Claves para evitar un nuevo infarto


Especialistas aseguran que dejar de fumar, adelgazar y hacer ejercicio son fundamentales a la hora de cuidar la salud de un paciente coronario. Resaltaron que cerca de un 10% de ellos vuelve al cigarrillo días después del alta



No fumar, cuidarse con las comidas y ejercitarse de manera habitual no sólo son importantes a la hora de prevenir un accidente cardiovascular. También son los pilares fundamentales para evitar que aquellas personas que ya lo sufrieron decaigan.

Las estadísticas aseguran que entre un 5 y un 10% de los pacientes vuelve a fumar días después de recibir el alta, mientras que cerca de la mitad recae a los 6 meses. Además, en un 75% de los casos los internados con eventos de este tipo son obesos o tienen sobrepeso.

Estas cifras fueron discutidas por profesionales en las II Jornadas de Prevención Cardiovascular: Avanzando en el Control del Riesgo Cardiovascular, que se realizaron en el Hospital Universitario La Paz de Madrid, España, con la colaboración de la compañía biofarmacéutica AstraZeneca.

En el encuentro también se hizo hincapié en la importancia del ejercicio físico al momento de aumentar el colesterol HDL (o “bueno”) y disminuir los triglicéridos, informó Inforpress.


Peligro 1: el cigarrillo

Con respecto a este hábito en los pacientes que atravesaron un evento cardíaco, Regina Dalmau, responsable de la consulta de tabaquismo de la Unidad de Prevención y Rehabilitación Cardíaca del hospital madrileño, destacó el reto de transmitirles lo peligroso de este consumo. Esto se debe a que se trata de “una adicción no sólo psicológica, sino también biológica, que causa una verdadera dependencia física y mental, siendo el síndrome de abstinencia el principal motivo de recaída en las primeras semanas“.

Según explicó, les resulta más difícil abandonar el cigarrillo “a aquellos que más paquetes de tabaco se fuman al año y más cigarrillos al día, a los que se inician a edades más jóvenes, a los que tienen cuadros ansiosos-depresivos y a los que tienen otras dependencias como el alcohol, la cocaína o el hachís”.

De acuerdo a su experiencia, son las mujeres las que sufren las mayores recaídas.

“A veces a los pacientes no se les explica el peso que tiene el tabaco como factor de riesgo cardiovascular y los beneficios de no fumar, aunque en la mayoría de las ocasiones, aunque se explique, siguen fumando o se recae por ser un trastorno adictivo crónico“, agregó Dalmau
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Peligro 2: la obesidad

Sobre las consecuencias negativas en pacientes cardíacos que tiene una dieta desequilibrada disertó Almudena Castro, coordinadora de la Unidad de Prevención y Rehabilitación Cardíaca de ese centro de salud.

Dijo que adelgazar es un reto para los pacientes coronarios, “sobre todo a partir de los 50 o 60 años, porque para perder peso no vale sólo con comer menos, sino que también hay que hacer ejercicio”.

“Hay que tener en cuenta que muchos pacientes que están dejando de fumar pueden ganar algunos kilos en los primeros meses”, agregó.

Castro indicó que tanto el sobrepeso como la obesidad “son más frecuentes en las personas de mayor edad y se debe principalmente a la falta de ejercicio y una dieta inadecuada”.

Luego de un síndrome coronario agudo, la dieta recomendada no es especial, sino la misma que siguen aquellas personas que desean adelgazar: debe ser hipocalórica y baja en colesterol.

“Más del 90% de los pacientes coronarios logra comer de forma saludable, pero para perder kilos hay que reducir las calorías de la dieta y eso les resulta mucho más complicado”, señaló la cardióloga.


Problema 3: el ejercicio físico

Se trata del tercer pilar para la recuperación del enfermo. “El 75% de los pacientes que sufren un síndrome coronario agudo llevan una vida sedentaria, por lo que es necesario destacar que cualquier ejercicio aeróbico, o su combinación con el anaeróbico, es válido y beneficioso para prevenir los accidentes cardiovasculares”, indicó Castro.

La especialista agregó que “entre 30 y 45 minutos diarios está bien, aunque si no se alcanza, cuantos más días y más minutos, mejor, lo que cada uno pueda, lo importante es hacerlo“.

Castro aclaró que, antes de lanzarse a hacer ejercicio, el paciente cardíaco debe consultar a su médico, ya que el esfuerzo físico que pueda hacer depende de la cardiopatía que sufrió y el riego al que está expuesto. No obstante, resaltó los beneficios que traerá, de cualquier manera, la actividad física.

“Disminuirán los reingresos, mejorará la capacidad funcional y los síntomas de angina de pecho así como el músculo periférico y la función endotelial, aumentará el colesterol bueno o HDL, disminuirán los triglicéridos y los marcadores de inflamación, bajará el peso corporal y subirá el estado de ánimo”, sostuvo la especialista.
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