Tomar esta infusión tras una comida con mucha grasa genera un pico de de azúcar en sangre que es similar al observado en las personas con diabetes, concluyó una nueva investigación




Los alimentos repletos de grasa, como la comida chatarra, siempre son malos para la salud pero combinarlos con café resulta aún peor, señalan expertos. Esto se debe a que tomar esta infusión tras una comida con mucha grasa genera un pico de de azúcar en sangre que es similar al observado en las personas con diabetes, concluyó una nueva investigación.

Los autores de la Universidad de Guelph (Canadá) explicaron que las comidas grasosas siempre generan una elevación en el nivel de glucosa pero el café la empeora considerablemente.

"Nuestra investigación muestra que el efecto de los alimentos grasosos puede durar por horas, es decir que afecta como el cuerpo responde a los alimentos más tarde en el día. Sabemos desde hace años que las personas con o en riesgo de diabetes tipo 2 deben limitar su consumo de cafeína. Tomar café descafeinado es una forma de mejorar la tolerancia a la glucosa. Limitar el consumo de grasas saturadas – muy presentes en la carne roja, los alimentos procesados y la comida chatarra – también resulta beneficioso", dijo Marie-Soleil Beaudoin, uno de los autores del estudio.

Los investigadores trabajaron con voluntarios sanos cuya primera comida fue un gramo de una bebida grasosa por cada kilo de peso corporal. Seis horas después consumieron una bebida muy azucarada.

En circunstancias normales el cuerpo produce insulina ante la presencia del azúcar en sangre, pero en estos casos la comida grasosa afectó el trabajo de esta hormona que consiste en remover el azúcar de la sangre y permitir que los músculos lo absorban. Por ese motivo, el nivel de glucosa de los participantes fue 32% mayor que en circunstancias normales.

A continuación, otros voluntarios primero tomaron la bebida grasosa y cinco horas después consumieron dos tazas de café. Una hora más tarde recibieron la bebida azucarada y, en esta ocasión, el nivel de glucosa en sangre aumentó un 65% más en comparación con los participantes que no tomaron el café.

"Los resultados nos indican que las grasa saturadas interfieren con la capacidad del cuerpo de remover el azúcar de la sangre y que, en combinación con el café cafeinado, el impacto es aún peor. Tener azúcar en la sangre por mucho tiempo es perjudicial porque afecta a los órganos del cuerpo", concluyó Beaudoin.
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