómago.

No hay que tener miedo a comer alimentos nuevos en el desayuno. El huevo por ejemplo aporta poco más de 100 kcal y tiene proteínas de alta calidad. Si nos preocupan las calorías siempre podemos quitarle la yema y hacer una tortilla con la clara. Es común que en el desayuno no haya muchas proteínas (excecpto las que tomamos con la leche), por tanto el huevo puede ser un buen complemento proteico nada más levantarnos.

Además, el tomar un huevo por la mañana se asocia a alargar la sensación de saciedad, por lo que evitamos el picoteo antes de la comida y que el hambre domine a media mañana. Y si realizas tus entrenamientos por la mañana, el contar con un plus de proteínas para tus músculos tampoco te va a venir mal, todo lo que sea tener materia prima para tus músculos va a estar bien.









¿Es malo comer un huevo al día?






Otro de los falsos mitos que podemos desmentir. Antes se solía decir que como máximo podíamos comer 3 huevos a la semana, porque éstos tenían un alto contenido en colesterol y podían perjudicar nuestro perfil de grasas. Hoy se sabe que comer un huevo al día no produce ningún mal.

Es cierto que el huevo tiene un contenido alto en colesterol, pero también debemos de saber que aproximadamente el 75% del colesterol que tenemos es endógeno, es decir, lo fabrica nuestro propio cuerpo, y nada podemos hacer, y sólo el 25% proviene de la dieta. Contando también que no todo el colesterol del huevo se absorbe tal cual.

Son las altas cifras de ácidos grasos saturados las que elevarán significativamente el nivel de colesterol. Y la genética, ya que habrá personas que endógenamente fabriquen más colesterol y que el colesterol de la dieta les afecte en mayor porcentaje.

Recuerdo un viaje a Londres donde según estudios recientes habían confirmado que el huevo no elevaba significativamente los niveles de colesterol, y había publicidad por todos sitios donde ponía: “An egg a day is o.k.” (un huevo al día está bien). Así que mientras nuestra dieta sea equilibrada y saludable nada va a pasar por comernos un huevo al día.









El huevo: maltratado por el colesterol









Durante muchos años se ha relacionado indevidamente el consumo de huevo con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, debido a la creencia errónea de que el huevo aumenta notablemente el colesterol en sangre.

Aunque el huevo cuenta con gran contenido en colesterol (unos 400 mg de colesterol en 100 g de huevo), los estudios revelan que no es la cantidad de colesterol ingerida lo que eleva los niveles en sangre, sino la relación entre grasas insaturadas-saturadas, que es lo que hará que se absorba más o menos colesterol.

Los expertos en nutrición califican de excelente a este alimento y nos recomiendan de 4 a 5 huevos por semana, ya que tiene un gran valor nutricional:

El huevo contiene proteínas de alto valor biológico en la clara, más incluso que las de la carne, ya que los aminoácidos esenciales que la forman se encuentran en unas proporciones óptimas.

El aporte graso de la yema es sobre todo a base de grasas saludables, es decir, ácidos grasos insaturados, lecitina y ácidos grasos esenciales como es el omega 3.

Es fuente de vitamina A, D, E, B12 y de minerales como es el hierro, fósforo, sodio, zinc y selenio.

Por estos motivos se debe de ver al huevo como un alimento muy completo y para nada perjudicial en la salud. Aunque como todo en nutrición, la virtud está en el término medio y una alimentación equilibrada, suficiente y variada.
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