Toxina Botulínica Tipo A para el tratamiento de la migraña crónica.




El Botox fue aprobado para tratar una aguda y discapacitante forma de dolor de cabeza llamada migraña crónica que afecta, en su mayoría, a las mujeres. Había sido aprobado en Reino Unido, Estados Unidos y más recientemente en la Argentina.

Buenos Aires (Argentina).- Se dio a conocer la aprobación, por parte de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), de una nueva indicación para esta toxina: el tratamiento de la migraña crónica, una forma de dolor de cabeza altamente discapacitante, que se estima que afecta a alrededor del 2% de la población mundial.

La Organización Mundial de la Salud clasifica a la migraña crónica como la 19a enfermedad discapacitante. Se estima que el 58,1% de los pacientes que la padecen tienen una reducción de su productividad; además, el 30% sufre, además, depresión, ansiedad y, en algunos casos, otras formas de dolores de cabeza.

El estudio que permitió la aprobación de la T. botulinica -cuyo nombre genérico dejó de ser toxina botulínica para convertirse en el críptico onabotulinumtoxin A- evaluó durante tres años a unos 1300 pacientes con migraña crónica y reveló que la administración de la toxina logró disminuir la frecuencia y la intensidad de la migraña, así como también redujo a la mitad el uso de analgésicos.


- El tratamiento

Consiste en aplicar de 150 a 195 unidades de Botox, cuatro veces la dosis de un tratamiento estético, siempre en los mismos sitios de aplicación, que se encuentran en la frente, en los costados de la cabeza, en la nuca y en el cuello. El tratamiento debe repetirse cada tres meses.

- Efectos adversos


No difieren de los observados con la toxina en otras indicaciones, como puede ser el enrojecimiento, picazón o dolor en el sitio de aplicación, o la posibilidad de que se vea afectado un músculo que no se quiere tratar.
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