Hola a todas y todos!! Estoy a punto de ser padre primerizo y nunca me imagine lo natural y al mismo tiempo lo complejo que es todo el mecanismo prenatal y posnatal de un recien nacido. La informacion que les traigo es para ellas las embarazadas, ellos los padres y tambien para los familiares u allegados que acompañan a los mismos en sus primeros tiempos, puede ser que algunas pautas sean logicas pero algunas cosas las cuales pude entender a traves de las charlas prenatales me dejaron pensando en que talvez aquellos que no tienen esa posibilidad de asistir a las charlas con la partera o neonatologa les sirva para poder manejarse como corresponde y brindarse lo mejor para ustedes y para su bebe, para formar una familia en armonia y feliz. Pasemos a los datos entonces...

Estoy embarazada.. viene el bebe... y ahora que tenemos que hacer??...como son los tramites??... que cuidados necesito??...voy a sufrir dolor?... tendre parto normal o cesarea?... y despues nacido... como le doy de mamar...?? dudas y dudas.... que a continuacion espero resolverles.




Cambios en el cuerpo de la futura Mama:

- En el primer mes, desaparece la regla, los pechos comienzan a crecer lentamente y algunas mujeres sienten pequeñas molestias.

- En el segundo mes el crecimiento de los pechos es más evidente, comienzan las náuseas, la pesadez de piernas, el estreñimiento, las ganas de orinar con frecuencia, mayor salivación y, en algunos casos irritabilidad y somnolencia durante el día.

- En el tercer mes las molestias mejoran, vuelve el apetito y comienza el aumento de peso.

- En el cuarto mes la futura madre siente más calor y es posible que se intensifique el estreñimiento porque el estómago y los intestinos ralentizan su actividad. Puede aumentar la sudoración para facilitar la eliminación de desechos. En muchos casos la madre empieza a notar que el bebé se mueve.

- Ya en el 5º mes, la embarazada consume unas 500 calorías por encima de lo habitual. El vientre se redondea. Como el feto se encuentra en una zona alta puede aparecer la sensación de ahogo.

- Al llegar al 6º mes engorda unos 500 gramos por semana y duerme peor, conciliando mejor el sueño al acostarse sobre el lado izquierdo porque de esta forma no presiona la vena cava.

- En el 7º mes el corazón late más deprisa y la circulación sanguínea se acelera, en general todos los órganos funcionan bajo mayor presión.


- En el 8º mes se siente más pesada, nota algunas contracciones uterinas y otras molestias. La pelvis empieza a ensancharse y el feto adopta posición de bajar. A lo largo de este mes y del noveno la madre percibe menos movimientos del bebé porque dispone de menos espacio para moverse.

- Al llegar al 9º mes el bebé puede pesar tres kilos de media, útero ha aumentado diez veces su tamaño y quinientas su volumen. Los movimientos son más torpes porque se ha desplazo su centro de gravedad, las molestias suelen aumentar. El parto puede producirse normalmente entre la semana 38ª y 41ª.





Ahora vamos a focalizar en los ultimos 2 meses antes de la llegada del bebe...



Seguramente a lo largo de los últimos meses has ido comprando algunas ropitas o habrás recibido regalos de familiares y amigos. No obstante, parece que últimamente mirar catálogos, ir de tiendas, preparar el cuarto del bebé, etc., se convierten en algunas de tus actividades preferidas y tienes la sensación de que te faltará tiempo para tenerlo todo a punto.

Esa necesidad de prepararlo todo para la llegada del bebé se conoce como “síndrome del nido”. También en esta actitud las hormonas tienen alguna responsabilidad

Si no lo ha hecho ya, es probable que el bebé se coloque con la cabeza hacia abajo y, cuando esto ocurra, será normal que sientas algún dolor difuso o contracción aislada en la parte baja del abdomen. El bebé cada vez se mueve menos porque dispone de poco espacio. Las molestias de los últimos meses, como el dolor de espalda, la acidez de estómago, la pesadez en las piernas, el estreñimiento, etc., se acentúan debido al sobreesfuerzo del organismo.

A partir de ahora los controles médicos serán más frecuentes. En estos controles te practicarán tactos vaginales para evaluar la consistencia y la apertura del cuello del útero, también un registro cardiotocográfico con el objetivo de conocer el pulso del bebé y observar si existen contracciones.

Si tu médico sospechara que tu pelvis es estrecha o el bebé demasiado grande, realizaría una radiopelvimetría, Con este examen radiológico, el médico podría hacer una valoración exacta del tamaño de la pelvis y, en función de la posición del bebé y la placenta, decidiría si el parto podría realizarse por vía vaginal o mediante cesárea. Los huesos de la pelvis no se dilatan y el bebé tendrá que pasar por ese espacio.

Alrededor de la semana 36, si tu médico lo estima oportuno, te harán una citología para constatar que no existen gérmenes que puedan infectar al bebé al atravesar el canal del parto.


Varices

En estos últimos meses de la gestación probablemente sentirás cansancio, pesadez, hinchazón, hormigueo, e incluso picor en las piernas
Durante la gestación, los factores genéticos predisponen para la aparición de varices, también el aumento de progesterona disminuye el tono de las venas que se dilatan para acoger mayor caudal sanguíneo y esto predispone a padecer varices y hemorroides. Pero existen otros motivos que pueden suponer la causa del problema, el más importante en este último trimestre es el aumento de tamaño del útero y del bebé que pueden presionar las venas iliacas y la vena cava.

Para favorecer la circulación sanguínea y atenuar las molestias, conviene que camines una hora diariamente, que practiques natación u otro deporte suave, Procura no mantener una postura estática mucho tiempo. Si debes estar de pie, siéntate con las piernas en alto unos minutos cada hora como mínimo. Si, por el contrario, debes permanecer sentada, pasea unos minutos cada hora. Evita cruzar las piernas, flexiona los tobillos y las rodillas con frecuencia y mueve los pies dentro de los zapatos. Recuerda finalizar la ducha con agua de templada a fría desde los pies hasta las rodilla. El agua fría contrae los vasos sanguíneos.

(super importante, si uno tiene obra social pregunte acerca de las cremas para la piel ya el medico se las debe recetar para obtenerlas gratis ''segun obra social'' o con descuento, estas cremas NO deben tener HORMONAS).

Se hinchan las manos y los pies

Como de costumbre, la responsable es una hormona. La hinchazón mejora normalmente con el descanso, pero hay algunas circunstancias que debes observar. Si la hinchazón se localiza en cara y manos, controla tu tensión. (La hipertensión, unida al exceso de retención de líquidos y a la presencia anormal de proteínas en la orina son síntomas de complicación que requieren intervención médica, sobre todo si además sufres dolor de cabeza intenso o alguna alteración visual.)

Acidez y pesadez de estómago

Problema tipico!! bueno no hay mucho secreto.. hay que aguantarsela.. se puede bajar con Milanta o con 3 tragos de leche. La acidez es producida por el movimiento de los intestinos y el lugar reducido del estomago dando lugar al utero.

Molestias al respirar

El útero, por su tamaño actual, oprime el diafragma y los pulmones, por eso te resulta difícil realizar la respiración profunda. ealiza respiraciones abdominales. Sentada con la espalda recta o de pie, toma aire por la nariz y llévalo al abdomen sacando la tripa, mantén el aire unos segundos y expúlsalo lentamente por la boca, metiendo la tripa hacia la columna. A la hora de dormir, eleva un poco el colchón en la parte que apoyas la cabeza para descansar mejor. Puedes hacerlo colocando unas mantas o almohadones debajo del colchón.

Cuida el estreñimiento

Como en meses anteriores, sufre una disminución de la movilidad gastrointestinal debida a la presión que ejerce el útero sobre el aparato digestivo y por causas hormonales. Es muy importante que intentes corregirlo para no sufrir las indeseables consecuencias.

-Sigue una dieta equilibrada, rica en fibras. Alimentos como las ciruelas pasas, las alcachofas, el germen de trigo, el kiwi, las zarzamoras, etc, pueden servirte de ayuda
-Toma entre un litro y un litro y medio de agua a diario, como mínimo.
-Camina una hora diaria o haz ejercicio suave.
- No tomes ningún tipo de laxante que no te haya mandado el médico.
-El tomar infusiones o tisanas de hierbas puede ser efectivo, pero también puede tener efectos secundarios que alteren tu salud. Para tomar estos remedios naturales, consulta primero con tu médico.
- Es posible que aparezcan gases, para evitarlos come despacio, mastica bien la comida, evita las bebidas gaseosas, los picantes, los fritos, las especias y los alimentos indigestos. Una infusión de anís después de las comidas es inofensiva y puede prevenir la aparición de gases.


Hemorroides

El mejor modo de prevenir su aparición es evitar el estreñimiento y procurar buena circulación sanguínea en la zona.

- En cualquier momento del día, al tiempo que realizas otras actividades, contrae y relaja el ano varias veces. De este modo contribuyes a vaciar los nódulos de sangre y estimulas la circulación sanguínea en la zona.
-Toma alimentos ricos en fibra, bebe mucha agua y procura no permanecer de pie demasiado tiempo.
-Las molestias producidas por las hemorroides las puedes aliviar con baños de agua templada.




















Si este es tu primer embarazo, a lo largo de este mes va a descender la cabeza del bebé para encajarse en la pelvis, preparándose para nacer. Si has tenido otros hijos o hijas, es posible que no encaje su cabecita hasta el inicio de las contracciones.

Cuando el bebé encaje la cabeza notarás más sensación de comodidad porque el volumen del abdomen bajará disminuyendo la presión sobre el estómago y el tórax. Por el mismo motivo, tendrás necesidad de orinar con más frecuencia ya que la cabeza del bebé presionará la vejiga.

¿Continuas con el “síndrome del nido”?. Tranquila, la mayor exigencia del bebé cuando nazca será estar a tu lado. Seguro que te sobra el tiempo para prepararlo todo y, si algo quedara pendiente, toda la familia estará a tu disposición para ayudarte.

Es posible que, entre la semana 34 y 36, te realicen otra ecografía. Gracias a ella, el médico evaluará el estado del bebé y la placenta valorando como será el parto.

Puede que te sientas como si hubieras estado embarazada toda la vida. La impaciencia de ver cuanto antes la carita de tu bebé y tomarlo en brazos es inmensa. También son enormes las ganas de deshacerte de la tripa que parece que ocupara todo tu cuerpo y te oprime por todas partes. ¡Animo!, ya estás en la recta final.


Cuida tu espalda

Recuerda lo que has aprendido en meses anteriores, mantén posturas saludables. Es tentador relajar el cuello y elevar los hombros al caminar o al permanecer de pie, pero te provocará molestias adicionales. Mantén la cabeza y el cuello erguidos y relaja los hombros, al agacharte flexiona las rodillas, al sentarte lleva los glúteos hasta el final del asiento y coloca la espalda recta. Es posible que no aguantes bien la postura de tumbada boca arriba para descansar la espalda o para dormir, si es así, colócate de lado con las piernas flexionadas colocando un cojín entre los muslos. Si toleras bien descansar boca arriba, túmbate en el suelo o en la cama con las piernas elevadas y calor seco en la zona lumbar.


Mareos

En esta última fase hay mayor propensión a sufrir mareos, e incluso algún desvanecimiento. Estos problemas se deben a la disminución de la tensión arterial y del riego sanguíneo en el cerebro. Al levantarte de la cama o de un asiento, hazlo despacio para no tener sensación de inestabilidad. Evita permanecer mucho tiempo de pie y en lugares cerrados, calurosos o saturados de personas. Si sientes un desvanecimiento, siéntate con la cabeza entre las rodillas o túmbate con los pies elevados para favorecer el riego sanguíneo cerebral. Para que la sangre lleva la cantidad de oxígeno adecuada a todas las partes del organismo, incluido el cerebro, respira correctamente y no pretendas demostrar fortaleza a los demás realizando esfuerzos.


Incontinencia urinaria

Los escapes involuntarios de orina es una problema bastante común en la gestación, sobre todo lo que se denomina “incontinencia al esfuerzo” que se produce al toser, reír, estornudar, etc. Este problema está provocado por el debilitamiento del esfínter que abre y cierra voluntariamente la salida de la orina de la vejiga y por la debilidad de los músculos del suelo pélvico que sostienen la parte baja del abdomen.

- Controla la vejiga. Cuando sientas urgencia por orinar, intenta pensar en algo diferente para retrasar unos instantes el ir al cuarto de baño. A medida que te vayas ejercitando, ve incrementando el tiempo de demora.
- Frecuencia horaria. Intenta establecer unas horas diarias específicas para ir al cuarto de baño.
- Reeducación pélvica. Con el objetivo de fortalecer los músculos del suelo pélvico, puedes realizar ejercicios de contracción y distensión.
-Puedes controlar estos músculos como lo haces con los del resto del cuerpo. Sé constante y repite los ejercicios varias veces cada día hasta que los automatices. En poco tiempo notarás la mejoría. En el caso de que no sufras incontinencia, trabajar estos músculos te irá muy bien para prevenirla en la etapa de posparto.
- Aprieta los músculos del ano subiéndolos hacia arriba durante unos segundos, después relájalos. Este movimiento te vendrá muy bien cuando tengas gases.
- Cuando estés miccionando, aprieta fuerte para cerrar el esfínter y contener la orina, después relaja el esfínter. Después de haber ejercitado esta actividad varios días, prueba a orinar de forma intermitente.

SUPERAR LOS MIEDOS AL PARTO

En estas últimas semanas es normal que las emociones se entremezclen. A medida que se aproxima el nacimiento del bebé, es posible que te sientas más irritable y malhumorada. Son muchos los sentimientos que te asaltan sin pedir permiso y, entre ellos, los protagonistas son, por una parte la impaciencia y el deseo de tener al bebé en brazos; y por otra, los miedos relacionados con el momento del parto. ¡Cuántas dudas!: ¿cómo sabré que ha llegado el momento de ir al hospital?, ¿sabré controlar el dolor?, ¿será un parto natural?, ¿nacerá bien el bebé?, etc.

A lo largo del curso te lo hemos dicho en muchas ocasiones y has podido comprobarlo: el mejor modo de enfrentarte a los miedos es identificarlos, y la mejor manera de superarlos es estar informada. Las sesiones de preparación para el parto te proporcionan la información y la formación al respecto. No obstante, a continuación hacemos una descripción de los miedos más habituales y la información más imprescindible que debes conocer respecto a ellos.





Saber si llega el momento del parto


El temor a no saber si ha llegado el momento del parto es común a la mayoría de gestantes y, en muchos casos, lleva a acudir al hospital antes de tiempo.

Los síntomas no siempre se perciben de la misma forma, ni aparecen en el mismo orden. Es aconsejable que acudas a la consulta de tu médico o al hospital en los casos que a continuación explicamos. El tocólogo o la comadrona realizarán la exploración para confirmar que el parto ha comenzado. Ante cualquier duda razonable, es mejor acudir al médico o al hospital.

-La bolsa amniótica se rompe. Cuando esto sucede, los médicos prescriben la hospitalización, aunque el parto no haya comenzado, para controlar su evolución.

- Normalmente, cuando se rompe la bolsa amniótica, suelen comenzar las contracciones y la primera fase del parto. No obstante, puede romperse la bolsa sin este inicio. En este último caso, el bebé se encuentra desprotegido y los especialistas proceden a provocar el parto si entre 12 y 24 horas no comienza de forma natural. Algunos médicos administran algún antibiótico para proteger al bebé de posibles infecciones.

-También pudiera ocurrir que llegara el momento del parto sin haberse producido la rotura de la bolsa, en este caso el médico o la comadrona lo provocan.
- Pérdida del tapón mucoso. El tapón es una sustancia densa y gelatinosa que se encarga de cerrar el cuello del útero para proteger al bebé de posibles infecciones. Al final del embarazo, el cuello del útero se va dilatando y el tapón puede ir desprendiéndose. En las madres primerizas puede ocurrir hasta 10 ó 12 días antes del parto. Las contracciones uterinas se suceden durante todo el embarazo, pero apenas son perceptibles para la madre. Para que el bebé nazca es necesario que el útero se contraiga, por eso durante el parto las contracciones son más intensas y eficaces. Las contracciones de parto se suceden con periodicidad, no ceden con el reposo, van acompañadas de un endurecimiento del abdomen, provocan molestias o dolor y se prolongan durante más de una hora. Aunque cada caso es diferente, las primeras contracciones aparecen cada 15 ó 20 minutos y su duración es menor a 20 segundos. Para controlar la duración debes contar el tiempo de endurecimiento del abdomen, no lo que dura el dolor. Progresivamente, la intensidad de las contracciones aumenta y disminuye el intervalo entre una y otra. Cuando comiences a sentir contracciones rítmicas, pero muy separadas en el tiempo de sucesión, es aconsejable esperar en casa antes de ir al hospital. En casa puedes leer, ver televisión, escuchar música, preparar la maleta o realizar cualquier actividad para estar más distraída. También es buen momento para hacer los ejercicios de relajación y respiración que has aprendido. No es necesario que permanezcas sentada o tumbada, puedes pasear, tomar una ducha caliente o pedir a tu compañero que te de un masaje. No es aconsejable comer o beber, ante alguna complicación no estarías preparada para recibir anestesia general.

-Para muchas mujeres, la pérdida del tapón puede pasar desapercibida al confundirlo con el flujo. La mayor diferencia del tapón con el flujo es el color rosado que le dan los restos de sangre del cuello del útero.

-Si compruebas la pérdida del tapón consulta con tu médico para que valore como se encuentra el cuello del útero.
Pérdida de sangre. Una hemorragia ligera después de una exploración o al desprenderse el tapón mucoso es normal, pero conviene consultar con tu médico. Si la pérdida de sangre es brusca, debes acudir inmediatamente al hospital para que determinen la causa.

- Sientes contracciones. Si las contracciones se presentan cada 5 minutos, duran entre 40 y 45 segundos y se mantienen durante una hora, es probable que el parto haya comenzado. En el hospital lo confirmarán.

- Si has tenido partos anteriores, acude al hospital cuando las contracciones aparecen cada 10 minutos, en este caso la dilatación y el borramiento del cuello son simultáneos y el proceso suele ser más rápido.


-Temor a no llegar a tiempo al hospital. Si es tu primer parto, no debes preocuparte porque desde el inicio de las contracciones hasta el nacimiento del bebé pueden pasar entre 4 y 10 horas aproximadamente. Esta media se reduce a 4 horas en los partos posteriores. La pauta te la van a indicar las contracciones. Los casos de partos repentinos en el camino hacia el hospital cuando se producen los primeros síntomas son excepcionalmente raros.

-Miedo al dolor. Si esperas a tu primer bebé es normal que sientas este temor. Posiblemente, todas las mujeres con las que has hablado te hayan alertado sobre “los dolores del parto”. Cada mujer percibe el dolor de forma diferente y esta percepción está relacionada con la mentalización de la madre y el grado de relajación que pueda mantener. Además de la información que has recopilado en las clases de preparación al parto, repasa el apartado correspondiente al nacimiento, de este programa. Conocer con antelación las diferentes fases del parto, lo que ocurre en tu cuerpo y la evolución del bebé, te ayudará a controlar con más facilidad el miedo al dolor. Las técnicas de relajación y respiración que has aprendido mitigarán los dolores de las contracciones. Tu médico puede informarte sobre la posibilidad de vivir el parto de forma natural, o bien optar por la aplicación de anestesia epidural.

-Miedo a no saber afrontar el parto. Muchas gestantes sienten temor a que el bebé pueda sufrir al pasar por la pelvis o bien temen empujar por miedo a rasgarse. En este aspecto debes estar tranquila porque la comadrona estará a tu lado apoyándote y asesorándote en todo momento. Tu médico ha valorado con antelación la salida del bebé a través de la pelvis y practicará la episiotomía en las últimas fases del período expulsivo. Este corte indoloro evitara que te rasgues de forma espontánea complicando la sutura.

-Miedo a las posibles complicaciones. Es normal que sientas intranquilidad al pensar en la posibilidad de que el médico deba intervenir para ayudar al bebé a nacer. Intervenciones como las presiones sobre el abdomen (maniobra de Kristeller), la ventosa o los fórceps (actualmente está cayendo en desuso), son necesarias cuando la madre no puede empujar suficiente. Gracias a ellas se reduce la duración del período expulsivo y se alivia el sufrimiento de la madre, además de evitar el excesivo cansancio del bebé. Si el médico sospechara que existe algún riesgo para tu salud o la del bebé, recurriría a una cesárea. Las técnicas con las que cuentan actualmente los hospitales permiten realizar una extracción rápida del bebé. Por otra parte tu recuperación sería bastante rápida y la estética del cuerpo no resultaría muy dañada.

-Temor por la salud del bebé. Aunque el seguimiento de tu embarazo ha sido exhaustivo y has podido observar al bebé en las ecografías, es normal que sientas algún temor por su estado de salud, todas las madres lo sienten. Tranquilízate porque los riesgos son mínimos






















NO HA LLEGADO EL MOMENTO DEL PARTO SI:

· Las contracciones desaparecen cuando la madre cambia de posición o camina.
· Las contracciones no son regulares, no aumentan la frecuencia ni la intensidad.
· Las contracciones están acompañadas de movimientos del bebé.
· Las pérdidas vaginales son parduzcas, sin sangre roja.

QUÉ LLEVAR AL HOSPITAL? EL FAMOSO BOLSO!!!! Algunas cosas son previstas por la clinica donde se internen

NOTA IMPORTANTE
En el bolso llevar siempre los documentos de cada uno DNI/CEDULA, los papeles de matrimonio en el caso de estar casados y FUNDAMENTAL Y POR FAVOR PRESTAR MUCHA ATENCION!!!!...
LLEVAR LA ORDEN DE INTERNACION PARA EL PARTO LA CUAL SE LA REALIZA SU MEDICO/OBSTETRA Y LA TIENEN QUE VALIDAD A TRAVEZ DE SU OBRA SOCIAL VIA FAX O PERSONALMENTE, TENGAN EN CUENTA DE QUE ESTA TIENE UN VENCIMIENTO, SI NO LA LLEVAN QUE PASA?... SENCILLO... NO LA INTERNAN... Y CUANTO SALE INTERNAR PARA UN PARTO?.. DESDE LOS $11.000 A LOS $20.000 PESOS Y NO ES JODA. LES TOMAN LOS DATOS.. LA INTERNAN Y DESPUES TIENEN QUE DESENBOLSAR EL DINERAL. VUELVO A REPETIR, LLEVAR LA ORDEN DE INTERNACION A SU OBRA SOCIAL Y TENER EN CUENTA EL VENCIMIENTO YA QUE SI LES CAE VENCIDA UN FIN DE SEMANA Y LES TOCA EL PARTO LAS OBRAS SOCIALES ''NO ATIENDEN'' Y VAN A TENER PROBLEMAS.


La fecha del parto puede ser diferente a la prevista, por eso es conviene tener todo preparado al comenzar el 9º mes de embarazo.

Como el tiempo de ingreso normal es de sólo tres días, es suficiente incluir lo indispensable para la madre, el padre y el bebé, colocándolo en maletas o bolsas diferentes.

Lo indispensable para el bebé

· Calcetines o patucos.
· Ropa interior.
· Un gorro de lana o algodón.
· Pijamas o juegos de jerseys y polainas.
· Una toquilla y un saquito si hace frío para la salida del hospital.
· Baberos.
· Pañales (si no los da el hospital).
· Toallitas húmedas.
· Cepillo suave para el pelo.
· Loción hidratante y colonia.

Lo indispensable para la madre

· Camisones abiertos (si no las pone el hospital).
· Sujetadores de lactancia.
· Braguitas desechables.
· Zapatillas.
· Una bata.
· Ropa para volver a casa.
· Productos habituales de aseo y belleza.

Lo indispensable para el padre

Si el padre va a quedarse en el hospital, además de su equipaje, puede encargarse de la documentación necesaria:

· Tarjeta de la Seguridad Social o del Seguro médico (con volante de ingreso).
· Libro de Familia.
· Documento Nacional de Identidad.
· Cartilla del embarazo y los informes que el médico haya entregado.

Además:

· Pijama.
· Zapatillas.
· Productos habituales de aseo.
· Ropa de calle.
· Cámara de fotos o videocámara y carretes o cintas.

PROVOCAR EL PARTO

Al llegar a las 42 semanas desde la última regla, la mujer embarazada sale de cuentas. Si llegado ese momento no ha dado a luz, el médico hace una serie de controles para comprobar que la evolución es correcta.

Si el médico sospecha que la placenta ha envejecido, realiza una amnioscopia, introduciendo por el cuello del útero un tubo fino para observar el color del líquido amniótico que pierde la claridad cuando la placenta degenera, además examina el ritmo cardiaco del bebé y, si detectara alguna anomalía, optaría por provocar el parto.

Inducir el parto.

Cuando el médico encuentra motivos para suponer que existen riesgos para la salud de la madre o del bebé decide provocar el parto, es decir, inducirle de forma artificial para que comience. Los casos habituales en los que suele aplicarse la inducción son los siguientes:

CASOS QUE PRECISAN EL PARTO INDUCIDO

- Si la dilatación es débil o se detiene durante el proceso.
- Cuando corre riesgo el bienestar del bebé por una función pobre de la placenta o porque es un bebé hipermaduro.
- Si a través de una amnioscopia se comprueba que el medio ambiente del útero ya no es sano.
- En los casos de rotura prematura de las membranas a término.
- Transcurridas una o dos semanas de haber salido de cuentas.
-Cuando la madre tiene hipertensión arterial, preeclampsia, problemas renales graves, enfermedades crónicas o diabetes.
-Si el bebé sufre una enfermedad por incompatibilidad de RH.
-En casos de bebés de peso demasiado alto que pueden seguir creciendo.
-Cuando se trate de embarazos múltiples que lo requieren.

LO QUE OCURRE AL LLEGAR AL HOSPITAL

Al llegar al hospital, la comadrona o el médico le preguntan por la fecha de salida de cuentas, la frecuencia de las contracciones y si se trata del primer parto.

Le realizan una exploración vaginal para confirmar la presentación del bebé y comprobar si el parto ha comenzado.

RECONOCIMIENTO MÉDICO

Medición de la altura de útero para conocer el tamaño del bebé.
Palpación vaginal para comprobar la dilatación del cuello del útero.
Medición de la temperatura, la presión y el peso.
Análisis del nivel de azúcar y de albúmina de la orina.
Si el médico lo considera oportuno, análisis de secreciones vaginales y pruebas de coagulación.

Una vez realizado el reconocimiento médico se rellenan los trámites administrativos y la historia clínica de la madre.

Si el trabajo de parto ha comenzado, la madre pasa a una sala de dilatación individual o compartida según el centro hospitalario. En la mayoría de los casos, le aplican un enema y también es habitual que la monitoricen.

La monitorización

Gracias a la moderna tecnología, el médico puede vigilar el estado del bebé y de la madre durante el parto.

La monitorización se realiza con un cardiotocógrafo que registra los valores en una pantalla y los imprime sobre papel continuo, saltando una alarma cuando aparecen anomalías.

La monitorización puede ser interna o externa pero en ambas realizan la misma medición y el mismo registro.

- Monitorización externa: colocando dos sensores sujetos con una faja al vientre de la madre, la conexión con el cardiotocógrafo registra los latidos del corazón del bebé y mide las contracciones del útero. Esta técnica, aunque muy fiable, lo es menos que la interna porque los movimientos de la madre pueden variar mínimamente los resultados.
- Monitorización interna: se realiza colocando un electrodo en la cabeza del bebé y un catéter dentro del útero. Los datos son más fiables porque, además de no afectar los movimientos de la madre, se captan los latidos directamente del bebé. El único inconveniente es que para utilizar esta técnica es necesario que se hayan roto las membranas.


LA COLOCACIÓN DEL BEBÉ PARA AFRONTAR EL PARTO

El bebé se mueve libremente dentro del útero durante los seis primeros meses, pero a medida que aumenta su tamaño, la movilidad va disminuyendo considerablemente. Durante el 7º mes de embarazo, el 96% de los bebés suelen tener la cabeza situada en el fondo del útero y, entre la semana 32 y 36, giran hasta quedar con la cabeza hacia abajo y mantienen esta posición hasta el momento del parto.

No obstante, hay bebés que no realizan este giro hasta pocos días antes del parto y otros no llegan a dar la vuelta presentando diferentes posiciones que pueden influir en como transcurra el parto.

EL PROCESO DEL PARTO

Para cada mujer la experiencia del parto es diferente, como también vive de forma distinta cada parto por el que pasa una misma mujer. Pero la mayoría de madres tienen en común el sentimiento de tristeza que les invade cuando llega el momento de la separación física del bebé. Este sentimiento, que es muy normal, desaparece en el instante único e inolvidable de ver y cobijar en los brazos al bebé por primera vez.

LAS FASES DEL PARTO

Como ya se ha explicado, para que el bebé nazca de forma natural es necesario que se produzcan contracciones eficaces, que el cuello del útero se dilate suficientemente y que la cabeza del bebé progrese a través de la pelvis de la madre.

Todos los partos naturales se desarrollan en tres etapas: la primera de dilatación, la segunda de expulsión y la tercera de alumbramiento.

Fase de dilatación

Durante los meses anteriores al parto, el cuello del útero tiene una abertura de 3 centímetros aproximadamente. Las contracciones provocan que el cuello se acorte y comience su dilatación. En el primer parto suele dilatar 1 centímetro por cada hora y en los siguientes 2 centímetros por hora. Se considera la dilatación completa cuando el cuello alcanza 10 centímetros de abertura.

En esta fase las contracciones suelen romper la bolsa de las aguas para que la cabeza del bebé pueda ejercer una presión directa sobre el cuello del útero. La duración del período de dilatación depende de que las contracciones sean eficaces, de la situación de la cabeza del bebé y del número de partos que la madre haya tenido con anterioridad.

Los médicos suelen recomendar que la madre vaya al hospital cuando las contracciones se producen cada 5 minutos durante una hora, o bien cuando se rompe la bolsa de las aguas o se expulsa el tapón mucoso.

Fase de expulsión.

Cuando el cuello del útero ha alcanzado el máximo de dilatación, bajo los efectos de unas contracciones más largas y frecuentes, comienza la fase de expulsión.

La madre se traslada al paritorio o sala de partos, se instala tumbada en la mesa con las piernas separadas y los pies sobre unos estribos colocados en el extremo de la mesa de partos. Le afeitan la parte de alrededor de la vulva y, si tiene dificultades para evacuar la orina, le colocan una sonda. Si no ha sido monitorizada, le colocan los sensores y permanece conectada al monitor fetal hasta el final del parto.

La comadrona o el obstetra dan a la madre una serie de instrucciones para conseguir que los esfuerzos sean eficaces. En cada contracción la madre debe inspirar profundamente, retener la respiración y empujar dos o tres veces, descansando hasta la siguiente contracción.

La fase de expulsión puede durar entre 40 y 60 minutos aproximadamente cuando se trata del primer parto y entre 15 y 30 minutos cuando se han tenido otros partos.

A lo largo de esta fase el bebé progresa por etapas. Con el cuello del útero totalmente dilatado, la cabeza comienza a salir del útero, atraviesa la pelvis y, una vez que los músculos que separan la vagina del recto (perineo) se distienden, la vagina se dilata y la cabeza aparece por la vulva. Cuando la cabeza está liberada, salen los hombros y finalmente el resto del cuerpo.

Después del nacimiento, normalmente la comadrona coloca al bebé sobre el vientre de la madre para que se sienta más seguro. El bebé casi siempre está recubierto de una película blanquecina que se denomina vérnix caseosa, o de restos de sangre, y su color es violáceo.


EL EQUIPO QUE ATIENDE A LA MADRE DURANTE EL PARTO

- LA PARTERA es la persona que atiende a la madre y al bebé a lo largo del parto y las horas siguientes. Se encarga de los partos normales bajo la supervisión del médico.
- EL OBSTETRA es el médico que controla el parto e interviene cuando es necesario. Realiza las cesáreas.
- EL ANESTESISTA es el encargado de colocar la epidural y, en casos de urgencia, la anestesia general.
- EL NEONATÓLOGO, examina al recién nacido y controla su evolución en las primeras horas.
- UNA ENFERMERA PEDIÁTRICA atiende al recién nacido y ayuda al neonatólogo.
- UN AUXILIAR ayuda a la comadrona y a la enfermera.

DIFICULTADES EN EL MOMENTO DEL PARTO


Lo normal es que el embarazo y el parto transcurran sin dificultades y de hecho ocurre así en la mayoría de los casos.

El control médico durante el embarazo permite prever las dificultades que pueden presentarse llegado el día de dar a luz y establecer un plan de actuación y, si es necesario, programar una cesárea.

No obstante, pueden surgir complicaciones imprevistas que el equipo médico debe valorar y solucionar de inmediato.

VUELTA DE CORDÓN. En estos casos el cordón umbilical se enrolla alrededor del cuello, las piernas, los brazos, el tronco o cualquier parte del cuerpo del bebé debido a un exceso de líquido amniótico o a que el cordón es muy largo.
Lo normal es que el médico lo observe al realizar alguna de las ecografías durante el embarazo, pero puede ocurrir que se detecte al monitorizar a la madre o en la fase de expulsión durante el parto. En la mayoría de ocasiones es necesario practicar una cesárea.
PROLAPSO DE CORDÓN. Ocurre cuando el cordón umbilical se presenta antes que el bebé. Puede deberse a un exceso de líquido amniótico, cuando se presenta un parto prematuro o si es preciso romper las membranas y el bebé está muy alto en el útero.
En general, no se descubre hasta que se rompe la bolsa de las aguas. El cordón puede quedar comprimido reduciendo el aporte de oxígeno al bebé, por eso se detecta en el monitor fetal que aprecia la disminución de frecuencia cardiaca, pero en ocasiones el médico no lo observa hasta que explora a la madre durante el parto. Cuando se descubre el prolapso de cordón, el equipo médico pasa a realizar una cesárea de urgencia para evitar el riesgo de que el bebé pueda dejar de recibir oxígeno.
CANAL DEL PARTO OBSTRUÍDO. Este problema, que impide descender al bebé, puede estar motivado por una desproporción entre los tamaños de la cabeza del bebé y la pelvis de la madre, por tumores, quistes u otras anomalías en la pelvis, los ovarios, el útero o la vagina. Estas complicaciones suelen detectarse en las ecografías y el médico opta por practicar una cesárea en la mayoría de los casos.
CONTRACCIONES INEFICACES. Ocurre cuando las contracciones no progresan de la forma esperada, bien porque sean débiles, poco frecuentes o ambas situaciones. También puede ocurrir que la pauta de intensidad se invierta y, en vez de ser mayor en la parte superior del útero, lo sea en la inferior, de modo que la dilatación no es efectiva y resulta ineficaz para el período expulsivo. En estos casos se procede a suministrar oxitocina por vía intravenosa.
PLACENTA PREVIA. Los trastornos placentarios suelen detectarse antes del parto, pero puede darse el caso de que se descubran cuando éste se ha iniciado.
Se considera placenta previa cuando se sitúa en la zona de salida del útero con riesgo de obstruir el canal del parto. Puede ocurrir cuando la placenta tiene una superficie mayor de lo normal como en algunos embarazos múltiples. Si el médico comprueba que se puede bloquear la salida, decide realizar cesárea.
DESPRENDIMIENTO DE PLACENTA. Normalmente se detecta durante el embarazo, la madre percibe una dureza anormal del abdomen y disminuyen los movimientos del bebé, también puede aparecer sangre muy oscura en la secreción vaginal. En ocasiones no se detecta el desprendimiento de la placenta hasta la monitorización de la madre. Esta complicación se da con más frecuencia en los embarazos múltiples, desprendiéndose después de salir uno de los bebés. Si el trabajo del parto ha comenzado cuando se presenta el problema, se realiza una cesárea urgente.


LA CESÁREA

En algunos embarazos, el ginecólogo considera necesario plantear una cesárea programada, pero en otros muchos casos urge optar por practicar una cesárea urgente durante el parto. Por supuesto no es la forma ideal de nacer un bebé, pero esta intervención ha salvado millones de vidas, tanto de las gestantes como de los bebés.

Casos en los que se programa una cesárea.

- Cuando, mediante ecografía, se comprueba que la cabeza del bebé es mayor que la pelvis materna.
- Si el bebé está situado de forma transversal y en algunas presentaciones de nalgas.
- En embarazos múltiples y gemelares si el primero en nacer se presenta de nalgas.
- Si el bebé es demasiado débil para nacer por vía natural o presenta retraso de nacimiento.
- En casos de placenta previa que obstruye la salida del bebé.
- Cuando el útero tiene cicatrices que podrían abrirse con el esfuerzo del parto.
- Si es necesario evitar el contacto del bebé con los órganos genitales de la madre afectados de alguna infección.
- En el caso de que la madre padezca alguna enfermedad, hipertensión arterial u otro problema de salud.

Anestesia

Para realizar una cesárea habitualmente se usan tres tipos de anestesia: la general, la epidural o la raquídea. Si la intervención se programa, además de la preferencia de la madre, hay que tener en cuenta la opinión del anestesista. Cuando el médico decide practicar una cesárea porque se presentan complicaciones durante el parto, la elección del tipo de anestesia se realiza en función de la urgencia que se tenga para que nazca el bebé.

Desarrollo

La intervención tiene una duración aproximada de 45 a 60 minutos. Antes de comenzar se afeita el pubis de la madre y la sondan para vaciar la vejiga. Casi siempre se realiza una incisión horizontal sobre el pubis (más estética que la vertical), sólo se utiliza la incisión vertical en casos de extremada urgencia y, si hay una cicatriz anterior, se realiza en el mismo lugar.

Sacar al bebé del útero tiene una duración relativamente corta y después proceden a retirar la placenta, cerrar los tejidos abiertos y suturar la piel. El cirujano deja colocado un drenaje en los músculos abdominales para evitar que se formen hematomas y lo retira unos días después. Los puntos (hilos o grapas) suelen retirarlos 8 ó 10 días después de la intervención.

Unas horas después de la intervención, o al día siguiente como muy tarde, la madre debe incorporarse y caminar para favorecer la circulación sanguínea y dos o tres días más tarde puede moverse casi con normalidad.

Las mujeres que han dado a luz mediante cesárea debido a estrechez pélvica es muy posible que precisen cesárea en partos posteriores, pero en otros muchos casos (cerca del 50% de las mujeres que han dado a luz con cesárea) pueden tener los partos siguientes por vía natural. La cesárea no impide la lactancia materna, sólo puede retrasarla unas horas en caso de haber utilizado anestesia general.


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Bueno espero que les haya sido de ayuda toda esta informacion, en realidad es un tema super extenso y cuesta llevarlo sin dejar cosas sin nombrar pero ante cualquier duda siempre preguntar a su medico de confianza el cual lleva su embarazo, yo recomiendo siempre que se pueda llevar todo el embarazo con un mismo obstetra, otro consejo importante para los papas que van a llevar a su mujer a la clinica con el auto es que se hagan una hoja de ruta para llegar mas rapido y medir los tiempos, caso contrario y lo mas rapido.. llamar a una ambulancia ya que esta va a llegar mas rapido a la clinica por ser una ambulancia


Gracias por su tiempo y atención y cualquier duda pueden consultarme por PM.

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