Afectan a más de 10 millones de personas en todo el mundo y representan un grupo diferente de enfermedades que resultan de una o más anormalidades del sistema inmune. Señales de alerta para tener en cuenta




El diagnóstico correcto de las por inmunodeficiencia primaria (IDP) comienza por prestar atención a varias señales de alerta que se presentan y con una buena evaluación por parte del pediatra. Un especialista en el sistema inmunológico (inmunólogo) también puede ayudar al diagnóstico y tratamiento.

Hay una variedad de opciones de tratamiento para los pacientes inmunodeficientes. Como mínimo, las infecciones recurrentes pueden ser tratadas con antibióticos que pueden ayudar a prevenir los daños causados por una enfermedad crónica. Otra intervención importante del tratamiento es la terapia con Gammaglobulina intravenosa o subcutánea que permite la sustitución de los anticuerpos que el cuerpo no puede producir por sí mismo. En otros casos, los trasplantes de médula ósea o la terapia génica, u otros tratamientos alternativos pueden ser apropiados.


Los niños que no reciben tratamiento adecuado y oportuno por las inmudeficiencias primarias presentan infecciones constantes que afectan distintos órganos como el pulmón y los oídos. Las infecciones en oídos, por ejemplo, generan pérdida de audición y pueden condicionar la necesidad de aparatos para la sordera.

Cuando hay problemas repetitivos en pulmones (neumonías), puede ocasionarse un daño permanente y crónico que ponga en peligro la vida del niño afectado y disminuya su crecimiento y desarrollo normal. También, si se detecta una absorción inadecuada de alimentos, presentará desnutrición, pérdida de peso y baja talla, sin olvidar que pueden ocurrir infecciones crónicas en huesos (osteomielitis) y que, incluso, algunos casos pueden complicarse y dar origen a septicemia (infección generalizada) y ciertos tipos de cáncer (linfoma).

Por lo tanto, el diagnóstico precoz y el tratamiento de la enfermedad es esencial para prevenir las infecciones que causarán un daño permanente.


Signos de alerta de las Inmunodeficiencias Primarias (IDP)


Si usted o alguien que conoce presentó dos o más de los siguientes signos de alerta, consulte con el médico pediatra u especialista para determinar si es posible que se trate de una enfermedad por inmunodeficiencia primaria.

dijo:
Signo N° 1: Cuatro o más infecciones nuevas en el oído (otitis) en 1 año

Signo N° 2: Dos o más sinusitis graves en 1 año

Signo N° 3: Dos o más meses tomando antibióticos con poca mejoría

Signo N° 4:
Dos o más infecciones pulmonares (neumonías) en 1 año o 1 neumonía en dos años consecutivos

Signo N° 5: Dificultades para crecer o aumentar de peso normalmente

Signo N° 6: Abscesos (colección de pus) recurrentes por debajo de la piel o en órganos

Signo N° 7: Infección por hongo (Candidiasis / Muguet) persistente en la boca o en la piel después del año de vida

Signo N° 8: Necesidad de antibióticos endovenosos para curar una infección

Signo N° 9: Dos o más infecciones profundas o severas

Signo N°10: Diarrea persistente o crónica con pérdida de peso de causa no conocida

Signo N°11: Episodio o enfermedad autoinmune (ataque inmune a algo propio del cuerpo)

Signo N°12: Ciertas infecciones virales a repetición (Herpes, Condilomas)

Signo N° 13: Enfermedades hematológicas no claras

Signo N°14: Algún familiar con Inmunodeficiencia Primaria

FUENTE:
http://saludable.infobae.com/inmudeficiencias-primarias-que-son-y-como-reconocerlas/
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