Científicos de la Universidad de San Diego California (UCSD) han anunciado un nuevo método para iluminar nervios del cuerpo con péptidos fluorescentes, los que podrían actuar como marcas para que los cirujanos se mantengan a distancia




Quyen Nguyen, la cirujana de la Universidad de San Diego California (UCSD) quien llevó adelante la investigación, sostiene que en la práctica como cirujanos ellos aprenden dónde se localizan los nervios y utilizan ese conocimiento para evitarlos.

La mayoría de las veces, el conocimiento y la experiencia son suficientes pero si algo está fuera de lugar o dañado por alguna razón, “encontrar los nervios puede representar un reto”, dice Nguyen. La fluorescencia ofrece una manera de permitir a los cirujanos ver los nervios “aun antes de que los encuentren con sus instrumentos”, sostiene.

Nguyen, trabajando con el químico Roger Tsien, ha desarrollado previamente marcadores fluorescentes que pueden iluminar el margen de los tumores durante una operación. Para identificar una etiqueta específica para los nervios, su equipo utilizó una técnica llamada “phage display” o “fago pantalla”. ”. Un phage es un tipo de virus que infecta bacterias y despliega una pequeña proteína en su superficie a la que la denomina capa.

Los cirujanos hacen grandes esfuerzos para evitar daños durante las operaciones- una incisión mal hecha puede llevar a debilitamiento muscular, dolor, entumecimiento, y hasta parálisis. En operaciones delicadas como la extirpación de próstata, por ejemplo, dañar nervios de manera accidental puede causar incontinencia o disfunción eréctil.

Los científicos pueden cambiar la secuencia de los aminoácidos de esta proteína, creando millones de esto virus que despliegan diferentes capas. El equipo de Nguyen buscó la secuencia de los aminoácidos que se adhieren con mayor facilidad a las células nerviosas, y utilizó esa información para diseñar un péptido que pueda ser una etiqueta específica de los nervios. Al agregar fluorescencia al péptido, crearon un “faro” que ilumina los nervios bajo una onda de luz particular.

Los investigadores inyectaron el péptido en el torrente sanguíneo de ratones y descubrieron que todos los nervios periféricos, aquellos fuera del cerebro y la espina dorsal, fueron etiquetados en dos horas. El efecto duró varias horas y desapareció totalmente al día siguiente. El etiquetamiento funcionó aun que los nervios estuvieran dañados. El péptido también fue testeado en muestras de tejidos humanos y se pudo confirmar que también se unen a los nervios humanos.
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