Los chicos y el colegio: claves para armar una vianda saludable


La vuelta a las clases puede ser una buena oportunidad para enseñar a los menores a consumir menos golosinas. Una especialista ofrece consejos para que los recreos no atenten contra la correcta nutrición



El retorno al colegio implica, para los adultos responsables de los niños, pensar en la alimentación durante todas las horas que el menor estará fuera de su casa. Si es prevista y ordenada, evitará que el kiosco sea el lugar más frecuentado por los chicos.

Las viandas permiten organizar la alimentación, diaria o semanal. Programar las comidas con anticipación brinda beneficios desde la practicidad, porque pueden ir preparándose con antelación, hasta desde la seguridad de llevar adelante una alimentación variada y completa desde el punto de vista nutricional.

Actualmente se confunde practicidad y rapidez con comida chatarra. Es posible preparar una comida sana y adecuada a cada necesidad, para llevar, tan rápida como el conocido fast food.

Existen en el mercado luncheras donde pueden colocarse la comida y la bebida que se llevará para almorzar. Dentro de ella pueden ubicarse termos de boca ancha, los cuales pueden incluir compartimentos como para llevar dos alimentos calientes diferentes sin mezclar los sabores.


Algunas sugerencias para brindar seguridad en el almuerzo


- Recordar a los niños que deben lavarse las manos.

- Agregar alcohol en gel o algunas toallas húmedas para que se higienicen las manos antes y después de comer.

- Usar un termo para los alimentos calientes y calentarlos muy bien antes de introducirlos.

- Usar geles refrigerantes para asegurar el mantenimiento del frío o congelar algunos alimentos y bebidas durante la noche, que luego se descongelarán en la lunchera.

- Lavar las luncheras todos los días con agua y lavandina y usar bolsas de papel que puedan desecharse o reciclarse.

- Mandar aparte en pote con tapa los aderezos, en caso de preparar ensaladas.

- Elegir pastas rellenas como canelones, lasagnas, crepes, que son las que mejor resisten en las viandas sin pegarse ni pasarse de cocción.

Ejemplos de comidas para las viandas
Lunes: dos empanadas horneadas, una fruta fresca y agua.

Martes: pollo con puré de papas y/o calabaza, un flancito y agua.

Miércoles: milanesa de carne al horno con ensalada de zanahoria rallada y huevo, una fruta fresca y agua.

Jueves: arroz con vegetales estilo risotto, un helado de agua de palito (que puede comprarse en el colegio) y agua.

Viernes: tarta con una sola tapa, ensalada de frutas y agua.

FUENTE: Lic. Cristina Maceira, para Nutrar.com
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