Sin un consumo adecuado de agua, no sería posible la vida. En los adultos, el porcentaje de agua corporal varía entre 60 y 70 por ciento, de tal manera que es un líquido vital para la vida


Beber agua diariamente favorece diversas funciones en el organismo como regular la temperatura corporal y ayuda a mantener un buen nivel de hidratación, que incluye mucosas y piel.

Por la respiración, el sudor, la orina y las heces fecales, el organismo pierde entre dos y medio a tres litros de agua, por ello, para reponer esa pérdida de líquidos, alrededor de un tercio es aportado por los alimentos, ya que todos, así sea una galleta o una rebanada de pan, contienen en su composición cierta cantidad de agua y, como parte de su metabolismo, las proteínas, hidratos de carbono y lípidos, proporcionan otra cantidad de agua.



Los restantes dos tercios de agua que el cuerpo necesita, deben ser aportados mediante líquidos, por lo que se recomienda, en adultos, un consumo diario de seis a ocho vasos de agua simple, cantidad que debe incrementarse si se realiza actividad física vigorosa o se está en clima caluroso, particularmente cuando la temperatura ambiental es superior a los 32 grados centígrados.



En los últimos años, el 'boom' de los gimnasios y del cuidado corporal, han producido que se hallan diversificado los patrones de la conducta, desencadenando en patologías poco comunes. Las consecuencias que puede tener una ingesta desacerbada de agua, pueden ser de lo más variadas siempre con un componente altamente peligroso para la salud física. Los riñones serían los más afectados debido a que puede llegar un momento en el que éstos no drenen y se produzca una saturación.



'Esto puede traer graves consecuencias al organismo, ya que al orinar no sólo se elimina agua, también se pierden sales minerales como sodio, potasio y magnesio, se presentan alteraciones a nivel de riñones y corazón, baja en la presión arterial; hay cansancio y dolor de cabeza .


'La pérdida importante de potasio es capaz de provocar que la frecuencia cardiaca disminuya e incluso que el corazón llegue a detenerse; la falta de magnesio altera la memoria, por lo que no debe existir un abuso en el consumo de agua', cuyo desenlace podría desencadenar en la muerte, a este fenómeno se le denomina hiperdrosis.
Este trastorno, también llamado polidipsia psicogénica, se define como el deseo compulsivo de ingerir grandes cantidades de agua. La ráiz de éste viene determinada por un desorden psíquico. Según las fuentes consultadas, podría venir desencadenado por los anteriormente citados principalmente por aquellos que se asientan en el culto al cuerpo.



En principio, atiende a desórdenes de tipo orgánico así como a patologías hormonales. La diabetes insípida puede ser una de ellas. Al considerarse un trastorno de la conducta, se podría decir que en la actualidad, no atiende a unos parámetros estipulados desde la comunidad médica. La ingesta de agua siempre se ha considerado beneficiosa para el ser humano. Por ejemplo, al tener un cólico nefrítico (de riñón), el consumo de agua favorece su erradicación. Pero beber más de dos o tres litros al día, no parece ser muy conveniente.



Un consumo adecuado de agua varía en seis a ocho vasos al día, de manera repartida no de golpe lo que favorece diversas funciones en el organismo, entre estas, regula la temperatura corporal, ayuda a mantener un buen nivel de hidratación, incluyendo mucosas y piel; el proceso de digestión, previene y corrige problemas de estreñimiento y ayuda a la adecuada digestión y absorción de los nutrimentos.

Por esto, los medicos recomiendan, estar bien hidratados, pero no excederse ni ingerir de menos.

Fuente: salud.ideal.es
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