Vomitar es forzar los contenidos del estómago a subir a través del esófago y fuera de la boca. Es una acción forzada que se realiza por medio de una contracción fuerte y hacia abajo del músculo del diafragma.
Al mismo tiempo, los músculos abdominales se tensan súbitamente contra un estómago relajado con un esfínter gastroesofágico abierto. Los contenidos del estómago son impulsados h

acia arriba y hacia fuera.
Como parte de un reflejo corporal, se puede producir más saliva justo antes de vomitar.
El vómito es un reflejo complejo y coordinado que está orquestado por medio del centro del vómito localizado en el cerebro y responde a señales provenientes de:
•La boca, el estómago y los intestinos.
•El torrente sanguíneo que puede contener medicamentos o infecciones.
•Los sistemas de equilibrio en el oído (mareo).
•El cerebro mismo, incluyendo vistas, olores o incluso pensamientos alterados.

Una variedad sorprendente de estímulos pueden desencadenar el vómito, desde migrañas hasta cálculos renales. Algunas veces, el simple hecho de ver a alguien vomitando hace que se desencadene el vómito en uno, en un esfuerzo del cuerpo por protegerlo de una posible exposición al mismo peligro.
La mayor parte del tiempo, las náuseas y el vómito no requieren atención médica urgente. Sin embargo, si los síntomas continúan durante días, si son severos o si usted no puede retener ningún alimento o líquido, puede padecer una afección más grave.
La deshidratación es la mayor preocupación en la mayoría de los episodios de vómitos. La rapidez con la cual uno se deshidrata depende de la talla, la frecuencia de los vómitos y si también tiene diarrea.
Entre las causas por las que se produce el vómito se encuentran las infecciones virales, determinados medicamentos, migrañas, mareo o cinetosis, embarazo, intoxicación alimentaria, alergias a los alimentos, tumores cerebrales, quimioterapia en pacientes con cáncer, bulimia, alcoholismo y úlcera péptica en la salida del estómago.
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