Consumir bebidas hidratantes sin hacer deporte daña los riñones:

algunos jóvenes que no practican ningún deporte están sustituyendo el agua por bebidas isotónicas, al igual que sucede en España con la Coca-Cola. Pero si ésta última engorda, las bebidas hidratantes no se quedan mancas: a largo plazo provocan daño renal.


Al parecer, el alto contenido en sodio, potasio y micronutrientes de estas bebidas deportivas amenaza con multiplicar la cantidad de pacientes nefrópatas (con daño en el riñón), además de incrementar el riesgo de padecer arritmias cardiacas y edemas (hinchazón en una parte del cuerpo por acumulación de líquido).

se estima que un 40% de los jóvenes de entre 16 y 18 años recurren a estas bebidas, en muchas ocasiones sin hacer un gasto calórico que lo justifique. Algo parecido pasa con el consumo de barritas energéticas por parte de jóvenes que no pegan un palo agua: a medio plazo provocan obesidad. La especialista recomienda a los jóvenes consumidores de estas bebidas y suplementos que se sometan a una exploración física para conocer la composición (cantidad de grasa y músculo) de su organismo, además de que un laboratorio analice el contenido de nutrientes en sangre y tejidos.
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