Frases que pasan de boca en boca o consejos recibidos por amigos o conocidos y que asumimos como ciertos, nunca escasean. Se trata de creencias en torno a la nutrición y que son aceptadas como verdaderas. Construir dietas propias, evitar el desarrollo de ciertas prácticas o consumir ciertos alimentos, muchas veces no nos permite darnos cuenta del daño que se le hace al organismo aún de manera involuntaria.






Hay afirmaciones que, sin fundamento, van pasando por generaciones y que aumentan en esta época, cuando la llegada de la primavera es inminente y tomamos conciencia que la ropa más liviana no logrará ocultar esos rollitos que fuimos cultivando durante el invierno.

María José Fierro, del Círculo del Nutricionistas de Sodexo, Chile, afirma que la clave es no creer en todo lo que uno ha escuchado, sino informarse.

Construir dietas propias, evitar el desarrollo de ciertas prácticas o consumir ciertos alimentos muchas veces no nos permite darnos cuenta de daño que se le hace al organismo. “Hay muchas afirmaciones que hemos escuchado y son falsas. Es importante tener claro qué alimentos son y derribar mitos que muchas veces nos ayudan a alivianar nuestra conciencia, pero que de todas maneras nos hacen engordar’’, afirma la especialista.

No se trata evitar cierto tipo de alimentos, muchas veces estos mitos involucran también prácticas que seguimos con toda confianza, como saltarnos el desayuno o no freír en aceite para no sumar kilos y que la nutricionista de Sodexo se encarga de aclarar en un listado de siete mitos derribados.


Los siete mitos derribados por la nutricionista

1.- El aceite crudo engorda menos que el frito

Ya sea que consumamos aceite crudo o frito las calorías no varían ya que el calentamiento no modifica el aporte calórico de las grasas; lo que sí el aceite crudo será de mejor calidad, ya que al no aplicar calor, no se oxida, proceso que hace que la grasa se adhiera a nuestras arterias, lo que es un factor riesgo cardiovascular.



2.- El agua engorda



El agua no sólo no aporta ni una caloría, sino que además, nos hidrata y contribuye a lograr una sensación de saciedad. Adicionalmente es indiferente el momento en que se tome, ya sea durante la comida o entre horas. Se debe tener en cuenta que cuando se aumenta de peso a pesar de tener la sensación de que la ingesta calórica es baja, es claro que hay que analizar qué es lo que se come durante el día, ya que a veces se consumen a deshoras “picoteos” que aportan mucho más calorías que un plato de comida.

3.- Las frutas no engordan



Las frutas, consumidas en exceso y en lapsus de tiempo menor a 3 horas, sí hacen engordar e incluso más que las verduras, exceptuando las remolachas, los choclos y la palta. Esto por los azúcares que contienen, los que además pueden variar en el mismo tipo de fruta según el grado de maduración.

4.- Las pastas engordan



La pasta y el pan aportan hidratos de carbono, que además son de absorción lenta. Sin embargo, dado lo anterior, la energía se libera poco a poco manteniendo por más tiempo la sensación de saciedad. De todas maneras, por su aporte energético se recomienda consumir en porciones de 1 taza en caso de la mujer a 1 taza y media en el caso de los hombres y si se puede acceder a pastas integrales, mucho mejor, prefiriendo aderezos naturales para acompañarlas (salsa de tomate natural, pastas de albahaca, etc.)

5.- Desayunar engorda



Por el contrario, diversos estudios han comprobado una mayor tasa de obesidad entre quienes por hábito no desayunan. El desayuno es la principal comida del día. Durante la noche no hay actividad física importante pero nuestro cuerpo sigue consumiendo calorías para cubrir el funcionamiento de los distintos órganos. Si no se desayuna hay más probabilidad de consumir a deshora alimentos que engordan como pasteles o papas fritas. Es bueno considerar en esta comida la incorporación de cereales, de preferencia alto en fibra (pan integral, avena, etc), un lácteo semi o completamente descremado y si gusta una porción de fruta (si se desea ésta última se puede optar dejarla como colación 3 horas después de haber desayunado).

6.- El pan tostado engorda menos



En relación a un pan sin tostar, provoca mayor saciedad, pero no engorda menos. Cuando tostamos el pan solamente se le extrae el agua pero ello no modifica su aporte calórico.

7.- Tomar jugo de limón antes de las comidas ayuda a adelgazar



Ningún alimento, y por lo tanto tampoco el limón tienen la propiedad de disminuir la grasa corporal, la gente adelgaza o engorda de acuerdo al número de calorías que ingiere y las que gaste durante la jornada..


Fuente: Fuente La Segunda
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