A medida que las personas envejecen, su cerebro y sistema nervioso pasan por cambios naturales. El cerebro y la médula espinal pierden peso y neuronas. Las neuronas pueden comenzar a transmitir mensajes más lentamente que en el pasado. Los productos de desecho se pueden acumular en el tejido cerebral, a medida que las neuronas se descomponen, ocasionando la formación de estructuras llamadas placas y ovillos neurofibrilares. Un pigmento graso de color marrón (lipofuscina) también se puede acumular en el tejido nervioso.

La descomposición de los nervios puede afectar los sentidos. Se podría presentar reducción o pérdida de los reflejos o la sensibilidad, llevando a que se presenten problemas con el movimiento y la seguridad.

Alguna ligera reducción en el pensamiento, la memoria y la capacidad cognitiva parece ser una parte normal del envejecimiento. Aunque estos cambios son naturales, muchas personas tienen concepciones erradas acerca del tipo y magnitud de dichos cambios. Un mito común es que todas las personas de avanzada edad se vuelven seniles o muchas personas le atribuyen el incremento de la confusión al hecho de “volverse viejo”, cuando realmente puede ser causado por una enfermedad.

Estos cambios no son los mismos en todo el mundo. Algunas personas tienen muchos cambios físicos en sus nervios y tejido cerebral, mientras que otras tienen pocos cambios. Algunas personas tendrán atrofia y placas, otras tendrán placas y ovillos neurofibrilares y otras tantas tendrán otros cambios.

Más aun, estos cambios no siempre están claramente relacionados con los efectos sobre la capacidad de pensar. Por ejemplo, las placas y los ovillos neurofibrilares están asociados con el mal de Alzheimer, pero algunas personas con los síntomas más graves tienen menos placas y ovillos neurofibrilares que aquéllas con síntomas leves o moderados.



"El sistema nervioso controla las muchas y complicadas funciones interconectadas del cuerpo y de la mente. Las funciones motora, cognitiva, sensorial y autónoma están todas coordinadas y dirigidas por el cerebro y los nervios. A medida que la persona envejece, las células nerviosas se deterioran en número y en efectividad, causando cierta disminución funcional."


PROBLEMAS DEL SISTEMA NERVIOSO EN LA VEJEZ


La demencia y la pérdida importante de la memoria NO son procesos normales del envejecimiento; pueden ser causados por trastornos degenerativos del cerebro como el mal de Alzheimer.

El delirio puede complicar la demencia, pero a menudo se debe a enfermedades que no están relacionadas con el cerebro, lo cual también puede causar cambios en el comportamiento y el pensamiento. Por ejemplo, casi cualquier infección puede llevar a una persona mayor a resultar gravemente confundida. Ciertos medicamentos también pueden causar esto.

Los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre mal controlados en personas con diabetes son otra causa común de dificultad temporal en la capacidad cognitiva y el comportamiento. Asimismo, la elevación y disminución de los niveles de glucosa pueden interferir con el pensamiento.

Converse con el médico respecto a cambios en la memoria, el pensamiento o la capacidad para realizar una tarea, especialmente si estos síntomas ocurren de manera súbita o junto con otros síntomas. Un cambio en la capacidad cognitiva, la memoria o el comportamiento es importante si difiere de los patrones normales o si afecta el estilo de vida.



El tejido nervioso envejecido tiene una capacidad disminuida para comunicarse rápidamente con otros tejidos neurales.

PREVENCIÓN:

Existen algunos indicios de que tanto la actividad física como el ejercicio mental moderado y continuo pueden ayudar a mantener las capacidades cognitivas. Leer, hacer crucigramas y participar en conversaciones estimulantes, así como el ejercicio físico ordinario, pueden ayudar a mantener el cerebro tan lúcido como sea posible. Sin embargo, tales estrategias no se han comprobado.
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