Es la emoción que suele acompañar a diversas enfermedades en particular a los trastornos de la alimentación como la obesidad o el sobrepeso




El concepto ansiedad tiene su origen en el termino latino anxietas. Se trata de un estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo. Para la medicina, la ansiedad es la emoción que suele acompañar a diversas enfermedades en particular a los trastornos de la alimentación como la obesidad o el sobrepeso.

Cabe resaltar que la ansiedad no siempre es patológica, sino que es una emoción como el miedo, la ira o la felicidad, que cumple con una función de importancia vinculada con la supervivencia que permite, se incrementen las facultades perceptivas poniendo en funcionamiento el sistema dopaminergico, que ayuda a resolver problemas o peligros de la vida cotidiana.

Pero en la obesidad podemos ver como esta capacidad de alerta y reacción se torna negativa o enfermante, cuando nos limita en nuestro accionar familiar, social o laboral.

Es muy común escuchar al paciente con sobrepeso aludir gran parte de su accionar compulsivo e impulsivo a la ansiedad, pero como pudimos ver esta es de gran utilidad. Y si pensamos ¿de que hablamos cuando hablamos de ansiedad?, que decimos cuando afirmamos: …”comí por ansiedad” ; ...”no pude hacer la dieta porque estaba muy ansioso”, podríamos llegar a preguntarnos ¿de qué emoción estamos hablando?

Y es en el momento de la “tentación” o del “picoteo” donde se debe poner en funcionamiento nuestro pensamiento reflexivo y formularnos por ejemplo los siguientes interrogantes: ¿estaba aburrido en ese momento?, ¿estaba triste, enojado, feliz o angustiado?, ¿qué emoción no pude registrar y canalicé (a modo evasivo) en la comida?, ¿realmente tengo hambre?

¿Qué me sucede que esta situación en la que me encuentro la vivencio como de vida o muerte y seguramente no lo es, sino que tiene que ver con un modo de percibir la realidad herrado?

Estos interrogantes y muchos más no me permitirán eliminar mi ansiedad (ya que esta como mecanismo de alerta es de vital importancia), sino utilizarla de modo favorable y accionar de forma efectiva de acuerdo al problema a resolver evitando quedarme paralizado en la inacción y sintiéndome fracasado luego del atracón.
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