¿Qué le pasaría a tu cuerpo si dejas de fumar ahora mismo?




Para un fumador de varios años de hábito, el proceso de desintoxicación tras dejar de fumar involucra necesariamente el factor tiempo. El organismo ha sufrido bastante durante el período de tabaquismo, y ello conlleva necesariamente un período largo para que el cuerpo pueda recomponerse, en un proceso que es muy difícil de llevar a cabo debido al poder de la adicción.

Sin embargo, por más de que se precise mucho tiempo para volver a estar 100% libre de humo de tabaco, apenas dejamos de fumar en nuestro cuerpo ya comienza a experimentar cambios que paulatinamente lo convertirán en un organismo sano.

He encontrado un interesante artículo en el que se muestra con secuencias lo que ocurre a medida de que el proceso de cesación del tabaquismo comienza a operar, desde los primeros minutos tras cortar con el cigarrillo hasta los años subsiguientes de eliminación del hábito.


Por ejemplo, en los primeros veinte minutos la presión sanguínea vuelve a niveles normales, y en sólo ocho horas los niveles de monóxido de carbono en el cuerpo se reducirán a la mitad, haciendo que los niveles de oxígeno en la sangre alcancen los niveles originales.

En los primeros dos días la posibilidad de padecer un ataque cardíaco ha descendido considerablemente, y toda la nicotina que está almacenada en tu cuerpo habrá desaparecido. Mejor aún, tanto el olfato como el gusto retornarán a niveles originales.

En 72 horas los tubos bronquiales se relajarán, y será cuestión de dos semanas para que ocurra algo tan importante como que la circulación en el cuerpo vuelva a niveles normales. De hecho, durante las próximas diez semanas la circulación continuará progresando positivamente.

Entre tres y nueve meses sin probar un cigarrillo la tos, los estornudos y los problemas respiratorios irán desapareciendo, pues la capacidad pulmonar mejorará en un 10%.

Cuando ya has pasado un año entero sin fumar tu riesgo de padecer enfermedades cardíacas habrá disminuido a la mitad, y en cuestión de cinco años éste será equivalente al de un no fumador. En diez años lo mismo ocurrirá con el riesgo de contraer cáncer de pulmón, y en quince años tu riesgo de padecer ataques cardíacos será equivalente al de un no fumador.
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