Contra las creencias que aseguran que habría que evitar las góndolas de congelados de los súper si lo que se busca es una dieta saludable, especialistas aseguran que ese tipo de alimento “no contiene conservantes ni aditivos” y su composición nutricional “es similar a la de los frescos”




A la practicidad que representan los alimentos congelados, se le suman sus cualidades de frescura y valor nutricional, dos características nada despreciables por tratarse de un producto que está casi listo para comer.



A continuación, cuatro verdades sobre “los congelados”:


dijo:
1- Saludables y sin conservantes: los alimentos congelados son libres de conservantes, aditivos y sal. Los alimentos congelados no contienen conservantes ni aditivos, ya que el frío es su método natural de conservación que preserva intactas sus propiedades. El proceso de congelación preserva estas características porque se detienen las reacciones físico-químicas que los alteran. Esto hace que los colores se mantengan vivos, su textura agradable y su conservación sea prolongada.

2- Frescos y nutritivos: la composición nutricional de los alimentos congelados es similar a la de los frescos. Gracias al proceso de congelación las propiedades nutricionales existentes en los alimentos previas al congelado se mantendrán hasta su consumo. La FDA reconoció que los vegetales congelados son tan buenos como aquellos frescos. En 1998 determino que estos productos podían ser denominados “saludables” con el mismo criterio que los vegetales frescos.

3- Prácticos: los alimentos congelados están siempre disponibles y pre listos para lograr una alimentación variada. La congelación permite disponer de una amplia variedad alimentos todo el año, más allá de la estacionalidad de los mismos y sin perder calidad en el producto. Estos productos tienen la ventaja de poder utilizarse en porciones y seguir conservando lo que no utilizamos nuevamente en el freezer, congelado.

4- Ahorro: los productos congelados están listos para su utilización. Lavados, cortados, pre cocidos y libres de desperdicios. Listos para utilizar en la cocina o terminar su cocción y consumir. Con la certeza de que no se van a pudrir a pocos días de su compra, que se pueden utilizar porciones y que cuentan con toda la información tanto legal y nutricional correspondiente y variadas ideas de preparación. Ahorra tiempo, ahorra desperdicios, ahorra ideas.

FUENTE:
http://saludable.infobae.com/mitos-y-verdades-sobre-los-alimentos-congelados/
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