Las supercomputadoras que procesan las imágenes de los satélites meteorológicos se podrán aplicar a partir de ahora al diagnóstico cardiológico, ya que su capacidad de manejar millones de imágenes simultáneamente permite recrear mediante TC el movimiento cardiaco.




La imagen anatómica fija, como la obtenida mediante tomografía computarizada (TC), resulta de gran utilidad en el diagnóstico de las patologías cardiacas, pero nada comparable a la móvil, normalmente funcional, resultado de la resonancia magnética.

* Tras un primer ensayo con esta técnica, "aún no conocemos ni el 10 por ciento de las posibilidades que ofrece", dice Mario Jorge García


No obstante, ahora "podemos convertir imágenes TC en una película de alta definición, sabiendo así cuánta sangre se bombea en cada latido y cómo, controlando por ejemplo el funcionamiento de la válvula mitral. De este modo podemos confiar más en la TC para el estudio de la imagen funcional", explicó ayer Juan Carlos Plana, cardiólogo especialista en imagen de la Clínica Cleveland, en Ohio, Estados Unidos, durante la XXV Reunión Anual de Imagen Cardiaca, que se está celebrando en Madrid.

Esta mejora en el procesado de la imagen de TC es posible gracias a un proyecto en el que han participado la Fundación Jiménez Díaz, el Hospital Puerta de Hierro, el Hospital 12 de Octubre y el Centro de Diagnóstico por Imagen y Resonancia Magnética Doctores Sales, todos en Madrid, en colaboración con la empresa Ziosoft, especializada en visualización y análisis funcional, de Estados Unidos.

Esta entidad ha permitido enviar vía satélite las imágenes de TC multicorte obtenidas en España hasta su sede, donde se han procesado en supercomputadoras que "habitualmente se utilizan para una aplicación completamente distinta: los pronósticos meteorológicos", describió Mario Jorge García, del Albert Einstein College de Medicina de la Universidad Yeshiva, en Nueva York, Estados Unidos. A su juicio, "aún no conocemos ni el 10 por ciento de las posibilidades que ofrece esta nueva forma de procesar la información aplicada al campo del diagnóstico cardiológico".

* "No hay que subestimar los efectos de las radiaciones" e impulsar el uso de equipos de baja dosis, afirma Miguel Ángel García Fernández

En esta línea se manifestó también Miguel Ángel García Fernández, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, de Madrid, y presidente de la Asociación Española de Imagen Cardiaca, organizadora de la reunión: "Son las imágenes del corazón en movimiento más espectaculares que se han conseguido hasta ahora; podemos ver cosas que hasta ahora eran impensables en el diagnóstico".

La supercomputación permite analizar millones de datos simultáneamente y de forma instantánea, lo que genera imágenes "sin parangón" en la valoración dinámica de la función cardiaca, según García Fernández.



Menos radiación


Por otra parte, durante la XXV Reunión de Imagen Cardiaca se ha planteado la necesidad de utilizar equipos de TC de baja radiación, dado que "los que usamos en la actualidad para la detección de la isquemia no son excesivamente buenos y pueden tener efectos secundarios importantes", según García Fernández, que alerta de que "no hay que subestimar los efectos de las altas radiaciones".

Además, tal y como describe el experto, estos equipos permitirían reducir el número de estudios coronariográficos hasta en un 25 por ciento, con el consiguiente ahorro de costes sanitarios.
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