Una nueva prueba podría ser una forma no invasiva de hacer un seguimiento de los pacientes de trasplante de corazón frente al rechazo de órganos. La prueba, que se basa en la secuenciación del ADN para detectar fragmentos de ADN del donante en la sangre del receptor, aún debe ser validada mediante ensayos clínicos. Sin embargo los médicos esperan que, en última instancia, ofrezca una forma fácil de detectar signos de rechazo de órganos en todo tipo de pacientes trasplantados, tal vez antes que con otros métodos.




El rechazo de órganos sigue siendo un problema frecuente después de realizar un trasplante de corazón-sólo el 50 por ciento de los pacientes siguen vivos 10 años después del procedimiento-y los destinatarios del trasplante deben someterse a una vigilancia constante para detectar signos de rechazo del órgano. Para las personas con corazones de donantes, esto normalmente significa una biopsia invasiva cardiaca semanal durante los primeros meses, y después de dos a tres veces al año. El procedimiento es incómodo, costoso y un poco arriesgado.

Las biopsias detectan el rechazo mediante el análisis de un pequeño pedazo de tejido del donante de corazón, a la búsqueda de signos de que el sistema inmunológico del paciente esté atacando al órgano. Sin embargo, en respuesta a un ataque inmunológico, algunas de las células en el órgano trasplantado mueren, liberando ADN en el torrente sanguíneo. La nueva prueba, publicada hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences, detecta el ADN en una muestra de sangre del paciente.

En el nuevo estudio, los investigadores primero compararon el ADN de los donantes y los receptores, en busca de diferencias de una sola letra que distinguiesen fragmentos de ADN de las dos fuentes. Después diseñaron una prueba basada en la secuencia capaz de detectar un perfil genético único para el donante. Tras el análisis de muestras de sangre tomadas de 39 pacientes sometidos a trasplantes durante varios meses, se encontró que los crecientes niveles de ADN del donante tenían correlación con los resultados de la biopsia. "Es un marcador muy sensible", afirma Hannah Valantine, cardióloga de la Universidad de Stanford y una de las investigadoras en el estudio. "La proporción de ADN de los donantes se mantiene estable en ausencia de rechazo. No obstante, cuando hay rechazo, vemos un aumento en el ADN de los donantes".

Valantine afirma que tuvo la idea después de leer un artículo publicado por el ingeniero de Stanford Stephen Quake en 2008 que describe la detección de ADN fetal en sangre materna. Más tarde, el equipo de Quake hizo tests de prueba de concepto en pacientes mujer con corazones de donantes masculinos para confirmar que era posible encontrar este ADN.

"La prueba es muy prometedora", afirma Elaine Reed, directora de Trasplantes y Pruebas de Inmunogenética en la Universidad de California de Los Ángeles. Reed no estuvo involucrada en el estudio. Dado que los resultados son específicos para el rechazo de órganos, la prueba también podría ser aplicable a otros órganos, afirma. Por ejemplo, los pacientes de trasplante de hígado y riñón se controlan mediante un análisis de sangre de una enzima llamada creatinina. No obstante, los crecientes niveles de esa enzima se pueden vincular a diferentes tipos de daño, no sólo al rechazo de órganos, e indican que ya ha ocurrido un daño extenso.
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