Diferentes estudios, han demostrado que la especie vegetal es utilizada en medicina popular por sus propiedades broncodilatadoras




Investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) decidieron estudiar la peperina, una hierba que crece a lo largo y ancho del territorio cordobés, para corroborar científicamente una creencia popular.

Ante la falta de un estudio científico sobre este tema, el grupo de investigadores del Departamento de Microbiología e Inmunología de la UNRC, conformado por las doctoras Ana Maldonado, Liliana Sabini, Laura Cariddi y demas colaboradores emprendió el estudio de las propiedades antialérgicas de la peperina.

”Diferentes estudios, han demostrado que la especie vegetal es utilizada en medicina popular por sus propiedades broncodilatadoras, entre otras” aseguró la doctora en Ciencias Biológicas de la UNRC, Laura Cariddi.

En otras investigaciones de la universidad cordobesa ya se habían anticipado posibles actividades antimicrobianas en la peperina, más precisamente en una de las especies existentes en las zonas serranas: Minthostachys verticillata.

Cariddi obtuvo el aceite esencial de peperina, mediante un proceso de hidrodestilación, y luego identificó y cuantificó sus compuestos químicos mediante cromatografía gaseosa. Los tres compuestos predominantes fueron: pulegona, mentona y limoneno, de los cuales los dos primeros serían tóxicos, según datos bibliográficos de estudios realizados in vivo.

La científica y colaboradores realizaron “ensayos in vitro”, durante más de cuatro años, con muestras de sangre obtenidas de 78 pacientes que padecían problemas alérgicos y de 21 personas sanas.

Ese primer paso dio resultados positivos, que alentaron los siguientes estudios in vivo, ya que se comprobó que tanto aceite esencial como sus componentes mayoritarios, mostraron un potencial antialérgico similar y en algunos casos, superior al de drogas antialérgicas convencionales.

“Estos compuestos disminuyeron la liberación de una enzima sintetizada durante las reacciones alérgicas y a su vez aumentaron la proliferación de una subpoblación de linfocitos (LTh1), lo que nos hizo pensar que dichos compuestos tendrían un efecto inmunomodulador que resultaría benéfico para pacientes alérgicos”, explicó la investigadora.

En segunda instancia, se realizaron los “estudios in vivo”, en un modelo experimental de alergia, es decir, se utilizaron ratas en las que se desencadenó una Anafilaxia Cutánea Pasiva (ACP), que consiste en una reacción cutánea derivada de una inyección de anticuerpos en un área local de la piel.

Estos resultados distaron un poco de los estudios in vitro, puesto que solo aceite esencial y limoneno inhibieron la ACP, mientras que pulegona y mentona no mostraron ningún efecto.

“En los estudios in vitro el aceite esencial de peperina mostró un potencial antialérgico mayor al de las drogas ensayadas, pero en los estudios in vivo, se comprobó que si bien el aceite esencial tuvo un efecto inhibidor de la ACP, fue menor que el de la droga utilizada como control positivo (dexametasona). Asimismo, el efecto antialérgico de limoneno fue similar al de dexametasona”, señaló la doctora Cariddi.

Los resultados de los nuevos ensayos saldrán publicados próximamente en una prestigiosa revista de plantas medicinales, aunque el paso siguiente es incorporar los compuestos de forma oral en los ratones para poder observar si en la vía gástrica pierden sus propiedades.

”Luego siguen estudios de farmacodinámica y farmacocinética para ratificar que dichos compuestos funcionan como antialérgicos”, aseguró la bióloga.

La farmacocinética se basa en la construcción de modelos del organismo humano para prever cuáles son los lugares por dónde viajará el fármaco al ser ingerido por un paciente. Mientras que la farmacodinámica, es el estudio de lo que le sucede al organismo por la acción de un medicamento.

Todos estos pasos son previos a las pruebas en humanos, porque los investigadores aseguran que deben ser cautos ante posibles efectos tóxicos. Por eso, Cariddi está abocada a la evaluación de la toxicidad de estos compuestos a partir de estudios de citotoxicidad in vitro (muerte celular) y genotoxicidad in vivo (daños al material genético).
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