Día Mundial del Asma

Bajo el lema “Puedes controlar tu asma”, hoy se celebra una nueva edición de esta jornada de concienciación sobre una enfermedad que afecta en el mundo a 300 millones de personas.
Hoy 3 de mayo la Global Initiative for Asthma (GINA) organiza una nueva edición del Día Mundial del Asma, enfermedad crónica que afecta a 300 millones de personas en el mundo y produce 12.000 hospitalizaciones al día en Europa occidental. El lema de la presente edición es el que se mantiene desde 2007: “Puedes controlar tu asma”. Al respecto, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), señala en un comunicado que casi el 50% de los pacientes con asma sufre innecesariamente a pesar de estar en tratamiento porque no tiene un buen control de su enfermedad, lo que provoca un empeoramiento de los síntomas y un aumento de las crisis repentinas, hospitalizaciones o incluso la muerte.

A pesar de ello, según la citada sociedad, existe la percepción de que es una enfermedad que no requiere una atención especial porque se acepta como “adecuado” el actual manejo de la misma. Esta situación que contribuye a que los pacientes se conformen con que su asma no esté controlada de manera tan óptima cómo es posible.

Cerca del 90% de las personas asmáticas acepta padecer síntomas como parte “normal” de su situación cuando con el tratamiento y seguimiento correctos es posible el control del asma en la mayoría de los pacientes. En este sentido, la SEPAR destaca que “el 95% de los asmáticos lleva una vida normal cuando realizan un tratamiento adecuado”.

La sociedad científica añade que existen varios signos que alertan de que el asma no está controlada, como síntomas persistentes durante el día y la noche (ahogo, pitos, opresión torácica, tos, secreción bronquial), despertares nocturnos, incapacidad para realizar actividades cotidianas, necesidad de recurrir a medicación de rescate más de dos veces a la semana y crisis que requieran hospitalización, entre otros.

Los estudios ponen de manifiesto que el 63% de los pacientes con un inadecuado control del asma se despiertan, al menos, una vez a la semana en comparación con el 5% de los correctamente controlados. Además, visitan al médico con doble frecuencia y se ven limitados en su vida social, práctica deportiva e incluso ven mermada su capacidad para realizar sus tareas diarias.

Controlar todas las manifestaciones de esta enfermedad es, por tanto, uno de los objetivos pendientes para que el paciente asmático pueda llevar una vida normal. Para ello es necesario realizar evaluaciones regulares del control del asma, como mínimo dos o tres veces al año, de modo que se garantice el mejor tratamiento.

Sobre el tema del control de la enfermedad también se ha manifestado el Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), difundiendo un mensaje sobre la importancia de estar bien informado acerca de esta enfermedad.

Según esta sociedad científica, el lema destaca por su mensaje positivo, que anima a los niños y a las familias a tomar el control en el cuidado de la enfermedad. Como resultado de ello se pretende desarrollar una buena cooperación de los pacientes con sus médicos; identificar y reducir la exposición a los factores de riesgo; valorar, tratar y monitorizar el asma; y saber manejarse ante una crisis.

Para los pediatras de AP, el objetivo del tratamiento es controlar la enfermedad y puede lograrse en la gran mayoría de los pacientes asmáticos por medio de un manejo adecuado. Las claves que definen el buen control del asma son que los pacientes no tengan síntomas de asma como tos por las mañanas o al correr; puedan dormir bien sin despertares nocturnos; no necesiten medicación de rescate; no tengan ningún ataque de asma, y pueda realizar actividades deportivas y de tiempo libre que deseen sin limitaciones.
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