El sobrepeso, como factor de riesgo de lesiones


Además del hecho de haber sufrido una lesión reciente, lo que determina la posibilidad de desarrollar un problema óseo o muscular es estar excedido de peso o en mal estado físico. La importancia del IMC a la hora de entrenar



“Los principales factores de riesgo cuando pensamos en el desarrollo de lesiones deportivas son el elevado Índice de Masa Corporal (IMC), lo que implica tener sobrepeso u obesidad y la existencia de lesiones anteriores producidas en los últimos cuatro meses”.

Ésta es la principal conclusión a la que arribaron los investigadores de la Universidad George Washington, de los Estados Unidos, quienes con la participaron de 2.729 voluntarios delinearon un estudio cuyos hallazgos fueron presentados en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos realizada recientemente.

Todos los voluntarios eran mayores de 13 años y corrían regularmente al menos 16 kilómetros por semana. Ninguno tenía lesiones al momento de comenzar el estudio.

Durante los tres meses que duró la experiencia, el equipo liderado por el doctor Daniel Pereles, se propuso establecer cuáles eran los factores que más predisponían a los corredores a sufrir una lesión, pero además si elongar antes de realizar actividad física era beneficioso en términos de prevención.

Para eso los participantes fueron divididos en dos grupos. Los pertenecientes al primero elongaron los cuádriceps, los músculos isquiotibiales, los gemelos y el tendón de Aquiles durante 3 a 5 minutos todos los días antes de salir a correr.

Los del segundo grupo corrieron a su manera, es decir sin elongar. Vale aclarar que, además de correr, todos los participantes mantuvieron el resto de sus rutinas.

“El equipo estableció que la tasa de lesiones fue del 16% en ambos grupos. Esto quiere decir que tal vez elongar no tiene el efecto protector que muchos piensan, lo que no quiere decir que no sea útil e importante. Simplemente determinamos que lo que más influye en la posibilidad de tener o no una lesión es el hecho de haber sufrido otra recientemente, y el estar excedido de peso o en mal estado físico“, consignó el líder de la investigación.

“Indudablemente los resultados son controvertidos. Por eso lo que podemos decir en líneas generales es que el riesgo se incrementa -al margen de los otros factores- cuando uno está acostumbrado a una rutina y la altera. Eso observamos en los voluntarios que en la mitad de la prueba y sin aviso previo debieron pasar de un grupo a otro. Así, los que habían comenzado no elongando, debieron empezar a hacerlo y viceversa”, expuso el doctor Pereles, quien finalizó remarcando que las lesiones se produjeron principalmente en los tobillos, la ingle, los pies en general y las rodillas.

“La existencia de una lesión previa es un tema a tener en cuenta, sobre todo porque la recuperación se ve dificultada por la repetición de movimientos (con la articulación o el músculo que duele o bien en un sitio cercano al dolor), y el sobreuso (la sobrecarga) del punto conflictivo. Estos factores por lo tanto incrementan el riesgo de sufrir una nueva lesión, en el mismo lugar o en otro”, refirió por su parte el doctor Norberto Debbag, médico cardiólogo deportólogo consultado.

“Lo mismo ocurre con el sobreentrenamiento o las malas técnicas de entrenamiento que lejos de ayudar, complican el cuadro”, finalizó el especialista.
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top