http://www.territoriodigital.com/verimg.aspx?F=1&A=360&O=/img/1/98/3874263112777252_1.jpg
Por eso los especialistas remarcan que es muy importante lo que se haga "desde el minuto cero" para tratar de mantener las funciones vitales, y una vez recibida el alta en cuanto a la educación del paciente



El riesgo de recurrencia de los accidentes cerebrovasculares (ACV) varía de acuerdo a las características del evento y del paciente, pero en líneas generales aumenta progresivamente conforme pasa el tiempo, encontrándose los primeros 10 años posteriores al primer episodio entre los de mayor riesgo.

Esta es la principal conclusión a la que arribaron los investigadores del King´s College de Londres en Inglaterra, liderados por el doctor Keerthi M. Mohan, quienes realizaron una investigación que incluyó 28 estudios.


"Se sabe que las personas que sobrevivieron a un ACV presentan mayor riesgo de padecer nuevos accidentes de este tipo. Sin embargo, con el objetivo de estimar el riesgo acumulado de recurrencia realizamos una revisión sistemática y un meta-análisis que tomó en consideración lapsos que iban de los 30 días a los 10 años posteriores al episodio", informaron los científicos al journal “Stroke” en cuya última edición se encuentran las conclusiones de esta experiencia.

De acuerdo con los responsables del estudio, el riesgo acumulado de recurrencia de ACV fue del 3,1 por ciento a los 30 días, del 11,1 por ciento al año, del 26,4 por ciento a los cinco años y del 39,2 por ciento a los 10 años de sucedido el accidente inicial.

"Los resultados obtenidos en esta experiencia demostraron que las diferencias entre las poblaciones, los cambios temporales respecto al manejo del ACV, y también lo que se hizo en términos de prevención secundaria son sumamente importantes", agregaron.

"Por eso creemos que es vital trabajar sobre el aspecto que podemos modificar e intervenir: el manejo del ACV agudo, y las medidas de prevención secundaria, que son las que condicionan la posibilidad de sufrir un nuevo evento ya sea 10 días o 10 años después del primer episodio", concluyeron.

En este sentido, los profesionales siempre destacan la importancia de abordar el cuadro desde el minuto cero, es decir cuando el evento comienza o en la ambulancia.

Partiendo de esa situación, lo que ocurra a posteriori y las medidas que se implementen en términos de educación del paciente para que el episodio no se vuelva a repetir dependerán del cuadro original y de las características de la persona afectada. Lo fundamental es que, como remarcan los especialistas, "en términos de recuperación, no hay techo".

"Lo que se hace por un paciente que tiene un ACV los primeros siete días posteriores al ataque repercute seriamente en lo que tiene que ver con el riesgo de mortalidad, pero también en lo referido a la calidad de vida desde ese momento y por un lapso de 10 años", expuso al ser consultado el doctor Luciano Sposato, médico neurólogo, director del departamento de Neurología de INECO, y director del Centro de Ataques Cerebrales del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro

No obstante, el especialista reconoció que "es vital actuar rápido e inclusive detectar los síntomas del ACV para poder abordarlo apenas ocurrió. De eso dependerá que podamos extender la ´ventana terapéutica´, es decir el tiempo en el cual es posible hacer algo por el paciente no sólo para salvarle la vida sino también para obtener buenos resultados (recuperación de las funciones vitales) y realizar una mejor rehabilitación".

De hecho, se sabe que con una correcta atención, la morbimortalidad por ACV puede disminuirse en un 50 por ciento. Además, si se actúa a tiempo y se pone en marcha el esquema de rehabilitación adecuado, una persona que sufrió un infarto cerebral puede recuperarse al 100 por ciento.


Fuente: Pro Salud News 
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top