Este pequeño informe que les presento a continuación habla sobre un tema muy importante para los que deseen iniciarse en el vegetarianismo. Sin embargo la intención no es persuadir a quien no lo desee para que se haga vegetariano. Por el contrario, esta información les va a ser muy útil si lo que quieren es cuidar su salud y de todas formas, quieren seguir comiendo un asado de vez en cuando.


Los principios del correcto consumo de la fruta





Es indudable que en el amplio tema de la salud no hay campo que haya sido peor entendido, más injustamente calumniado ni más vituperado que el consumo de fruta. En nuestra civilización, la gente no sabe como se debe comer la fruta. Y no estoy hablando de que no sepan como encontrarla y comérsela; eso lo saben muy bien. Lo que no saben es cuándo ni cómo comerla.
¿Cuántas personas conocen que realmente aborrezcan la fruta? ¿Que no puedan aguantarla? Probablemente ninguna. La mayor parte de la gente, cuando se le pregunta, dice que le gusta la fruta. Tal vez el comentario más negativo que se pueda oir al respecto sea: "Me encanta, pero no me cae bien" o "Me encanta, pero no puedo comerla". Lo más frecuente es que la razón por la que no pueden comerla se basa en la ignorancia de cómo se debe consumir correctamente la fruta.



La razón de que a casi todos nos guste la fruta es que nuestro cuerpo está instintivamente ávido de ella. Con sus deliciosas combinaciones de sabor y aromas, con sus colores que son un deleite para el ojo, la fruta es siempre una invitación al placer de comer. La fruta es indudablemente el alimento más benéfico que se pueda consumir, el que más energía suministra y el más vivificante, con la condición de que se la consuma correctamente.

La fruta nos atrae instintivamente porque se trata, incuestionablemente, del alimento más importante que se puede aportar al cuerpo humano, el único al cual nuestra especie está biológicamente adaptada.
Como estamos biológicamente adaptados para comer fruta, es mucho más importante pensar en qué cantidad de fruta y no de proteína vamos a comer durante el día.



Es imperativa la necesidad de que nuestro organismo se vaya limpiando constantemente de los desechos tóxicos que acumula el cuerpo. La manera más eficaz de realizar esta limpieza es el consumo de alimentos con alto contenido de agua. Ya pueden imaginarse ésto: de todos los alimentos, la fruta es el que tiene mayor contenido de agua.
Cualquier fruta es en una proporción entre un 80 y un 90% agua, agua que limpia y vivifica. Además, todas las vitaminas, minerales, carbohidratos, aminoácidos y ácidos grasos que el cuerpo humano necesita se encuentran en la fruta.



El porcentaje ideal de cada uno de los integrantes esenciales de los alimentos es el siguiente:

Glucosa . . . . . . 90%
Aminoácidos . . . 4-5%
Minerales . . . . . 3-4%
Ácidos grasos . . 1%
Vitaminas . . . . . Menos del 1%

Estas proporciones representan lo que sería la composición ideal de los alimentos, en función de las necesidades del cuerpo, y sobre el planeta no hay más que un alimento que satisfaga perfectamente esos requisitos: la fruta

El ingrediente esencial para una vida vigorosa es la energía. La digestión consume más energía que cualquier otra actividad física. Es aquí donde la fruta desempeña un papel tan vital como significativo. Para su digestión, la fruta exige mucha menos energía que cualquier otro alimento. Es más, ¡practicamente nada! La fruta no se digiere en el estómago ni siquiera en una mínima parte. Las frutas son predigeridas. Todas las frutas (a excepción de las bananas, los dátiles y las frutas secas) atraviesan el estómago en muy poco tiempo, veinte o treinta minutos, se descomponen y liberan sus vivificantes sustancias en los intestinos.


La energía que ahorra la fruta al no tener que ser digerida en el estómago es considerable, y automáticamente es dirigida a depurar el cuerpo de desechos tóxicos. Pero todo esto es válido solamente cuando se consume correctamente.


¿En qué consiste el correcto consumo de frutas?


Muy simple: ya que la fruta no está destinada a permanecer mucho tiempo en el estómago, un consumo correcto indica que nunca se la debe comer como acompañamiento de ninguna otra cosa, ni inmediatamente después. Es esencial cuando se come fruta, hacerlo con el estomago vacío.

Supongamos que se come un sandwich y después, una porción de fruta, por ejemplo un trozo de melón. El melón podría pasar directamente a través del estómago a los intestinos, pero el sandwich impide que lo haga. Entretanto, toda la comida se pudre, se fermenta y acidifica. En el momento mismo en que la fruta entra en contacto con la comida que hay en el estómago y con los jugos digestivos, toda la masa de alimentos comienza a echarse a perder. Cualquier proteína que haya en el estómago se pudre, cualquie carbohidrato fermenta. El contenido del estómago se acidifica y corremos en busca de alguna medicina porque nos sentimos mal. Esto es algo facilmente verificable.



Hay dos consideraciones importantísimas para quien quiera asegurarse de que está haciendo un correcto consumo de fruta:

1) El tipo de fruta que se debe consumir es uno solo: CRUDA Y FRESCA. No se obtiene beneficio alguno de comer fruta que haya sido procesada o alterada de cualquier manera por el calor. Su consumo puede ir, en cambio, en detrimento del cuerpo, que solo es capaz de utilizar la fruta en su estado natural. Tanto las manzanas al horno como las frutas de lata, las salsas de frutas cocidas y los pasteles son dañinos, en cuanto no proporcionan al cuerpo sustancias que lo desintoxiquen ni que lo nutran, y producen en cambio, toxinas y acidez. Así obligan al cuerpo a usar su energía para neutralizar y expulsar su acidez. La verdad es que la fruta es un alimento delicado, y la cocción destruye su valor potencial.

2) La segunda consideración se refiere al tiempo que debe transcurrir desde que se ha consumido cualquier otro alimento, antes de comer fruta. Mientras el estómago esté vacío se puede comer toda la fruta que uno quiera y durante un período tan largo como se quiera, siempre que se dejen pasar entre veinte y treinta minutos antes de comer cualquier otra cosa. Así se dejará el margen de tiempo necesario para que la fruta haya salido del estómago. Las bananas, los dátiles y las frutas secas necesitan de 45 minutos a una hora. Una vez que se ha consumido cualquier otra cosa que no sea fruta se deberá dejar pasar el tiempo que se indica a continuación

Alimento , Tiempo de espera

Ensalada o verduras crudas . . . . . . . . . . . . . 2 horas
Comida bien combinada, sin carne . . . . . . . . 3 horas
Comida bien combinada, con carne . . . . . . . . 4 horas
Cualquier comida mal combinada . . . . . . . . . . 8 horas

Una comida bien combinada es aquella que no incluye más de un tipo de alimento entre los siguientes: proteicos, altos en carbohidratos, con almidón. Éstos alimentos se denominan alimentos concentrados, ya que son bajos en contenido de agua. Una comida bien combinada debe tener un 70 % de alimentos altos en agua y 30 % de algún alimento concentrado.
Ejemplos de malas combinaciones en la comida son: carne con arroz, carne con huevos, carne con papas, legumbres con papa o queso, etc.




Es obvio que la adecuada combinación de los alimentos y el consumo correcto de fruta tiene muchísimo que ver no solamente con lo que se come, sino también con cuándo se lo come.
Si alguien se pregunta cual es el peor momento para comer, probablemente se responda "a la noche, antes de acostarse". Aunque comer inmediatamente antes de irse a dormir es un mal hábito, hay otro momento del día que es más contraproducente y destructivo para comer. Y ese momento es la mañana, cuando nos despertamos.


"¿¿Qué?? Pero, ¿cuántas veces nos han dicho que se debe tomar un desayuno sustancioso para tener energía?"



Si, ¿cuántas veces? Ya se que esto es un golpe tremendo para uno de nuestros sistemas de creencias más condicionantes y más profundamente arraigados.
Te pido que por un momento intentés olvidarte de todo lo que creías saber sobre el desayuno. Durante un momento intentá olvidar todos los consejos de médicos, dietistas y expertos en nutrición. Confía solamente en tu propio sentido común.
Recordemos que la energía es la esencia de la vida. Cuando nos despertamos por la mañana estamos descansados y en el punto culminante de nuestro nivel de energía para el día, siempre que el organismo no se haya pasado la noche luchando con un sandwich de medianoche o una comida mal combinada. ¿En qué vamos a gastar ese excedente matinal de energía? ¿ En un desayuno sustancioso? Un desayuno sustancioso no puede aportar energía porque la consume ¿De qué otra manera se podría digerir el alimento sin un gasto de energía?
Entonces, desde el momento en que te despertés a la mañana y hasta el mediodía por lo menos, no consumas otra cosa que fruta fresca. Come o bebe todo lo que quieras sin imponerte limitaciones. Si lo deseas, comelo, pero siempre escuchando a tu cuerpo ¡evitá el exceso! Si no comés nada más que fruta vas a poder generar en vez de consumir, buena parte de la energía necesaria para el día. La digestión de la fruta requiere poca energía porque no se realiza en el estómago. Si está bien masticada, ya no necesita más digestión.
Es en los intestinos donde se absorben todas las sustancias nutritivas. Como la fruta se encamina a los intestinos en custión de minutos, no de horas, las sustancias nutritivas que contiene son inmediatamente absorbidas y utilizadas por el cuerpo. El mejor combustible que puede usar el cuerpo es la glucosa y ésta se encuentra en gran cantidad en la fruta.


En conclusión, el que se proponga una mejora en su estado de salud necesita implementar lo siguiente: exclusivamente fruta por las mañanas. Y si es posible, ayuno frutal uno o dos días a la semana, consumir nada más que fruta en todo el día. Yo ya hice la experiencia y se las recomiendo con toda humildad. Yo no soy nadie calificado como para que me crean todo lo que les digo, es más, no es mi intención. Yo no soy dueño de una frutería, simplemente quiero compartir lo que yo sé que es verdad e invitarlos a ustedes a saber que pueden tomar una decisión inteligente por sí mismos, sin depender de lo que les diga un médico, un nutricionista o un dietólogo, por más profesionales que sean. La salud es lo más importante de tu vida. Sin salud, lo demás no importa nada.


La fuente del informe es un libro llamado "La Antidieta" de Harvey y Marilyn Diamond, que tengo en mis manos y por lo tanto no puedo citarla con un link. Las imágenes son sacadas de Google y solo son decorativas.

¡Que la salud siempre sea tu objetivo y tu recompensa!
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