Una bacteria peligrosa en los alimentos
Causó más de 30 muertes en Alemania, a partir de un brote en vegetales, y los enfermos son más de 3 mil en ese país del Viejo Mundo. Un subtipo del microorganismo es el causante del letal Síndrome Urémico Hemolítico (SHU).

Hace varias semanas una noticia alarmó a la sociedad germana. La muerte de personas por ingerir hortalizas contaminadas con Escherichia Coli alertó a la Unión Europea y a la comunidad internacional sobre la presencia de la bacteria en otros alimentos.

El microorganismo responsable es un “subtipo” denominado “enterohemorrágica”, que puede ocasionar diarreas con sangre en el infectado, aunque también puede derivar en el Síndrome Urémico Hemolítico (SHU), una afección que genera trastornos renales severos y que incluso puede ser fatal.

Los investigadores alemanes todavía se preguntan cuál fue el origen de la contaminación de los alimentos. “Se pueden contaminar vegetales, sobre todo hortalizas de hoja, porque a veces no se tiene cuidado con el agua que se usa para el riego y se utiliza agua de establecimientos de lavado ganadero o de canales y afluentes de ríos y arroyos con desechos fecales de animales”, explicó Angel Cataldi, investigador principal del CONICET, que trabaja en el Instituto de Biotecnología del INTA.


Un tipo de Escherichia Coli habita en los intestinos de los mamíferos de manera benéfica, ya que interviene en varios procesos de metabolismo de nutrientes. Sin embargo, el resto de los “subtipos” son patógenos y pueden desarrollarse en muchos ambientes.

“La bacteria tiene toda la capacidad metabólica para vivir en el aire, en el agua, en la tierra, es decir, no es lo que llamamos parásito obligado, que solo puede estar en un organismo superior que le provea de nutrientes”, aseguró Cataldi.

Según investigaciones recientes, las aguas del río Erlenbach en Alemania estarían contaminadas con materia fecal. De esta manera, los productores agrícolas infectaron los vegetales durante el riego y, a su vez, los productos no tuvieron un proceso correcto de limpieza con hipoclorito de sodio, un compuesto presente en la lavandina y el cloro.

Por su parte, Argentina es uno de los países con mayor incidencia de Síndrome Urémico Hemolítico en el mundo. En el año 2001, esta enfermedad adquirió difusión debido a la presencia de Escherichia Coli en carne vacuna, lo que derivó en la intoxicación de niños en un local de una cadena de comidas rápidas, que no habría tomado los recaudos apropiados en la cocción de los alimentos.

Los subtipos de la bacteria

Además de una “función normal” en el organismo de los mamíferos, Escherichia Coli se clasifica en cinco “subtipos”: Escherichia coli enteropatogénica (ECEP), Escherichia coli enterotoxigénica (ECET), Escherichia coli enteroinvasiva (ECEI), Escherichia coli enterohemorrágica o verotoxigénica (ECEH), Escherichia coli enteroagregativa (ECEA) y Escherichia coli de adherencia difusa (ECAD).

Los investigadores analizan la diferencia en la composición de estas bacterias para determinar cómo afectan al cuerpo humano.

“Hay varios grupos que generan diferentes tipos de enfermedades, como las uropatógenas, que causan infecciones urinarias, extraintestinales y que pueden invadir otros tejidos más profundos, como los neurológicos”, afirmó Cataldi.

No obstante, el “subtipo” que más preocupa es el que deriva en el Síndrome Urémico Hemolítico (SHU). “Las enteropatogénicas son las que provocan el síndrome urémico hemolítico, algunas no vayan más allá de una diarrea, pero son muy transmisibles y severas en los países más pobres, porque un niño bajo de peso no puede soportar una diarrea o una deshidratación prolongada”.

Según trascendió en los medios internacionales, la farmacéutica Pfizer comenzó a comercializar en enero una nueva vacuna contra la bacteria E. Coli para las vacas, pero aún tiene una patente transitoria en Estados Unidos, porque los resultados de las investigaciones no son concluyentes.

FUENTE:

Agencia CTyS (Ciencia,Tecnología y Sociedad).
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