En el día internacional de la enfermedad, una especialista detalló que la intolerancia al gluten de trigo, cebada y centeno se presenta en personas genéticamente predispuestas. Signos de alerta




La enfermedad celíaca es una enteropatía del intestino delgado caracterizada por una respuesta inflamatoria crónica, debido a la intolerancia a la fracción proteica del gluten de trigo, cebada y centeno, que se presenta en individuos genéticamente predispuestos.

El trigo que resulta tóxico para los celiacos, desencadena una respuesta inmunológica anormal que causa una reacción inflamatoria que lleva al aplanamiento de vellosidades que recubren el intestino e impide la absorción de nutrientes.

En condiciones normales todo alimento ingerido debe pasar por un proceso de digestión que lo degrade en partículas más pequeñas, para que estas puedan ser absorbidas luego.

El cuadro clínico de presentación clásico es el de un síndrome de mala absorción con acortamiento severo, hasta desaparición de las microvellosidades del intestino, atrofia severa de la mucosa y presencia de diarrea crónica, pérdida de peso, retraso de crecimiento, abortos, infertilidad y desnutrición global. El trastorno puede manifestarse a partir de la infancia.

Se estima que la enfermedad afecta al 1% de la población de lenguas indoeuropeas, aunque se piensa que es una enfermedad subdiagnosticada.

Un mayor conocimiento de esta patología demostró que existen otras formas de presentación clínica, bastante habituales, y que pueden mostrar síntomas intestinales leves y difusos pero también características extraintestinales. Son comunes las presentaciones monosintomáticas u oligosintomáticas tales como la anemia, generalmente que no responde al tratamiento, trastornos dermatológicos, neurológicos, alteraciones en la reproducción como infertilidad o abortos espontáneos, trastornos psiquiátricos y procesos neoplásicos como la enteropatía asociada al Linfoma T.

En 1991 comenzó a hablarse de la teoría del iceberg, considerando que la parte visible y conocida de esta enfermedad lo constituyen los pacientes sintomáticos con definidas características clínicas, histológicas y serológicas.

Sin embargo, por debajo de la misma subyacen la mayoría de los pacientes celíacos que pueden presentar distintas formas de la enfermedad:

dijo:

• Silente: asintomático, con complicaciones intestinales, sólo detectable en un screening, ya que presenta anticuerpos específicos positivos.

• Latente: también asintomática y con anticuerpos específicos positivos o negativos pero con lesiones histológicas mínimas.

• Potencial: con morfología de la mucosa normal, anticuerpos negativos pero con alta probabilidad de desarrollar la enfermedad.


Si bien el gold standard para el diagnóstico es la biopsia, la detección de anticuerpos específicos para la enfermedad es una herramienta de gran utilidad sobre todo en la detección de poblaciones monosintomáticas o asintomáticas.

Dentro de la batería de estos anticuerpos los más utilizados son:


dijo:
. Anticuerpos contra componentes alimentarios

• Anticuerpos antigiadina (a- AGA)

• Anticuerpos anti péptidos deaminados de gliadina. (a-DPG)

Autoanticuerpos

• Anticuerpos anti endomisio (a-EMA)

• Anticuerpos anti transglutaminasa (a-tTG)


Los anticuerpos anti AGA están dirigidos contra la gliadina, uno de los componentes del gluten, ricos en glutamina y prolina.

Los anticuerpos anti-DPG, son actualmente los anticuerpos de elección y son útiles para el seguimiento de pacientes con dieta libre de gluten, al igual que con los anticuerpos a-EMA IgA, los niveles séricos de a-tTG IgA se correlacionan con el grado de daño intestinal.

Generalmente los anticuerpos a-DPG IgA y los a-tTG IgA constituyen una herramienta de screening en la decisión para una biopsia intestinal, siendo muy útiles en casos de enfermedad celíaca atípica o subclínica y en el estudio de grupos de riesgo como los parientes en primer grado de pacientes celíacos, grupo en el cual el riesgo de padecer la enfermedad puede llega hasta un 10%.
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